Alastor estaba aún en la mesa del bar, bebiendo la primera bebida alcohólica que encontrara cuando se le terminaba otra. Llegó un momento en el que empezó a delirar...
"Hace unos siete años, Alastor estaba pasando por una época complicada, solo él sabía el daño que le estaba haciendo el perder almas. Hay veces que secuaces de los Vee's lo esperaban a la salida de su torre de radio para apuñalarlo, así empezó a no irse a dormir a barrio caníbal, causando la preocupación de Rosie.
Un día fue a comer con su querida amiga Rosie a un lugar en barrio caníbal, salió demasiado tarde de allí y unos secuaces lo acorralaron en un callejón. Su actual falta de secuaces y almas actuales, hacía que fuera complicado defenderse. Además de la superioridad numérica, también tenían pequeñas armas celestiales.
Después de muchas heridas, Alastor quedó moribundo en aquel callejón, parecía el fin del demonio de la radio, hasta que una mujer alta y rubia se paseó por allí. Lo vio medio muerto y lo primero que hizo fue reírse. Alastor intentó levantarse para protegerse del posible daño que le pudiera causar, pero las múltiples apuñaladas no lo permitían. La mujer, lejos de dañarlo, se acercó y lo curó rápidamente. Alastor se recompuso y le agradeció por su ayuda.
- Oh no, esto no ha sido gratuito, demonio de la radio - anunció la mujer aún en las sombras.
- ¿Qué quiere a cambio? - Preguntó Alastor mientras intentaba descifrar la apariencia de la mujer.
- Tu alma - respondió fríamente, Alastor intentó alejarse, pero la mujer chasqueo los dedos y las heridas comenzaron de nuevo a sangrar. Alastor solo se pudo arrodillar mientras intentaba proteger su estómago -. No te preocupes, seré justa. Tendrás una posibilidad de librarte del contrato. - Alastor fijó su mirada en aquella mujer y esta volvió a chasquear los dedos, se acercó hasta él y lo agarró por el mentón, haciendo que la cara de Lilith Morningstar apareciera de las sombras -. Si consigues acostarte con Lucifer, tu contrato se romperá instantáneamente. Tienes ocho años.
Tiró a Alastor al suelo, llenándolo de dudas, este intentó volver a acercarse, pero ella se negó. A cambio, también le dio millones de almas y redujo su exposición al metal celestial, pero también limitó sus poderes.
Pasó algo de tiempo, no más de dos meses, hasta que Alastor se volvió a encontrar con Lilith. En aquel momento, ella se acababa de divorciar de Lucifer e iba de camino al cielo, pero antes, debía asegurar que el alma del demonio radiofónico no quedaría libre, así que le hizo una visita a su hogar.
Alastor la dejó entrar por pavor, sabía que podía volver a hacer aparecer aquellas heridas, y si lo hacía, moriría por segunda vez. Cuando abrió la puerta, Lilith hizo aparecer directamente la correa y acercó a Alastor hacia ella.
- Lo siento mucho, mi pequeño ciervo, pero no puedo arriesgarme a que aproveches mi ausencia para ganarte el corazón del rey. A ti te tengo preparado un lugar especial...
Y fue arrastrado hasta una especie de jaula enorme, en ella, un montón de perros amenazaban con atacarle todos los días. Apenas comía, y las pocas veces que lo hacía no podía terminársela, porque unos perros se la quitaban y él temía acercarse, porque cada vez que los veía recordaba su antigua muerte. Además de adelgazar tanto, casi no podía dormir, porque los perros ladraban toda la noche. Cuando los perros no estaban, su sangre empezaba a brotar de nuevo, y justo cuando sentía que se moría, lo curaban de nuevo, y el proceso volvía a empezar."
En aquel momento, Lucifer bajó hasta la entrada del hotel, porque Alastor no había subido y estaba preocupado. Se sorprendió cuando se encontró con un Alastor borracho medio dormido y con un poco de alcohol saliéndole por la boca. Este se acercó a él y lo cargó con dificultad por un hombro, empezó a llevarlo escaleras arriba hasta que vio que su pecho sangraba incontables cantidades de sangre. Preocupado, dejó a Alastor en su cama y corrió a avisar a Charlie. Esta llamó a un médico lo más rápido posible.
- No te preocupes papá, Al estará bien - trató de calmar Charlie a su padre mientras esperaban que el médico al que ella había llamado les dijese algo - ¿sabes cómo empezó a sangrar?
- ¡Para nada! Yo solo bajé y lo encontré sumergido en alcohol y cuando lo subí por las escaleras estaba lleno de sangre.
- ¿No le levantase la camiseta para verle las heridas? - Preguntó Ángel, por un segundo Lucifer pensó que era una broma de doble sentido, pero al ver la cara de seriedad del chico solo negó con la cabeza.
- No, para nada. Lo primero que se me ocurrió fue llamar a Charlie.
- Y yo avisé al médico - término la frase Charlie, justo en ese momento, un médico imp salía de la habitación de Alastor.
- Me alegra saber que hayan llamado a un médico tan rápido, pero debo comunicar que ha sucedido algo muy extraño mientras revisaba las múltiples heridas.
- ¡¿Múltiples?! - Se sobresaltó Lucifer antes de volver a recobrar la compostura - Ejem... Diga que ha visto extraño.
- Bueno, estaba observando las heridas y de repente ¡puf! Desaparecieron por arte de magia, las heridas se cerraron y paró de sangrar.
Todos miraron extrañados al médico, y este al ver que no le creían sacó una cámara con la que había documentado todo y se vio como las heridas desaparecieron de la nada.
- ¡Pero qué mierda! - Exclamó Lucifer mientras se levantaba y revisaba el video una y otra vez -. Muchas gracias, señor - dijo mientras le tendía dinero - ahora voy a hablar con Bambi.
Lucifer entró en la habitación haciendo un gran escándalo, sobresaltando a Alastor, que estaba tendido en la cama, aún algo moribundo. El rey se subió a la cama y se puso sobre las piernas de Alastor, haciéndolo parecer más alto.
- Luci - dijo entre quejidos Alastor - no creo que sea el momento para...
- ¡Cállate el hocico! - Le ordenó Lucifer - ¡Dime desde cuando tienes esas heridas y por qué desaparecen como si nada!
A Alastor empezaron a temblarle las manos.
- No te lo voy a decir hasta que salgas de encima mío - empezó a jugar Alastor.
- ¡Alastor, esto no es una broma! - Apoyó sus manos en los hombros del demonio de la radio - ¡Son heridas muy profundas y sangraban a chorros! ¡Podrías haber muerto!
- Qué va, no me dejará morir - dijo sin pensar Alastor.
- ¿Qué? Al... No... ¿No confías en mí? - Preguntó mientras se bajaba de la cama, mientras que lo miraba con unos ojos que parecían de cristal. Alastor no contestó y Lucifer salió de la habitación.
- ¿Papá? - Se giró Charlie al ver a su padre salir con los ojos a punto de estallarle en lágrimas - ¿Estás bien?
- ¿Yo? ¡Estoy perfecto, manzanita! Solo... - Absorbió unos mocos en una pequeña pausa - creo que necesito un descanso, ya es muy tarde...
Así, Lucifer se fue a su habitación, dejando a todo el hotel desconcertado.
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Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~
FanfictionHistoria de Radioapple basada en la serie Hazbin Hotel. Ships que van a aparecer: •Huskerdust •Radioapple •Chaggie •CherrySnake
