Al otro día lo dan de alta, es hora de ir a casa, mis padres nos acompañan, mi padre me ayuda a levantar a Scott y vestirlo, en lo que mi madre supervisa que no olvidemos nada, incluyendo los medicamentos.
Estamos en recepción, mi madre acompaña a Scott en la silla de ruedas, mientras que yo pago y mi padre ha ido por el coche para acercarlo a la entrada, puedo ver a mi madre escribiendo en el celular y mostrárselo a Scott, la secretaría me entrega el recibo y al voltear a verlos, me acerco rápido a Scott, está rojo de la cara, se la tomo con ambas manos y lo miro, luego veo a mi mamá.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué está rojo?
-No es nada, me dijo que te dijera que te fueras a casa con nosotros, solo le contesté.
Mi madre me enseña lo que le contestó a Scott "Ni se te ocurra devolverlo, ahora son una pareja, viven juntos, si Jan viene a casa, te tendré en mi casa por igual, y una vez que mejoren ambos, estarán como conejos cogiendo, no, no quiero escucharlos"
- ¡MA!
- ¿Qué? Es normal en las parejas, vámonos que tu padre nos está esperando.
Quita el seguro y avanza la silla, yo me quedo ahí asombrado, me toco las mejillas y por igual estoy rojo, lo puedo saber solo con tocarme. Mi madre se sube al carro, mi padre me ayuda con Scott y yo meto la silla al hospital, luego me subo al auto y mi padre nos va a dejar a casa de Scott, solo en la entrada, yo me encargo de meter mi pequeña maleta y luego regreso por Scott, el cual está recargado en el auto de mi padre, mi madre ya se ha pasado para el frente y mi padre me espera.
-Gracias por todo, nos veremos otro día. –Le dice Scott a papá.
-Descansen, traten de comunicarse, cualquier cosa que necesiten, haremos lo posible por resolverlo. –Mi papá habla despacio y frente a Scott, creemos que puede entendernos al leer nuestros labios.
-Gracias papá.
-Cristian debe comunicarse con ustedes estos días, repararé la casa y lo que se haya dañado.
-Tranquilo, ve a descansar. –Eso se lo dice despacio, pero igual gesticulando con las manos.
-Gracias.
-Ve con cuidado, cuida a mamá.
-Lo haré hijo, cuídalo.
-Lo haré.
Mi padre sube al auto y se va, Scott y yo entramos a la casa, antes de entrar vigilo que nadie nos vea, este miedo es más latente, entramos, cierro y ambos vemos las escaleras. Scott me hace una indicación con la cabeza y sé que es mejor instalarnos en el estudio, ambos estamos golpeados y mi pierna sigue inflamada.
Entramos al estudio y abro el sofá cama, lo acomodo y pongo ropa de cama para que estemos cómodos, acomodo las almohadas, no puedo creer que hace poco acomodamos esto, la idea era no volver a recaer y ahora estamos igual o peor.
Scott acaricia mi espalda cuando me he quedado quieto, lo miro y le sonrío, sigo tendiendo el sofá y al final lo ayudo, se acomoda y descansa, por mi parte me pongo ropa más cómoda, he ido a la recámara para cambiarme, bajo otra frazada, un par de libros que estábamos leyendo y me acomodo junto a Scott.
Dormimos un rato, luego preparo la comida y empezamos una nueva rutina, aunque no todos los días llegan a ser buenos.
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La desesperación se va haciendo presente...
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EL SONIDO DE TU VOZ
RandomJan Parkin un chico problemático, incapaz de controlar la ira. Scott Williams un hombre que no tolera el descontrol. Uno debe aprender que las cosas no se resuelven con violencia. El otro que no puede tener el control de todo. Ambos vivirán circuns...
