Me levanto, rodeo el escritorio y alejo un poco a Scott del escritorio con todo y silla, todo rojo de la pena me siento en su regazo... lo tomo de las mejillas y lo beso. El calor en mi pecho, el revoloteo en mi estómago y la sensibilidad que siento en mi piel, me confirman mis sentimientos, volvemos al punto donde estábamos en la puerta, besos húmedos, jadeos, roces que me calientan al máximo. Solo que Scott se separa de mí bruscamente, me quedo literalmente con la boca abierta.
-Debo hacer algo.
- ¿Ahora?
Se aleja un poco para sacar de su bolsillo un juego de llaves, abre un cajón del escritorio y saca varios sobres amarillos, encuentra uno y lo pone en el escritorio, veo que dice mi nombre, lo vacía y caen cinco USB de él, mete el USB en la laptop que tiene abierta e inmediatamente inicia el video donde estoy golpeando al chico.
Volteo a ver a Scott, que por igual me mira.
-Resetéalo. –Lo miro incrédulo.
-Hazlo. –Me repite.
Pero niego con la cabeza, acerca su mano, con el mouse da clic derecho y pone resetear, la USB queda limpia, esto significa que ya no tendrá nada en mi contra y que no iré a la cárcel, vuelve a hacerlo con las otras tres, cuando llega a la quinta, no se lo permito.
-No lo hagas... sin medicamento y sin terapias... no sé qué tan estable sea, cuando veas que me descarrilo... úsala en mi contra. –Scott me mira sorprendido, me sonríe.
-No volverás a lo de antes, tocaste fondo, tú lo has dicho, te gusta esta nueva personalidad tuya.
-Pero tal vez sea por el medicamento, por las terapias...
-Y por el amor de tus padres y el mío y por mantenerte activo, ejercitado, durmiendo bien, todo es un conjunto Jan, no volverás a lo de antes.
-Tengo miedo Scott...
-... De acuerdo, me quedaré con una, pero solo porque lo pides, pero ahora sabes que no haré nada en tu contra, que te amo y que haré todo por mantenerte a ti y a tus padres a salvo.
Le sonrío y le doy un beso.
-Ahora levántate, bájate los pantalones y pon tu pecho sobre el escritorio.
Me lo dice serio, un pequeño miedo recorre todo mi cuerpo, pero lo hago, me levanto, quito el botón del pantalón, bajo el cierre y volteo a ver a Scott, girando mi cabeza hacía atrás, él sigue sentado en la silla giratoria mirándome muy serio, paso saliva y bajo mis pantalones junto con el bóxer y recargo mi pecho en el escritorio, una extraña sensación siento en todo mi cuerpo, mi verga sin duda se pone dura, pero mi pecho sufre, sintiendo un pequeño acto de humillación.
La lengua de Scott se mete entre mis nalgas, he cerrado la laptop, por igual la alejo un poco, a un principio mis brazos están en ángulo y mis manos abiertas, pero conforme Scott va ampliando, hago mis manos puños y es que hay lubricación, a un principio era saliva, su lengua metiéndose en mí, mi cuerpo reacciona ante su respiración, ante su lengua, ante la manera en que amasa mis glúteos, pero no deja de ampliar, me siento extraño.
-Scott...
-Quería tenerte en la sala, pero no puedo parar... usaré más lubricante.
Y hay mucha viscosidad, si planeaba tenerme en la sala, es porque ya tenía preparado el lubricante, condón y lo que deseaba hacerme, pero esto es nuevo, demasiado nuevo, puedo sentir tres dedos entrar completamente, pero sigue y sigue ampliando. Mis brazos están estirados a lo ancho del escritorio, sujetando el otro extremo por completo.
- ¿Qué... intentas hacer...? –Lo digo jadeando, hay dolor y placer, pero más dolor.
-Fisting.
Cierro los ojos, pero al siguiente segundo los abro desmesuradamente.
- ¿Qué? Uhg... no, espera...
Vuelve a meter más los dedos, juega dentro, al mover los dedos es cuando hay placer, pero al intentar meterlos más es cuando duele, intento respirar de manera tranquila, sacando como siempre el aire lo más despacio, para no hacer ruido, para no gritar, el placer está, pero en este momento es más el dolor, solo aguanto un par de minutos más, pero para mí es demasiado, bajo lentamente mis manos y con ellas, le pido que pare, niego a que siga.
Saca lentamente los dedos, por lo que yo puedo respirar un poco mejor, giro mi cara en varias ocasiones, tratando de recomponerme, escucho la hebilla del cinturón y a los pocos segundos Scott me penetra, vuelvo a sujetarme rápidamente del escritorio, escondo mi cara entre mis brazos, siento como mi culo empieza a abrazar el miembro de Scott, lo hace duro y rápido, en poco tiempo se corre.
Yo sigo jadeando, sin duda debemos hablar de esto también, debe haber límites y este es uno el cual debo marcar.
Scott sale de mí y me gira, siento dolor al quedar sobre mi culo, pero casi me atraganto con mi propia saliva cuando Scott toma mi miembro y se lo mete a la boca, lo chupa y succiona, por la posición siento dolor en la espalda, gimo de incomodidad, Scott me levanta las piernas y sigue chupándome, quisiera gritar cuando sé que estoy a punto de correrme, pero no tengo nada que pueda meterme en la boca, lo único en lo que a duras penas puedo pensar es en levantarme la playera, me la meto en la boca, pero por muy poco lo logro, grito el placer que siento, mi culo se cierra con las palpitaciones, pero la sensación es diferente, no duele, pero de no ser porque mi semen ha salido expulsado, no me hubiera gustado del todo.
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Esta es la escena que les comentaba en Instagram, quiero subir el nivel, pasar a algo más erótico, pero no sé qué tanto estén preparadas para ello.
Como les decía, la historia ya la estoy escribiendo, he estado investigando y cada vez me gusta más, supongo que la publicaré en la otra plataforma para tener más libertad, pero, cómo ven? Se animarían a leerla?
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EL SONIDO DE TU VOZ
RandomJan Parkin un chico problemático, incapaz de controlar la ira. Scott Williams un hombre que no tolera el descontrol. Uno debe aprender que las cosas no se resuelven con violencia. El otro que no puede tener el control de todo. Ambos vivirán circuns...
