SONIDO 90

24 5 4
                                        


Gimo cuando sus besos resbalan por mi abdomen, cuando su lengua y labios succionan mi piel, se pone de pie y me gira, me adentro más al centro, se sube y besa mi espalda alta, lo miro de reojo, besa mi hombro, acaricia mi brazo con una mano y con la otra mi espalda.

Desde que dormí, no usé pijama arriba, por lo que estoy medio desnudo, igual que él, baja por mi espalda y sigue dando besos, algunos más intensos que otros, no dejo de gemir, de disfrutar, de tener la esperanza de que de esta manera nos comuniquemos mejor.

Baja mi pantalón, solo levanto la cadera para que pueda quitármelo, cuando me ha desnudado, muerde mi trasero, amasa ambos glúteos, y se mete entre ellos. Sujeto con fuerza la almohada, escondo mi cara, solo la saco para respirar un poco mejor.

Vuelve a poner su cara muy cerca de la mía en lo que amplia, roza su nariz entre mi hombro, mi cuello y mi mejilla, río un poco, subo mi brazo en ángulo y acaricio su cabello.

Sigo gimiendo, pues él sigue ampliando, me sigue besando, sigue siendo delicado.

-Te quiero Jan.

Sonrío y asiento varias veces con la cabeza, se aleja de mí con besos hasta llegar a mi trasero, giro mi cara para verlo, se baja del sillón y se quita el pantalón junto con el bóxer, veo su miembro, me doy la vuelta y lo toco, él me mira, bajo mi mirada para volver a verlo, lo acaricio para mantenerlo erecto, bombeándolo un poco.

No lo pienso, porque si lo hago, no lo haré, me acuesto de lado y me lo meto en la boca, Scott gime de una manera que nunca lo había escuchado, chupo suave, juego un poco con mi lengua, sin dejar de agarrarlo, cierro los ojos y sigo chupando, succionando, no creo volver hacerlo, es que la manera en cómo gime, es como si me hablara en el pasado, donde mi cuerpo sentía esa ráfaga de electricidad, donde mi miembro se levantaba, cuando no me podía controlar.

Ahora me ha hablado Scott, pero está tan enojado, tan frustrado, que me duele la manera en cómo lo hace, escucharlo gemir, me hace volver a sentir esa misma sensación y me agrada mucho, tanto que sujeto con mi otra mano mi miembro, pues ha despertado.

Sigo chupando por más tiempo, hasta que Scott se aleja, lo miro y cierra los ojos negando, me toma de la cadera y me gira para poder meterse, me vuelvo a poner en cuatro, me sujeto con mis brazos y entra, jadeo, lo tiene durísimo, busco algo, como nos hemos movido la almohada me ha quedado alejada, intento buscar el borde de la sábana, pues estoy jadeando y casi gritando de placer.

-No te contengas... no es necesario...

Lo miro de soslayo y es verdad, me duele, me duele pensar que en el pasado tenía que callarme para no lastimarlo, pero ahora, lo sigo lastimando pues no puede escucharme, regreso mi cara para que no vea mis lágrimas, bajo mi pecho por completo al sofá y logro sentir más placer.

Puedo escuchar cómo Scott disfruta, por fin puede jadear y gemir y sé que no se lastima, pero a mí me duele el corazón por ello, intento sacarme de la cabeza por el momento esa frustración, para poder disfrutar como lo hace él.

Cierro los ojos al sentir un poco de dolor en la pierna, no logro aguantar el peso en ella, Scott me coge más rápido, más fuerte, siento tanto placer, que tomo mi miembro, lo bombeo y mi esperma sale disparado, Scott jadea entrecortadamente y mi piel se eriza.

Scott me suelta y se acomoda junto a mí, con cuidado me giro y pego mi cuerpo a él, dejando mi cara en su pecho, me ha gustado el sexo, pero mi corazón ha dolido mucho, por lo que no dejo de llorar, aunado al dolor de pierna.

Scott quiere tomar mi cara, pero no se lo permito, lo abrazo más fuerte y me quedo ahí escondido en su pecho

- ¿Te duele algo? –Me pregunta.

Me duele mi corazón, pero no voy a decirlo, me duele la pierna, pero tampoco se lo diré, así que solo niego con la cabeza y sigo escondido.

Empuja mi cuerpo con fuerza, pese a que me aferro, me gana, cuando logra ver mi cara, su expresión es de alerta.

-Estoy bien. Me gustó.

-Mientes.

-No, de verdad me gustó.

Pero sigo llorando más abiertamente, él me vuelve a acercar y me abraza con más fuerza. Después de unos minutos, se levanta y va al baño, yo intento hacer lo mismo, pero miro mi pierna y si las pongo juntas, está muy inflamada, me vuelvo a acostar.

Antes de que regrese, me pongo el bóxer y el pantalón, cuando va entrando, me levanto y quito las sábanas para lavarla, antes de salir, me checa la cortada de la cara, me acerco le doy un beso en los labios y salgo a la cocina y a la lavandería.

Intenté caminar lo más despacio y recto, pero ya en cocina, si me quejo, literalmente me escondo en la lavandería un buen rato, cuando lo escucho, salgo y él ya trae la charola, se ha comido su parte, sonríe como diciendo que se ha portado bien. Le sonrío de igual forma.

-Me iré a bañar, desayuna, prometo controlar mi temperamento. –Me dice. Me da un beso y se va.

.

.

.

.

.

Mi Jan vuelve a sufrir!!! 

Es tan desesperante no tener el control en tu cuerpo cuando este duele, pero no permitamos lastimar a nadie ni que nos lastimen por ello. 

Llegamos a la recta final!!!!!! Ya saben cuántos capítulos nos quedan!!! La emoción y la tristeza juntas al dejar esta bella historia!!!!

Si hay más comentarios y votos publico el viernes!!!

EL SONIDO DE TU VOZHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora