Extra 8

405 46 18
                                        


Aprete mi mano con fuerza intentando detener el temblor de estas, Baji-san que estaba sentado frente a mi hacia el pedido de lo que comeríamos, tan ajeno a la incertidumbre de mis pensamientos.

Traerlo no fue difícil, prácticamente Ryoko-san nos obligó a salir para que pudiéramos hablar con calma, algo que agradecí, pero que confundió a Baji-san. Cuando la camarera se fue tomando el pedido, por fin su mirada se posó en mí.

Agache la cabeza y aprete con fuerza los labios, el temblor de mi cuerpo no se iba y temía lo que fuera a decirme.

Lo siento, Chifuyu.

Me negué a alzar la mirada, tenía miedo de lo que Baji-san fuera a decirme, sí, pero no quería poner palabras en su boca.

Al parecer no pude olvidarme de Mikey.

Mis ojos comenzaron a picarme por la mala jugada que mi mente me estaba dando, evite parpadear, me negaba a llorar, primero debíamos hablar, debía escuchar una explicación de su parte...

Lo amo desde que somos niños.

...debíamos

-¡Chifuyu! - Las manos de Baji-san tomaron mi rostro y lo alzaron. - ¿Por qué estas- espera, ¡¿Por qué lloras?!

El grito de Baji-san fue el detonante, sin tapujos dejé correr las lágrimas por mi rostro, mi corazón se apretujaba al recordar al rubio con la prominente barriga.

Siempre ame a Mikey.

Cuando menos lo espere ya estaba sollozando, todos estos años, ¿Fueron mentiras?

-Chifuyu, ¿Qué tienes? - Baji-san sin soltarme se sentó al lado mío. - ¿Te paso algo en el vuelo? Perdón, no pude contestar tus llamadas. - Su brazo izquierdo rodeo mi cintura apegándome a él mientras la otra mano acariciaba mi cabeza. - No importa que pase, podremos superarlo, serás un gran piloto, estoy seguro.

Aprete mi cabeza contra su pecho mientras negaba.

-¿No es por el trabajo? - Su voz titubeo y sin pensarlo mis manos que se aferraron a su ropa comenzaron a golpear su pecho. - ¿Chifuyu?¿Qué pasa? Por favor dime algo. - Rogo y la furia me invadió, golpeándolo con más fuerza. No era justo que solo yo sufriera, Baji-san debía pagar. - Chifuyu, por favor. - El mayor continúo acariciando mi cabeza sin evitar los golpes. - Si estas molesto por las llamadas, perdón, de verdad, no fue mi intención. Golpea todo lo que quieras. - Y eso me quebró, dejé de golpearlo para ahora empujarlo, las lágrimas no se detenían y a pesar de que el rostro afligido de Baji-san hizo dudar a mi corazón, el enojo pudo más y no me contuve al gritar.

-¡Maldito infiel! -Su rostro antes afligido ahora me miro con duda y como si por fin hubiera entendido la situación me miro aterrorizado.

-¡No es mi hijo! - Se apresuro a decir ahora si cubriéndose de los golpes. - ¡Lo juro, Chifuyu! - Me detuve mientras maldecía por debajo, odiaba ser tan débil ante Baji-san.

-¿De- de verdad? - Baji-san volvió a abrazarme.

-Te lo juro, yo... - Se separo un poco para mirarme directamente a los ojos. - Es algo complicado, pero te aseguro que su bebe no es mío. - No pude refutar ante tal seguridad, conocía a mi pareja lo suficiente para saber que no me mentiría, Baji-san era del tipo idiota, honesto y directo, un gran alivio recorrió mi cuerpo y me deje reconfortar por él.

-¿De verdad? - Volví a preguntar, quería escucharlo de nuevo, que me dejé bien claro que no oí mal.

-De verdad. - Su voz segura me reconforto y el beso que suavemente dio a mi cabello lo reafirmo. - No podría hacerte eso. - Susurro bajo para que solo yo pudiera escucharlo. - No podría, yo te amo...

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 09, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Segunda oportunidad (Drakey)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora