De la cocina emanaba un suave aroma, Hua Cheng se encontraba preparando un pastel para conmemorar la noticia de los gemelos. Apenas habían regresado al santuario, él y Xie Lian comenzaron a hacer un plan para averiguar si el fantasma con el que convivían se encontraba siendo controlado por esta fuerza, si realmente era el caso entonces podrían tener una pista importante.
Xie Lian comía alegremente unos limones, eh... sí, le dió ganas de comer estos. Mientras daba opciones de posibles nombres para sus dos hijos.
Apenas llegaron y cultivaron las semillas, realmente no tenían esperanza de ello pero debían obedecer, incluyendo que, antes de retirarse de la Capital Celestial, el médico mencionó que ahora las visitas serían en su residencia cada semana, por el bien del inmortal no debería subir a los cielos tan seguido.
-Si uno resulta ser niño, ¿Qué te parece llamarlo Yang? -dijo mientras masticaba.
-¿Sol? Me parece bien -se acercó a él para rascarle detrás de la oreja -, y al otro podemos llamarlo Xing, y tendremos el paquete completo. El Sol, la Luna y una estrella.
Eso hizo reír demasiado fuerte al inmortal. Tanto que ya no le fue fácil respirar, por lo menos tenía la fuerza suficiente para darle a Hua Cheng un golpe que lo mandó volando.
-Lo digo en serio San Lang, nuestro hijo será como un sol en nuestras vidas.
-Querrás decir: nuestros hijos.
-Cierto -volvió a pensar -¿Qué tal Xue?
-Hua Xue... Flor de nieve, suena bien. ¿Y si son dos niños? Tal vez puede llamarse Xin, si se trata de mi hijo entonces es claro que tendrá riquezas.
El pelicastaño lo observó, reflexionando.
-Hua Xin... Flor de riqueza, no sé San Lang, tampoco me convence, pero suena lindo si lo piensas.
Y el fantasma rió.
-¿Y si se trata de dos niñas? -preguntó, retirando el pastel del horno.
-Entonces una se llamará Xiuying, Hua Xiuying, flor preciosa -apretó el cachete de su esposo, sonriendo.
-Y la otra podrá llamarse Lin, Hua Lin, Flor de jade precioso -y sin pedir consentimiento (no lo necesita) comenzó a besar sin parar a su esposo.
Estaban tan alegres por esta noticia, no podían dejar de soñar con el día en el que finalmente tendrían a sus bebés junto a ellos. Era una ilusión tan grande que los llenaba de júbilo con tan solo pensarlo.
-Te amo tanto, A-Lian.
-Y yo a ti, Cheng-er.
-Dan asco -interrumpió Qi Rong.
Ambos lo voltearon a ver, al parecer apenas y acaba de llegar pero estaba muchísimo más que dispuesto para empezar a joderles la vida. Esperaban en serio que se encontraba siendo controlado, porque si no era caso no se iban a restringir en lo más mínimo con las palizas.
-No solicitamos tu opinión -Hua Cheng estaba muy molesto, se contenía demasiado.
No se tomó su tiempo, hizo que unas mariposas fantasmales se escabulleran y se preparó para la trampa, y Xie Lian no fue la excepción, desenvolvió a Ruoye para que también se deslizara.
-Pues se comportan como una mierda -carcajeó el ojiverde -. Parecen un matrimonio de viejos.
Y ambos se quedaron quietos.
-Qi Rong -dijo Xie Lian -. Estamos casados desde hace ochocientos años. Por supuesto que nos vemos así.
Finalmente consiguieron tocar una fibra en la extraña actitud, pareció petrificarse en su sitio, como si intentara comprender lo que le acababan de decir o si buscara una mentira que justificara su desliz.
Un minuto pasó y finalmente el brillo de maldad y picardía volvió a sus ojos.
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𝔻𝔼𝕊𝔻𝔼 𝕊𝕀𝔼𝕄ℙℝ𝔼
FanfictionHace ochocientos años en el ya olvidado reino de XianLe, dos niños se conocieron y se enamoraron, pero su amor era una especie de tabú. Mientras que uno era el príncipe heredero del reino, otro era un niño que vivía en la miseria y había nacido mald...
