14. Caprichos y San Valentín

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Para tener tan solo cinco meses de embarzado, Alastor pudo entender a qué se referían los pecados, pero estaba encantado de ayudar a Lucifer con todos sus caprichos. 

-- ¿En serio quieres..? -- Volvió a preguntar Alastor, para estar seguro. 

Lucifer asiente. 

-- Sé que puede parecer mucho, pero por favor... -- El rey puso ojos de cachorrito, principalmente porque Alastor sabía que no podía resistirse y tampoco decirle que no. 

Así que Alastor llamó a Charlie y Angel, porque si pensaba en alguien a los que les confiaría la vida, eran aquellos dos, más a Angel que a Charlie, pero la intención estaba. 

-- ¿¡Qué quiere QUÉ!? -- Gritó Angel, haciendo que el sonido rebotara en todas las paredes del castillo a pesar de estar en el salón. 

-- Es original, eso seguro, y según él no le haría mal a nadie. 

-- ¡No puede aparecer en una invocación al azar y matar a los imbéciles que quieren contantar con él solamente porque esté embarazado, Alastor! -- Contesta Charlie, negando con la cabeza --. ¿Por qué no se lo has negado directamente? 

-- ¿Te ha puesto ojitos? -- Adivinó Angel, y cuando Alastor asintió avergonzado, este se puso de pie --. Pues dejémosle. 

-- ¿¡Qué!? ¿Por qué? -- Preguntaba Charlie, y con justa razón. 

-- ¿Los pecados no le han dicho a Alastor que esté preparado para estas cosas? Ellos son los únicos que sabían como estuvo Lu cuando estaba embarazado de ti, asi que dejemos al rey armar un poco de caos. 

-- Tal vez así distraemos al cielo... -- Piensa Charlie en voz alta. 

-- ¡Ese es el espíritu! Dejemos al rey liarla un poco, será divertido. 


Horas más tarde, Alastor y Charlie hacían algo de comer para Lucifer mientras este último estaba con Angel Dust. 

-- ¡Joder, joder! -- Se queja Charlie, cuando casi se le quema un plato --. ¿En serio le haces esto todos los días? Es super inflamable.

-- Pero a tu padre le encanta y lo pide siempre -- Sonríe Alastor --. Este plato se basa en habilidad Charlie, no te tortures por no ser capaz. A mi me costó más de lo que parece aprender a cocinar una cabra entera. 

-- ¡Chicos! -- Apareció Angel corriendo por la puerta, en una mezcla de emoción y confusión --. ¡Le pasa algo a Lu! 

Charlie y Alastor corrieron a la velocidad de la luz hasta la habitación del rey, donde este estaba levitando a unos tres metros del suelo, rodeado de fuego que podría llegar a quemar hasta a un ser inmortal. De un momento a otro, el rey desapareció. 

-- ¿Papá? -- Charlie buscó a su padre por toda la habitación -- ¿Dónde está? 

Antes de que nadie le respondiera, Lucifer volvío, con una sonrisa en la cara y algo manchado de sangre.  

-- Por... Eh, por quien sea -- Se quedó sorprendido Angel --. ¿Qué putas te ha pasado? 

-- Me he ensuciado un poco con el ritual, pobres padres. Los adolescentes deberían dejar de hacer rituales satánicos. Tienen suerte de que casi nunca vaya. 

-- Mala suerte la suya de cruzarse con el demonio embarazado, supongo -- Bromeó Angel --. ¿Cómo funciona? ¿Tú elijes o..?

-- No hay una forma correcta o incorrecta de llamarme, simplemente con, ya sabes, lo típico de "te invocamos, demonio" debería aparecer. Incapié en debería, llaman cada dos por tres desde que se pusieron de moda las películas satánicas en el cine.  

-- Joder -- Sonrío Angel --. ¿Funciona también aquí abajo? 

-- Menos probabilidades tendrás de que conteste, pero en teoría si. 

Antes de que Angel pudiera hacer su siguiente pregunta, Charlie olío un preocupante olor a quemado y salió corriendo a la cocina, siendo adelantada por Alastor, que temía más que se quemara el plato que el castillo. 

-- ¿Algo interesante allí arriba? -- Preguntó Angel mientras él y Lucifer iban a la cocina con mucha más tranquilidad. 

-- Pude escuchar una celebración, pero era obvio que aquellos tres adolescentes no participaban, "San Valentin", lo llamaban. 

-- ¡¿Hoy era San Valentín?! Lo siento Lu, pero me tengo que ir. Husky y yo tendremos una cita hoy. 

-- ¿Mmh? ¿Así de repente? -- Se extrañó el rey. 

-- ¡Es San Valentín, Lu!

-- ¿Sam va lentín? -- Pronuncia incorrectamente el rey. 

-- El día de los enamorados, la gente se compra rosas, bombones, y van a cenar con sus parejas.

A Lucifer le brillaron los ojos por la idea, y llegó a la cocina cuando Charlie y Lucifer pudieron apagar el fuego.

-- ¿Y Angel? -- Pregunta extrañada Charlie. 

-- Se fue -- Contesta con normalidad Lucifer --. Al, ¿sabes qué es Sam va lentín? 

Alastor asiente, sabía perfectamente lo que era y le causaba gracia la pronunciación del rey. 

-- ¿Quieres que te lleve a cenar? -- Pregunta con una sonrisa tierna. 

-- ¡Y qué pasa con la cabra! -- Se queja Charlie --. Nos ha costado mucho prepararla, al menos cómetela para mañana, papá. 

-- Tu padre no come sobras del día anterior -- Se adelanta Alastor --. Como se nota que tiene dinero, ¿no, Su Majestad? 

Lucifer sonríe, con nula culpabilidad, y Charlie decide probar la carne de la cabra, y cuando descubre su gran sabor, decide llevarsela consigo y comerla al día siguiente junto a todo el grupo Hazbin. 


Antes de salir aquella noche, mientras Alastor terminaba de prepararse, pudo escuchar unos pequeños quejidos de su esposo, cuando se giró a verlo y notó su cara apoyada en sus rodillas y su cola enrroscada en una de sus piernas, se sentó junto a él. 

-- ¿Qué te pasa Luci? -- Pregunta preocupado el pecador. 

-- Esoy muy pesado, ¿no es así? -- Suspira el rey --. Lo siento mucho Al, de verdad... Pero no lo puedo controlar... 

-- No pasa nada Luci. A mi no me molesta que me pidas nada. Si tu cuerpo necesita algo, ahora mismo que estás enjendrando a una criatura desde cero, lo mínimo que tengo que hacer es ayudarte. Ahora, vamos a comer fuera y celebrar San Valentín. ¡Sin Chlouthorp de por medio! 

Lucifer se permite reír y ambos salen del castillo.    

Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora