1. Venganza

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En el infierno, Charlie y los pecados mantenían a Sera, Eva, Lilith, Lute y Joel encerrados en las mazmorras del castillo. 

-- ¡Qué vamos a hacer con ellos? -- Preguntó Belzebú. 

-- Yo tengo varias ideas -- Sonrió Satán. 

-- Tú mejor no hagas nada -- Recomendó Asmodeo --. Es una suerte que no tengamos que llevar a Joel al hospital. 

-- Cierto, te has divertido lo suficiente -- Admitió Mammon --. ¿Alguna idea Charlie? 

Charlie seguía en su forma demoniaca, no dejaba de pensar que su propio tío, el hermano de su padre, lo había matado. En su mente ya no había ningún pensamiento de piedad hacia ninguno de los del otro bando. 

-- De hecho sí -- Admitió Charlie --. Pero quiero tener una pequeña charla con cada uno de los implicados. Por privado. 

Todos asintieron, no sin un poco de miedo. Dejaron a Charlie bajar hasta las mazmorras y se quedaron todos arriba. Un silencio incómodo se apoderó de ellos. 

-- ¿Qué haremos ahora? -- Preguntó Belzebú -- ¡Lo hemos perdido y ahora...! 

-- Hey, tranquila -- Tranquilizó Asmodeo -- Saldremos de esta... Espero...


Charlie se encontraba delante de las celdas de cada uno, decidiendo a quién interrogar primero. Así, se acercó a la de Eva.

-- ¡Vaya! Si es la princesa Morningstar, ¿qué te trae por aquí?

-- Sé que no te sacaré información, empecé contigo porque quiero saber por qué apoyaste la idea del exterminio. No te importa Adam, es más, ¡lo odias! Quiero una explicación.

-- Vaya, tenemos aquí a una curiosa. Si lo quieres saber, seré sincera. Cuando vi que tu madre estaba en el ajo, pretendía matarla cuando todo acabase, ¡necesito acabar con esa perra!

-- ¿Por qué? -- Preguntó Charlie mientras se cruzaba de brazos. 

-- ¡ESA ZORRA ES LA CULPABLE DE QUÉ ADAM NUNCA MOSTRARA INTERÉS EN MÍ! -- Chilló mientras intentaba escapar de sus grilletes --. Ella jamás recibió un verdadero castigo. Se hizo la reina del infierno, tenía un marido y una hija que los querían y se quedó en la mente de Adam. ¡MIENTRAS TANTO, YO FUI LA QUE RECIBÍ CASTIGO DIVINO DE VERDAD!

Charlie se inclinó y la miró a los ojos, notaba un gran resentimiento debajo de aquella actitud ruda.

-- Solo quieres protegerte, y lo respeto. Pero este genocidio no era la respuesta -- Charlie abrió la puerta de la celda y empezó a salir --. Y tienes razón, es una zorra. 

Cuando Charlie salió, respiró hondo y se dirigío hasta la celda de Sera, que parecía trastornada y con la mirada perdida, con miles de lágrimas brotando por sus mejillas. 

-- ¡¿Emily?! -- Preguntó antes de levantar la cabeza y ver a la princesa --. Perdón, Su Majestad.

-- Dime por qué estas metida en esto -- Fue directa Charlie mientras se acercaba a Sera. 

-- Yo... Estaba en esto como infiltrada, me lo pidió Gabriel... -- Se aclaró la garganta Sera -- Debía mantener el control de la situación... Pero, cuando Lilith propuso la idea de traer a un hermano para tener más poder... Todas quedaron tan convencidas que... No pude hacer nada... Yo no quería que él muriese...

Charlie le miró por encima del hombro, sus sollozos constantes solo hicieron que abandonaran la celda para andar lentamente hasta la de Joel. 

-- ¡Sobrina! Que agradable verte aquí abajo -- Sonrió Joel --. Este sitio es muy... Asqueroso, no esperaba esta recepción. 

Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora