Después de ese día, tengo una que otra pesadilla, ese último disparo hace eco en mi cabeza, la mirada de Brandon era de angustia, me pedía a gritos que me alejara de Scott, si él hubiera sabido que es lo que he querido, sus palabras "Es mejor pasar unos años preso, que lo que te depara" no sé a ciencia cierta a lo que se refería, qué puede ser peor que estar preso.
Voy al gimnasio como cada día, inicio trotando un poco en la caminadora, después hago un poco de pesas, y termino saltando un poco la cuerda, me siento cansado ya que con las pesadillas que he tenido, volver a conciliar el sueño no es fácil. Drew me saca de mis pensamientos tocando mi hombro y sonriéndome.
- ¿Boxeamos un poco?
Le sonrío de igual forma, Drew ha estado en varios de los trabajos que he hecho, es tranquilo, le apasiona el boxeo, me gana por bastante cuando de respetar las reglas se trata, me cuesta trabajo ganarle, me da batalla, pero si quitamos las reglas le llego a ganar en unos minutos.
Así que, he tratado de aprender algo de boxeo también, está envolviendo sus manos, le ayudo con el primer guante, unos chicos ríen a carcajadas y les pongo algo de atención, no ha pasado nada, solo están jugando, visualizo el gimnasio, es amplio, bien equipado, toda la parte de abajo, son aparatos, pesas, cuerdas, caminadoras, en la parte de atrás las duchas y en la parte superior las oficinas en forma lineal, donde hay un pasillo para dar acceso.
Levanto la vista y veo al señor William mirándome, está comiendo un durazno, está recargado con sus antebrazos en el balcón, no me quita la mirada de encima, mira su fruta y luego a mí, le da una suave mordida, donde se ve que, el jugo de la fruta escurre, lame el durazno de una manera tan sugestiva que, no me queda ni una duda de lo que intenta decirme.
Por un momento Brandon se me viene a la mente... ¿Estar con el señor Williams puede ser peor que la cárcel? Supongo que sí. Rápidamente bajo la mirada incluso giro mi cara, Drew me toma el brazo y me pregunta si estoy bien, solo asiento con la cabeza, al siguiente momento, le ayudo con el otro guante, vamos al cuadrilátero y alguien más me ayuda a mí.
Salgo del gimnasio completamente cansado, Drew me ha reventado la boca, pero yo le abrí la ceja, aparatosamente él quedó peor. Pero indudablemente hemos mejorado bastante. Los dedos me duelen al igual que los nudillos, pero debemos seguir manteniéndonos en forma, ya que en los encargos no siempre usamos armas, y si realmente no quiero matar a nadie, más me vale tener la mejor condición tanto de forma cardiovascular como física.
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EL SONIDO DE TU VOZ
RandomJan Parkin un chico problemático, incapaz de controlar la ira. Scott Williams un hombre que no tolera el descontrol. Uno debe aprender que las cosas no se resuelven con violencia. El otro que no puede tener el control de todo. Ambos vivirán circuns...
