SONIDO 47

35 4 12
                                        

Mi madre me llama en estos días para saber cómo sigo, le digo que estoy bien, claro que las manos y la cara me duelen, los cinturonazos también, pero no lograron tocarme del todo el vientre o la espalda, así que puedo caminar, sentarme y levantarme.

Llega el fin de semana y no sé si ir a casa de mis padres, se supone que hoy haríamos la comida y conviviríamos, pero sé que mi padre sigue enojado conmigo, no me ha llamado o mandado ningún mensaje estos días.

-Hola mami. –Le contesto el teléfono a mi madre.

- ¿A qué hora vas a llegar hijo?

-No sé... es decir, no sé si iré.

- ¿Por qué? ¿Te sientes mal?

-No. Es que no quiero que papá se enoje más conmigo.

-Tú padre no está enojado Jan, puedes venir a casa, ya teníamos planes.

-Lo se ma, pero... no sé.

- ¡Norman! –Demonios de verdad no quiero que se enoje, pero espero paciente en el teléfono. Se escucha que se pasan el teléfono y mi madre le dice a mi padre que estoy en el teléfono.

- ¿Qué pasó Jan?

-Hola pa... es que, mamá quiere que vaya a la casa.

-Sí, en eso quedamos.

-Pero no tengo las manos ni la cara limpia...

-... preocuparás más a tu madre si no te presentas, aquí te esperamos, hablaremos de eso más adelante.

-... De acuerdo, en un rato estoy por allá.

-Trae bolillo, eso hace falta.

-De acuerdo, pasaré a la panadería.

Cuelgo y me siento feliz, sé que sigue enojado, pero al menos no me ha prohibido verlos, así que me alisto, salgo a la panadería y llego a casa.

Hacemos de comer, platicamos como si lo de Scott no hubiera sucedido, mi madre sonríe, mi padre la abraza y pareciera que todo está muy bien. No es hasta como a las seis que salgo de la casa, mi madre se ha ido a la cocina a guardar lo que no se ha terminado, mi papá sale a despedirme, pero hablamos un poco.

-Cuando salgas a la calle con tu madre, ella debe ser tu prioridad. ¿Entiendes?

-Sí, de verdad lo lamento, debí asegurarme que estaba en casa.

-No, debiste traerla y asegurarte que se quedarían en casa los dos... no me gustaría que hasta que tuvieras hijos y una esposa, te dieras cuenta del valor que tiene el perder a las personas que amas en tu vida... he cuidado a tu madre por años, estoy consciente de que no supe cuidarte a ti, que me faltó orientarte, platicar más contigo, pero ahora que estás dispuesto a escuchar... si tu madre te pierde a ti, se morirá, si yo pierdo a tu madre moriré... ambos hemos muerto un poco al haberte perdido de alguna manera a ti, pero te hemos recuperado... Jan por favor...

-... Tienes razón, cuidaré más de mí en el futuro, he estado mejorando eso, poco a poco, supongo que aún me falta por mejorar más aspectos.

-Solo cuídate hijo, entiende que eres lo más importante que tenemos.

-Sí, lo sé... vendré otro día.

-Descansa, debo entrar o pensará que te estoy regañando.

Ambos reímos, no abrazamos y entra a la casa, me doy la vuelta y regreso caminando a mi casa, solo que me he puesto a pensar en sus palabras... claro que sé el valor que representa perder a alguien, si me he puesto en peligro, si he vuelto a golpear a alguien, es porque no quería perder a Scott.

.

.

.

.

.

Aquí Jan está confirmando para él mismo que Scott es importante para él y eso también es un gran avance!!!

El papá de Jan sigue reprochándose a él mismo, el no haber orientado bien a Jan, pero él está cambiando y creciendo. También debe darle su tiempo para madurar. 


EL SONIDO DE TU VOZHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora