Lucy apoyaba tranquilamente la cabeza en su hombro. Había llegado hacía escasas horas a Seúl.
Estábamos recostados en la cama. Lucy no decía mucho, básicamente jugaba con su colgante y escuchaba lo que le contaba.
Le había preguntado varias veces cómo estaba y simplemente decía "bien".
Cuando vi las noticias no pude creérmelo y no sabía qué hacer. Esperaba a una Lucy derrotada, aferrada a su soledad y con los ojos rojos de llorar. Así era cómo solía reaccionar, pero ahora... No sabía qué pensar, todo era muy extraño.
Chan había hablado conmigo largo y tendido. Se había disculpado una y otra vez por no haber sido capaz de mantenerla segura. Por supuesto, le había repetido una y otra vez que seguro que había hecho todo lo que estaba en su mano y que no se agobiara con aquello. Pero lo que realmente me agobiaba era la actitud de ella. Sí, no lloraba, pero tampoco reía. No salía prácticamente de la habitación, pero tampoco se rehusaba a que los chicos fueran a visitarla.
Felix había sido un novio magnífico y un mejor amigo. Había ido a visitarla siempre que podía, le llevaba cosas dulces que él mismo hacía en su casa o en la de ella. Sabía que a Lucy le gustaba cocinar y le había prometido que la encontraba mejor cuando sus dedos se introducían en la masa..
Esa noche era el segundo concierto en la gira de los chicos a lo largo de los siguientes meses. Felix me había preguntado emocionado si quería asistir y yo sólo me preguntaba por qué mi novio me hacía preguntas tan tontas.
Sabía la ilusión que le hacía a Lucy, sin embargo, había decidido no asistir.
— ¿Puedo preguntarte por qué no vas a los conciertos? ¿Has discutido con Chan? —pregunté haciéndole pequeños nudos en el pelo.
— Qué va, hace mucho que Chris y yo no discutimos, estamos muy bien ahora mismo.
— ¿Entonces?
— Me da... Me da bastante miedo estar rodeada de tanta gente ahora mismo...
No sabía qué responder y eso era algo inusual en él. Normalmente tenía una opinión, unas palabras de ánimo o apoyo, pero no sabía qué podía decirle respecto a ello.
— Lo entiendes, ¿verdad? —siguió Lucy ante su silencio.
— Por supuesto, todos lo entendemos.
— ¿Crees que Chris también?
Subió la mirada del colgante que rodeaba con sus manos. Una esfera morada que guardaba una galaxia diminuta en su interior, sin duda regalo de Chan.
— Claro, ¿te ha dicho algo al respecto? ¿Te ha insistido o algo?
— No... —susurró volviendo a dejar el colgante sobre su pecho—. Pero creo que está dolido.
Me giré sobre la cama para quedarme frente a ella.
— Lo entiende y lo respeta. Estoy totalmente convencido de ello. Chan es así.
Lucy miró al techo y suspiró largamente.
Un sonido en la puerta los sacó de su conversación. Miré el reloj sabiendo quién era. Cuando abrí, un ángel pelinegro asomó la cabeza.
— Hola, chicos, ¿os interrumpo? —preguntó con una sonrisa de oreja a oreja sin dejar de mirarme.
— Claro que no, pasa —respondió Lucy rápidamente.
Felix entró, no sin antes dejar un beso rápido en mis labios. La puerta no se cerró y detrás de él apareció otro ángel pero moreno.
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Sin Remedio
FanfictionCuando dos personas se atraen, no pueden evitarse. Lucy estaba emocionada por ser la nueva directora de los MV de Stray Kids. En cuanto conoció a Bang Chan, sabía que algo no iba bien en su corazón, pero su mente le decía otra cosa. La profesionalid...
