—Y después de eso, el General Pei dijo: "El Emperador y Xuan Zheng tienen encuentros nocturnos", así de la nada -dijo Xie Lian con mucho entusiasmo mientras comía sin parar.
El príncipe heredero se encontraba en la habitación donde dormía junto a su esposo, sentado sobre la cama y rodeado de muchas comidas, frutas, aperitivos y postres. Hua Cheng abrazaba el gran estómago de su marido, apreciando el bebé que se formaba en su interior y escuchando el chisme de su amado.
-¿Puedes creerlo, San Lang? -seguía entusiasmado -¿En qué momento sucedió eso? Si lo piensas es demasiado raro, es decir, ¿Recuerdas cuántos años se llevan de diferencia?
El fantasma escuchaba pacientemente, reía ante la emoción del inmortal y masajeaba su gran estómago. Es un hecho de que ha estado muy grande, han pensado de que tal vez el tiempo del desarrollo volvió a pasar demasiado rápido y que Xie Lian se encontraba en los últimos meses.
-Sin duda es una gran sorpresa, Gege -sonaba enamorado -, ¿E intentaste hablar con alguno?
Xie Lian dió un suspiro antes de comer un melocotón.
-No pude hablar con el Emperador, estaba en una reunión con He Xuan y el Shi Wudu -tragó -. Y Mu Qing despareció de inmediato, tanto él como como Feng Xin me están ignorando.
Lluvia Carmesí rió.
-¿Y no era esa tu intención cuando les mostraste las memorias?
El inmortal de túnicas blancas sujetó los cachetes de su amado y sin darle un segundo para sorprenderse lo besó en los labios.
-Sí, San Lang, esa era mi intención. Pero no esperaba que los volvería a necesitar.
El fantasma Calamidad se levantó, recogió los platos y las cáscaras, en cada acción una sonrisa dominaba su rostro y un brillo alegre su único ojo. Sabía cómo se sentía su marido acerca de los dos traidores, o bueno, el traidor y el leal. Temía enfrentarse al pasado, por ello, para evitar explicaciones y demás, decidió que los inútiles vean sus memorias para que no volvieran a acercarse a él.
Según Xie Lian aquello era lo "mejor". Cómo siempre, Hua Cheng accedería a lo que esté dijera, y para él era maravilloso no encontrarse más con esos fastidios.
-Salvo que esta vez los necesita para chismear -bromeó dando un beso en la frente del ojidorado.
Xie Lian rió.
No era tanto así, pero su amistad muy duradera con Shi Qingxuan lo ha convertido en alguien ansioso de conversación.
Extrañaba a su amigo, no ha podido contactarlo y cuando intentó hablar con He Xuan, él solo se restringió a decir que se encontraba bien de salud. En resumen lo mismo que Qi Rong le dijo cuando volvió de revisarlo.
Y hablando de eso... no entiende qué es lo que Jun Wu tenía que hablar con el fantasma negro y el hermano de Qingxuan. Se tuvo que retirar, por desgracia, pero no sin temer. Al parecer el Emperador sabía algo relacionado al conflicto que los unía y si lo pensaban bien, habían muchas cosas que el Emperador sabía, y de alguna manera dstaba relacionada con todos.
Mientras el pelinegro se retiraba, le pareció que era un buen momento para recostarse. Cargar con el bebé era algo laborioso para su espalda, y sus pulmones, y su vejiga, y su estómago, y todo su cuerpo en general. Jamás creyó llegar a embarazarse, pero sin duda comenzaba a respetar a las mujeres que habían cargado con más de un hijo. Era sin duda un trabajo muy arduo, y gracias a varios libros ilustrados que encontró, ha empezado a temer por el día del parto. Al parecer dentro de los libros describían el proceso como largo y doloroso, con contracciones constantes, que el bebé saldría por un pequeño orificio, que para dejarlo pasar sus caderas deberán abrirse, que el bebé saldrá solo si él empuja y que el proceso será de horas. Incluso si Hua Cheng le asegura que está buscando muchos cuidados de recuperación después del parto, no puede evitar sentir dudas.
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𝔻𝔼𝕊𝔻𝔼 𝕊𝕀𝔼𝕄ℙℝ𝔼
FanfictionHace ochocientos años en el ya olvidado reino de XianLe, dos niños se conocieron y se enamoraron, pero su amor era una especie de tabú. Mientras que uno era el príncipe heredero del reino, otro era un niño que vivía en la miseria y había nacido mald...
