59: Cicatrices

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-Oye -dijo Lang Qianqiu -. ¿Soy guapo?

Esa pregunta sacó de lugar al joven acompañante del príncipe heredero. Llevaba estando raro desde hacía varias semanas (meses incluso), a veces se desconcentraba y ponía una boba sonrisa, de vez en cuando se ponía tan serio en su estudio de las artes marciales que no dormía hasta dominar las nuevas enseñanzas, y a veces sacaba preguntas tan raras y fuera de lugar.

-Por supuesto que lo es, Su Alteza.

El joven ya llevaba dudando mucho, se cuestionaba de si debía contar sobre este comportamiento al Guoshi Fang Xin o tal vez al rey.

-Amm. ¿Puedo preguntar a qué se debe su pregunta?

No faltó un segundo para que el joven Lang Qianqiu se sonrojara todo el rostro.

-Bueno... yo -miró por todos lados -. Te lo contaré, pero es un secreto.

-Me honra que quiera compartir conmigo algo tan personal. ¿De qué se trata?

Nervioso y con una sonrisa tonta, el príncipe heredero jugó con sus decoraciones del cabello y su cabello en general. Fue entonces que, para que se le hiciera más fácil el poder contárselo, sujetó una flor que constantemente era colocada en el florero de su cuarto de estudios, incluso si se marchitaba aquella flor era reemplazada de inmediato y ningún empleado del palacio afirma ser quien lo hace.

-Hace unos tres meses, me encontré con una persona interesante...

Una emoción cruzó por el acompañante del príncipe. Oh dios, oh dios. Estaba pasando. Su heredero al trono se estaba enamorando, sin duda debía contárselo a la reina y al rey, tal vez de forma leve con insinuaciones. Es decir, sí, está rompiendo la confidencialidad, pero su príncipe heredero estaba comenzando a sentir amor, si sigue de esta maravillosa manera el príncipe se encontrará comprometido antes de que sea coronado.
Apenas escuchaba la cháchara del joven al que servía, solo era necesario notar la sonrisa estúpida que mostraba con cada palabra.

-Ya veo. ¿Y esta persona y usted son amantes?

-Sí, es así -se sonrojó incluso todavía más -. Llevamos un tiempo siendo amantes.

-¿Y por qué lo hace secreto? Me parece que sus padres, el rey y la reina, estarían encantados de escuchar que posee un amante.

-¿Huh? ¿No me estuviste escuchando? Dije que mi amante era un hombre.

Y todo el mundo a su alrededor se volvió pedazos.
¿Era un hombre? Eso... bueno, eso reducía muchísimo las demás opciones, incluyendo la del matrimonio, pero, espera, ¿El rey estaba a favor o en contra?

-Ya veo -tembló.

-Bueno, como te decía. El otro día me encontraba con mi amante, entonces fue que me pareció demasiado lindo como se veía rodeado de flores.

Otra vez su acompañante no escuchaba. Estaba reiniciando el Windows.

-Fue entonces que le dije que se veía hermoso, él jamás me respondió nada así que me empecé a preguntar si es que no soy lo suficientemente guapo como para que me dé halagos.

¿Es en serio?

-Eso es lo más estúpido que he oído -dijo

-¡Ey! Podrá ser estúpido, pero también es tonto.

Estaba a punto de discutir más con su príncipe heredero, pero este miró hacia la ventana, se sorprendió al ver que la luz del sol estaba en su cénit y salió corriendo de la habitación.

-Su Alteza, ¿A dónde va?

-Hoy tenemos una cita -se despidió alegre -. Nos vemos.

Sin pensar acerca de la conversación tonta que tenía con su empleado, Lang Qianqiu se dirigió con mucho ánimo hacia los jardines del patio especial de la nobleza. Ese era el lugar destinado en el que siempre se encontraba con Qi Rong, debajo del árbol cuando ambos se habían besado por primera vez. Hace varios días que no se veían y estaba impaciente.
Cruzó el jardín, evadió las miradas de varias mujeres de la nobleza y algún hombre que se encontraba ahí. No iba a mentir, era raro que un joven de su edad estuviera solo en un lugar tan hermoso como esos jardines, podrían surgir rumores de que se encontraba con una mujer en secreto, y eso dañaría mucho su imagen. Sin incluir también que pondría en peligro sus planes de hablar con sus padres.

𝔻𝔼𝕊𝔻𝔼 𝕊𝕀𝔼𝕄ℙℝ𝔼Donde viven las historias. Descúbrelo ahora