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SONIDO 50

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Scott es guapo, ya se lo había dicho a Eliud, me auto analizo y no es solo que me guste físicamente, sino el entorno en sí, es tranquilo, tal vez lo opuesto a mí, prefiere ver una pelea a lo lejos, yo prefiero o prefería estar en ellas, aunque claro para Scott es diferente, puesto que por sus oídos no puede acercarse tanto, de verdad me da curiosidad el por qué está así, dudo mucho que sea de nacimiento, puesto que si ese fuera el caso, hasta donde sé, un policía con ese tipo de discapacidades no puede siquiera ingresar, por lo que, asumo que lo que le haya ocurrido fue mientras trabajaba. Cuando lo conocí o la primera vez que lo vi, su mirada me daba miedo, obvio ahora ya no, sin embargo, algunas de sus acciones sí.

Y es que, Scott ha llegado a los enfrentamientos, con su arma, disparar y alejarse literalmente y creo que eso a cualquiera le haría temerle, pero estando en su casa, como a cualquiera se le ve relajado, sin temor y ese es el Scott que me llamó la atención, lo tranquilo y seguro que puede sentirse.

Dicen que polos opuestos se atraen, puede ser ese uno de los motivos por el cual me atrajo, pero me pregunto qué fue lo que le atrajo de mí.

- ¿Te gusto? –Le pregunto a Scott, necesito quitarme dudas.

-... Mucho.

- ¿Por qué?

No me contesta, sé que lo que menos debo hacer es hablar, pero es necesario aclarar las cosas. Pone el dedo índice y medio en cada uno de mis ojos, luego con el pulgar, acaricia mis labios, baja el brazo y toca mi trasero, solo me río un poco. Así que eso es lo que le gusta de mí.

Me quedo quieto cuando se señala a él mismo varias veces, pienso un momento y bajo la mirada, él me sujeta el mentón y me lo sube. Que qué me gusta de él, las mejillas se me calientan, pero sonrío un poco, le acaricio la cara, en general, porque me gustan sus ojos, pero no cuando me miran molesto, en verdad tiene una mirada penetrante y dura, me gustan sus labios, pero sin duda lo que hacen cuando me besan, mucho más, me gusta su carácter, que pese a que el mío es más explosivo, su forma de centrarse, de andar sin miramientos, me han llegado a intimidar y eso no cualquiera, es complicado para mí asumir que, la persona que me gusta es porque sabe controlarme, pero por igual su forma de tratarme al estar solos, logran mantenerme en paz y a su lado.

- ¿Me temes? –Me pregunta, igual que siempre en un susurro.

-No como antes.

- ¿Crees que pueda lastimarte?

-...físicamente, sin tu arma no, puedo contra ti en cualquier momento. –Ambos reímos. Sé que puedo ganarle en cualquier momento, sé que no hemos tenido la necesidad de llegar a los golpes, pero tengo más calle que él en ese sentido. Me dejo caer en la misma cama, me quedo boca arriba y pongo mi brazo sobre mis ojos, Scott se acerca a mí.

- ¿Es porque soy hombre?

-Va más allá de eso...

- ¿A qué le temes tanto?

-... A esto. –Me toco el pecho. -No entiendo lo que pasa, me siento confundido, nunca me había preocupado por nadie que no fueran mis padres... pero me preocupo por ti, he estado preocupado estos días por saber cómo estabas, si seguías lastimado, adolorido o si tuviste que ir al hospital, pero llegas por mí, sin más... y ahora veo que estás bien. He estado pensando en quién podría haber avisado que estabas solo... por qué alguien quiere dañarte de esta manera... aquí y ahora... nunca he estado en la cama de alguien platicando de lo que fuera... me siento extraño conmigo mismo. –Scott me quita el brazo de la cara y me obliga a verlo.

- ¿No te gusta estar conmigo?

-Me gusta, ese es el problema, que todo lo que pasa cuando estamos solos, así como ahora, me gusta, me confunde... soy gritos... tú eres calma. Soy caos, tú eres disciplina... soy ruido...tú eres silencio y he aprendido y querido, ser ese silencio y calma para que estés bien... y ese no soy yo... no lo soy.

-Lo eres, solo que, hasta ahora te das la oportunidad de conocerte, de ser ese otro lado que tenías oculto, porque antes respondías de la misma manera en que te hablaban, pero no era por ti, sino por las circunstancias, ahora sabes que, para tus padres, eres su prioridad, que si tu padre te ha alejado es para que tu madre esté bien, para que ambos puedan cuidarte y quererte, has encontrado una mejor manera de controlar tus emociones, vas a terapia, pese a que tomas medicamento, en algún momento dejarás de hacerlo, solo estás puliendo este nuevo yo, para que seas más feliz. Solo que esta vez, no alejarás a quienes quieres tener a tu lado.

Scott se acerca a mí y me besa, hago lo mismo, me siento bien, he dejado de tener temor de él, al menos cuando estamos solos. Y todo lo que ha dicho es cierto, si en el pasado era así, fue porque no creí tener alternativa, no dejarme era mi reacción, pero al paso, me llevé a mis padres a sufrir, ahora todo mejora y estoy con ellos y empiezo a vivir cosas que no había vivido, solo que jamás creí que vivirlas y sentirlas con Scott me confundirían tanto, pero estoy aquí con él besándolo y me siento bien.

Terminamos de besarnos y me abraza, hundo mi cara en su pecho, mi cuerpo tiembla ligeramente, pero no es por la ira, no es por miedo, es la emoción de estar aquí con él, si siento miedo es por cómo reacciona mi cuerpo ante su voz, ante sus palabras, ante el efecto que sigo sintiendo cada que habla, pero su cuerpo envuelve al mío y me hace sentir seguro.

Así nos quedamos por mucho tiempo, abrazados, sin decir nada, él acariciando mi espalda, yo jugando con uno de los botones de su camisa, sin levantar la cara, solo aspirando su aroma, sintiéndome seguro.

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Es amor?

EL SONIDO DE TU VOZHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora