Capítulo 63. Hermanos

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Ali estaba desayunando mirando las dinámicas en el comedor, los grupos de alfas que reían, aquellos que permanecían en silencio, recelosos. Los nuevos enamorados, se avecinaba un nuevo celo y aquello solo reafirmaba más su creencia de que el momento había llegado.

Miró a su hermano a su lado, estaba devorado por su propia mierda personal y Ali lo necesitaba a pleno rendimiento.

Dirigió su mirada al motivo de su desvelo, Ali no le encontraba la gracia a aquel alfa, pero su hermano no superaba su enamoramiento juvenil.

—¿Cuánto tiempo se van a quedar? —preguntó.

—No lo sé.

—No te creo.

—Tres días.

Ali asintió, a su hermano le vendría mejor que su Art se fuera cuanto antes. Lo que iban a hacer le requería entero, despierto.

Y también porque le quería y le había tocado el Art defectuoso de pack de clones. Si una cosa tenían todos era que daban todo por los que querían y sabía que quería a Blamor. Pero no había sido capaz de mandarlos todos a la mierda y pasar de un omega maravilloso y encantador que le diera cachorros maravillosos y encantadores con los que dominar el mundo como a un buen Art le correspondía.

Que se jodieran todos, eso pensaba Ali, pero allí estaba intentando encontrar el modo de consolar a su hermano y su corazón roto en vez de orquestar un plan maestro para cambiar el mundo.

El problema era que su hermano no era tan sencillo de leer para el resto como lo era para él, cualquiera que mirara vería a un alfa serio, enfocado en un punto más elevado que un jodido desamor.

Demasiado duro, se lo había dicho mil veces.

Pero por una vez lo pilló mirando de aquella manera que parecía que no miraba a nada a otro punto que no era el jodido Art.

Resultaron ser dos alfas, eran dos de los originales rescatados de la prisión.

Estaban muy juntos, casi podría decir que uno quería que el otro se subiera en su regazo, le parecieron algo tiernos si a uno le gustaban ese tipo de cosas.

—Me lo estaba follando —dijo Blamor.

—¿A cuál? No, no, déjame adivinar.

Ali los observó un poco más, ¿el tipo de su hermano?

No es que hubiera alfas menos alfas, pero quizás el más grande era más el tipo de Blamor.

—El que tiene pinta de asesino a sueldo.

Blamor sonrió de lado mientras masticaba.

—Resulta que hemos rescatado a su novio.

—Tienes una suerte pésima con los hombres, ¿lo sabías?

—Me voy dando cuenta.

—¿Un trío?

—Si quiero seguir teniendo polla creo que no.

—De todas maneras — Ali se inclinó sobre la mesa mirando a Blamor— tienes un fetiche con los originales, ¿no?

Para su completo placer, Blamor dio una carcajada y le tiró su hogaza de pan. Le gustaba tocarle las narices, era un hecho, pero también le gustaba verlo reír.

Ambos volvieron a comer, pero Ali tenía claro algo, esta vez el plan no lo iba a dictar un Art, miró al omega a su lado.

Lance era su objetivo, solo tenía que convencerlo.

αλφα

Blamor se despidió de Ali, a veces era exasperante, pero también era el único capaz de sacarle la cabeza del culo.

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