74: Hay que buscar, hay que investigar

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Entre más avanzaban el lugar se volvía conocido.
Lang Qianqiu podría jurar que se encuentran muy cerca de lo que fue la capital real de Yong An, y sin duda Qi Rong pensaba exactamente lo mismo sobre reconocer el sitio, pues también reaccionaba a cada parte en dónde pisaba.

-Dudo que esté aquí, para ser sincero -dijo el dios -, hubiera sabido que algo tan poderoso se encontraba cerca de mi hogar.

-No hubieran permitido que dos reinos se establecieran aquí si fuera el caso -dijo el fantasma.

Y eso lo sacó del momento.
Por un momento había olvidado que Yong An se situaba exactamente en el mismo sitio que XianLe estuvo, lo único que cambió fue la locación de su capital.
Fue entonces que...

-¿Qué era este sitio en XianLe? -preguntó.

El de tunicas verdes se la pasó observando el sitio, ¿Cómo saberlo? Fue hace muchos muchos años y realmente no se alejaba mucho de la capital, pero definitivamente se le hace conocido este sitio. Y no es por buenos recuerdos.

-Yong An -dijo, caminando por la zona, avanzando ete la maleza y la vegetación.

Y, claro, su respuesta confundió al otro.
-No entendí.

-¡¿Qué acaso jamás te enseñaron la historia de tu reino?!

-¡Por supuesto que sí! Otra vez me estás gritando sin razón aparente.

-No estoy de humor para tus estupideces. Sólo sigamos avanzando.

Ambos, uno de mal humor y otro con jaqueca y cansancio extremo, siguieron su camino, buscando algún mínimo indicio de que el pozo se encontraba ahí.
Debían encontrarlo, ahora o nunca.
Habían pasado tan solo veinte minutos desde que todos los cielos se escandalizaron por el acto suicida del Señor del Agua, sino hubiese sido por, gloriosamente, que He Xuan estaba en la corte celestial, Pei Ming no hubiera conseguido alcanzarlo.
El plan fue simple, Agua Negra creó un túnel rápido que llevó al General al mundo mortal de y allí atrapó en los aires al dios elemental antes de que tuviera el impacto.

Sin duda eso dejó que más de un corazón se descarrilara.
Y fue gracias a toda la conmoción que Ling Wen aprovechó para pedirle, más bien rogarle, al fantasma de ojos amarillos que colaborara con la búsqueda.
Es así como tenían tres grupos: Lang Qianqiu con Qi Rong, Pei Ming con He Xuan y Ling Wen con parte de la escencia fantasmal de ambas Calamidades.

Esperaban que eso realmente acelerara el proceso de encontrar el jodido pozo.
Sobretodo porque iban a rehacer la búsqueda en todos los sitios previamente descartados, si estos lugares cambiaban su naturaleza dependiendo de quién visitara, es más probable que de encuentre allí.

Aunque realmente duda de encontrar algo aquí, fue un lugar muy poblado, tuvo la influencia de dos reinos poderosos por décadas, es simplemente es imposible que al menos un Guoshi no se haya percatado de la intensidad de poder que posee.

-Definitivamente no hay nada aquí -dijeron en unísono. Algo que aprovechó el dios.

-¿Oíste A-Rong? Estamos conectados -lo abrazó.

-Conectados mis huevos, deja de ser tan meloso -trató de alejarlo, pero vaya que el otro se aferraba todavía más con forme más empujones le daba.

-Yo sé que tú también lo sientes -lo jaló para que ambos cayeran al suelo (asegurándose que Qi Rong quedara arriba) -. Tenemos nuestro propio hilo rojo.

El fantasma se sonrojó hasta las orejas, negando constantemente lo que el joven inmortal le dijo continuó con sus intentos de alejarse, pero simplemente es imposible, este chico ojidorado realmente es más fuerte que él. Y...

𝔻𝔼𝕊𝔻𝔼 𝕊𝕀𝔼𝕄ℙℝ𝔼Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora