Los días son largos y cansados, desde que me sacó de la clínica para traerme a su casa, me instaló en el estudio, hay un sofá cama que es cómodo, más bajo que una cama, por lo que, está bien para mí, Scott dejó de trabajar por un tiempo para poder cuidarme.
Es más paciente conmigo, me cuida y atiende, poco a poco voy avanzando, uso las muletas en casa, a un principio tenía que hacer varias paradas, ya sea para llegar a la cocina o a la lavandería o de regreso al estudio, hoy las uso más aprisa, aunque Scott de repente me regaña, porque no quiere que me confíe, un resbalón o una nueva caída serán pasos atrás.
Lo que sí hemos hecho, es platicar de Donato, de la forma en cómo trabaja, de sus puntos débiles, porque siendo amigos de años, saben todo el uno del otro, solo que si de Matt no supieron es porque se cambió el nombre y a su madre siempre la ha protegido, pero otro punto que he visto en mi recuperación, es la mental, pues ya no tan soy visceral como antes, hemos planeado y buscado las mejores estrategias para atrapar a Donato, algo que, si fuera de otra manera, pensaría en una emboscada y venganza, pero no es así, mis padres son muy importantes para mí y no pienso ponerlos en peligro bajo ninguna circunstancia.
Me comunico diario con mi madre, ya sea por llamada o mensaje, está más tranquila, mi padre igual se preocupa, le digo que las cosas van mejorando que puede estar tranquilo, creo que sigue teniendo miedo de que Scott me golpeé, pero lo tranquilizo, siempre le digo que las cosas entre él y yo están bien y es que es verdad, así como antes, platicamos, nos comunicamos mejor, me tiene mimado o lo estuvo más recién llegué a su casa, y aun así, sigo pensando que por las circunstancias estoy aquí, pero se siente bien, convivir con él las veinticuatro horas, no es la primera vez que me quedo con él, pero siento que esta vez es diferente y no solo por la pierna.
-Quedará cicatriz. Puedo buscar a algún cirujano para eliminarla. –Scott me lo dice, mientras inspecciona mi herida, la cual ya cerró, y si, no se ve muy bien, pero tampoco es horrenda ni ostentosa.
- ¿Se ve mal?
-No, no me molesta, pero si no estás feliz con ella la podemos quitar. –Y le da un beso.
-Quiero dejarla, cada que la miro, me reafirman lo mucho que te amo.
Scott me mira y me sonríe tiernamente, besa mi cicatriz y después recorre con besos suaves y sutiles esa misma pierna, va subiendo poco a poco, mete su mano debajo de mi camiseta y acaricia mi abdomen, hasta llegar a uno de mis pezones y lo pellizca, gimo con cada caricia.
Me incorporo un poco para quitarme la camiseta, que básicamente es lo único que tengo puesto, hace rato me he bañado, solo me quedé en la cama con bóxer y camiseta, el día es caluroso y Scott acaba de salir de la ducha, los meses han pasado y estoy recuperado, ahora puedo caminar sin usar las muletas, seguí yendo a terapia por meses hasta que me dieron de alta, regresé con Eliud y aunque no me ha dado de alta como tal, si me ha quitado por completo el medicamento, y es que, con tanta medicina, mi estómago lo empezó a resentir, pero me sentí bien al saber que ya no necesito el medicamento como antes, que con tanto ejercicio que hice en rehabilitación, mi cuerpo se marcó más, y he sacado el estrés de otra manera. Y sin duda una de ellas también es teniendo sexo.
Gimo nuevamente cuando Scott mete un dedo y simula penetraciones, se acerca a mí y nos besamos, sin que deje de tocarme, por mi parte, le acaricio los brazos, la espalda y lo sujeto del cabello.
-También te amo ¿Lo sabes no es así?
-Sí, lo sé. –Apoyamos nuestras frentes, así teniéndonos tan cerca.
A los pocos minutos estamos jadeando, sudando y disfrutando, Scott siempre tiene cuidado de mi pierna, pese a que ya no me duele, pese a que ha cerrado la herida, cuida hasta de la manera en cómo jadeo, sigo sacando el aire poco a poco como en el inicio.
-Me gustaría poder escucharte... escuchar cómo te satisfago...
Me lo dice un poco triste, abro los ojos para cerciorarme de ellos y sí, es tristeza lo que refleja su mirada, lo tomo de las mejillas y lo beso, no puedo prometerle que algún día lo hará, porque sé que no, pero con el beso intento decirle lo mucho que me gusta, el gran placer que siento, lo feliz que estoy de estar junto a él. Ríe un poco y sigue moviéndose al mismo ritmo, dejo de besarlo para poder sentir satisfacción, exploto al entregarle mi pecho, al dejar caer mi espalda en la cama, al no poder abrir los ojos por todo lo que Scott me hace sentir. Sé que no ha sido fácil llegar hasta este punto, pero amo estar con Scott.
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Ya se quedará a vivir con él o regresará a su departamento? Qué opinan?
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EL SONIDO DE TU VOZ
LosoweJan Parkin un chico problemático, incapaz de controlar la ira. Scott Williams un hombre que no tolera el descontrol. Uno debe aprender que las cosas no se resuelven con violencia. El otro que no puede tener el control de todo. Ambos vivirán circuns...
