Donato espera la respuesta de Scott, pero antes que él o Cristian digan algo se vuelve a acercar al celular.
-A menos que vengas en este momento por él.
Donato levanta la cabeza y solo presiono mi cuerpo, el sujeto se pone frente a mí y empieza a golpearme sin parar, tal como si fuera yo, un costal de boxeo, el otro sujeto está agarrándome fuertemente. Donato se acerca cuando dejan de golpearme. Solo mis gemidos y jadeos se escuchan, no planeo gritarle a Scott que venga por mí, eso no pasará.
-Vaya que instruiste bien a este chico Scott, no te imaginas lo lastimado que está, si no fuera porque al parecer, es fiel a ti, sin duda lo querría conmigo, llevamos... cerca de cinco horas golpeándolo y aunque dudo que dure una hora más, es muy bueno.
- ¡Maldita sea Donato, deja el chico en paz!
Ese es Scott... su voz suena por completo molesta, pero lo conozco, está temeroso.
-Wooo ¡Scott! ¡Sigues vivo amigo!
-Dime lo que realmente quieres.
-Quiero que cierres el caso, que me dejes vivir en paz, que me dejes de buscar y solo así dejaré en paz al chico.
-...
-Tienes menos de media hora.
Donato se aleja de mí y hace algo en el celular.
-Te he mandado la ubicación en donde tu chico te estará esperando, cierra el caso o volveré a buscar al chico, es tu última oportunidad, espero que esta ocasión, defiendas mejor a tu enamorado y no vuelva a ocurrir lo de Matt.
Se gira conmigo y les indica a los chicos que me suelten, lo hacen y me ponen en la silla, me cuesta mucho respirar bien, al sentarme el abdomen me duele muchísimo. Donato se acerca a mi cara.
-Dile a Scott que venga por ti. –Me acerca el celular a la cara. Yo solo lo veo.-Creí que Scott vendría si te atrapaba, que eras tú su punto débil, pero no sabía que él es lo que te hace fuerte. El amor... maldito pecado. Te lo diré una última vez, dile a Scott que venga por ti, dile que no quieres morir como lo hizo su primer amor.
-...Tú... no sabes nada...
-... No quieres por las buenas... de acuerdo, será por las malas. No digas que no te lo advertí, sabes del problema que tiene Scott en los oídos, por eso no hablas, veremos qué tal gritas.
Donato levanta la cabeza para ver a uno de sus chicos y le entregan un cuchillo, empiezo a respirar más rápido, el miedo me cala. Levanta el cuchillo y me lo entierra en la pierna izquierda, doy un grito ahogado, unos segundos después, creo que no siento nada.
-El verdadero dolor comenzará en cuanto me vaya, ruega porque Scott llegue en menos de treinta minutos o morirás desangrado. Dile a Scott que me deje en paz, seguro a ti te escuchará.
Saca el cuchillo, sin poder tolerarlo más, grito de dolor. Me golpea el rostro y caigo al piso y ahí me quedo. Él se agacha y se acerca a mi boca cuando intento decirle algo.
-No dejaré... que te deje libre... –Se ríe de mí y se levanta.
-Tu chico se muere Scott ¡Vámonos!
Donato cuelga la llamada, sale y sus hombres se retiran por igual, pero yo, no termino de reaccionar, supongo que regresaré a mi realidad, una vez que, la adrenalina deje mi cuerpo.
Pocos minutos después, escucho ruido, pasos, hasta que siento unos brazos rodearme, tengo los ojos cerrados, hace rato los cerré y aunque quiera, no puedo abrirlos, pero siento tanto dolor que creo estoy en shock.
-Tranquilo Jan, ya estamos aquí. –Ese es Cristian.
-Debemos ponerlo boca arriba, debo hacer un torniquete, sus vías respiratorias deben estar libres... no tengo nada con qué coserlo. –Scott dice cada cosa como si se estuviera instruyendo él mismo. Intenta tomarlo con calma, pero está muerto de miedo.
-La ambulancia no tarda en llegar, ya vienen. –La voz de Cristian suena como si le estuviera dando consuelo a Scott.
Escucho la sirena de la ambulancia, siento la cara de Scott sobre mí, es su olor el que me envuelve, siento sus lágrimas en mi rostro, pero no puedo abrir los ojos, tengo miedo de morir, de no sentir el dolor más intenso, de luchar por abrir los ojos y no lograrlo, ni poder decir una sola palabra, me siento muy extraño.
Siento movimiento en mi cuerpo, escucho el llanto de Scott, escucho que los paramédicos dicen algo, no sé qué es o tal vez estoy muriendo.
El sonido de la sirena, la voz de Scott pronunciando mi nombre, me siento afligido porque lo escucho muy fuerte, Scott debe sentir dolor al escucharse.
Siento una opresión en mi pecho, un muy fuerte ardor, la presión la llego a sentir en el cuello, el pecho, los hombros, la mandíbula, incluso en la espalda, después de eso nada.
Duele cuando creo me bajan de la ambulancia, mi cuerpo da cierto brinco y movimiento, pero puedo seguir escuchando, aunque no logro abrir los ojos.
-Tuvo hemorragia severa, entró en paro en la ambulancia.
-De acuerdo, nosotros nos encargamos.
El movimiento en mi cuerpo sigue, pero me aflige que a Scott no le permiten entrar conmigo, eso entiendo, pero él sigue llorando.
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Ok me largo a llorar.
No logramos la meta de 3 comentarios, así que seguiremos publicando los mismos días. Las loveo!!!
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EL SONIDO DE TU VOZ
AcakJan Parkin un chico problemático, incapaz de controlar la ira. Scott Williams un hombre que no tolera el descontrol. Uno debe aprender que las cosas no se resuelven con violencia. El otro que no puede tener el control de todo. Ambos vivirán circuns...
