Mi madre me llama en estos días para saber cómo sigo, le digo que estoy bien, claro que las manos y la cara me duelen, los cinturonazos también, pero no lograron tocarme del todo el vientre o la espalda, así que puedo caminar, sentarme y levantarme.
Llega el fin de semana y no sé si ir a casa de mis padres, se supone que hoy haríamos la comida y conviviríamos, pero sé que mi padre sigue enojado conmigo, no me ha llamado o mandado ningún mensaje estos días.
-Hola mami. –Le contesto el teléfono a mi madre.
- ¿A qué hora vas a llegar hijo?
-No sé... es decir, no sé si iré.
- ¿Por qué? ¿Te sientes mal?
-No. Es que no quiero que papá se enoje más conmigo.
-Tú padre no está enojado Jan, puedes venir a casa, ya teníamos planes.
-Lo se ma, pero... no sé.
- ¡Norman! –Demonios de verdad no quiero que se enoje, pero espero paciente en el teléfono. Se escucha que se pasan el teléfono y mi madre le dice a mi padre que estoy en el teléfono.
- ¿Qué pasó Jan?
-Hola pa... es que, mamá quiere que vaya a la casa.
-Sí, en eso quedamos.
-Pero no tengo las manos ni la cara limpia...
-... preocuparás más a tu madre si no te presentas, aquí te esperamos, hablaremos de eso más adelante.
-... De acuerdo, en un rato estoy por allá.
-Trae bolillo, eso hace falta.
-De acuerdo, pasaré a la panadería.
Cuelgo y me siento feliz, sé que sigue enojado, pero al menos no me ha prohibido verlos, así que me alisto, salgo a la panadería y llego a casa.
Hacemos de comer, platicamos como si lo de Scott no hubiera sucedido, mi madre sonríe, mi padre la abraza y pareciera que todo está muy bien. No es hasta como a las seis que salgo de la casa, mi madre se ha ido a la cocina a guardar lo que no se ha terminado, mi papá sale a despedirme, pero hablamos un poco.
-Cuando salgas a la calle con tu madre, ella debe ser tu prioridad. ¿Entiendes?
-Sí, de verdad lo lamento, debí asegurarme que estaba en casa.
-No, debiste traerla y asegurarte que se quedarían en casa los dos... no me gustaría que hasta que tuvieras hijos y una esposa, te dieras cuenta del valor que tiene el perder a las personas que amas en tu vida... he cuidado a tu madre por años, estoy consciente de que no supe cuidarte a ti, que me faltó orientarte, platicar más contigo, pero ahora que estás dispuesto a escuchar... si tu madre te pierde a ti, se morirá, si yo pierdo a tu madre moriré... ambos hemos muerto un poco al haberte perdido de alguna manera a ti, pero te hemos recuperado... Jan por favor...
-... Tienes razón, cuidaré más de mí en el futuro, he estado mejorando eso, poco a poco, supongo que aún me falta por mejorar más aspectos.
-Solo cuídate hijo, entiende que eres lo más importante que tenemos.
-Sí, lo sé... vendré otro día.
-Descansa, debo entrar o pensará que te estoy regañando.
Ambos reímos, no abrazamos y entra a la casa, me doy la vuelta y regreso caminando a mi casa, solo que me he puesto a pensar en sus palabras... claro que sé el valor que representa perder a alguien, si me he puesto en peligro, si he vuelto a golpear a alguien, es porque no quería perder a Scott.
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Aquí Jan está confirmando para él mismo que Scott es importante para él y eso también es un gran avance!!!
El papá de Jan sigue reprochándose a él mismo, el no haber orientado bien a Jan, pero él está cambiando y creciendo. También debe darle su tiempo para madurar.
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EL SONIDO DE TU VOZ
De TodoJan Parkin un chico problemático, incapaz de controlar la ira. Scott Williams un hombre que no tolera el descontrol. Uno debe aprender que las cosas no se resuelven con violencia. El otro que no puede tener el control de todo. Ambos vivirán circuns...
