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Harry no esta muriendo de estrés, por supuesto que no.

No es como que los malditos huevos estuvieran pasados y hubieran arruinado la masa en la que había estado trabajando.

No era como que se había olvidado tres veces de traer refrescos y servilletas.

Y definitivamente no había quemado ligeramente el pastel. Por supuesto que no.

Estaba siendo motivado por su propio estrés, tratando de que todo estuviera lista antes de que Grace saliera de la ducha.

Se suponía que Lucas estaba tomando la siesta, por lo que le daba buen tiempo para terminar de adornar la mesa y dejar la cocina impecable antes de ir a ducharse.

"¡Pá!" gritó Grace. "¡¡Necesito ayuda!"

Harry dio un pequeño gemido de frustración mientras se soplaba mechones de cabello fuera del rostro al tiempo en que untaba lo ultimo del frosting en el pastel; era una maravilla de color azul y verde con flores tropicales y máscaras tiki alrededor con dos figurines de Lilo y Stitch en el tope.

Se había superado a si mismo, la verdad.

Papá!"

"¡Un segundo cariño!" respondió él, concentrado en no arruinar las letras que se encontraba escribiendo.
Una vez que terminó, dejó su delantal color menta sobre la barra y corrió escaleras arriba, hasta el cuarto de su hija.

La puerta estaba abierta y podía ver a Grace envuelta en una toalla, cruzada de brazos frente a su closet.

"Papá, no se que ponerme."

Harry sonrió. "Tu padre te compró un vestido para la fiesta, cariño."

Ella negó. "Es café. Odio ese color."

El ojiverde se toqueteó la barbilla, pensando.
"Hmm, ¿y no tienes opciones?"

Los ojos de Grace brillaron con determinación.
"Si tengo, espera ahí" ordenó, entrando al clóset y cerrando las puertas.

Harry tomó asiento en su cama de doseles lilas y volvió la vista hacía el espejo en la pared, cayendo en cuenta de su aspecto: cabello atado en un moño desarreglado, manchas de betún en la camiseta, dedos coloridos por las tinturas de comida y harina manchándole los jeans negros.

Parecía un panadero pordiosero, dios.

Pronto, Grace emergió del clóset con tres perchas; la primera tenía una blusa azul que colgaba debía colgar de sus hombros.
La segunda, era un vestido de patrones.
Y la tercera tenía otra blusa pero esta era negra.

Harry fingió concentrarse con severidad, como si esa decisión fuera de vida o muerte.

"¿Me puede mostrar los accesorios de esa?" habló estirado, apuntando a la blusa negra.

Grace hizo una ligera reverencia y Harry quería reír por lo payasa que era.
"Este conjunto viene con jeans azules, botas y una bandana donada por el famoso fotógrafo Harry Styles."

"El famoso fotógrafo no estaba enterado de esa donación" dice él, cruzando los brazos y alzando una ceja.

"Es una donación sorpresa" se cubre inútilmente Grace.
Harry ríe, poniéndose de pie.

"¿Cuál quieres?"

"La que tiene azul y rojo" pide ella, con ojos de cachorrito. "Y quiero que me trences el cabello también."

"¿Y el por favor?"

"Es mi cumpleaños, hoy puedo no tener modales" defendió segura.
Harry rueda los ojos sin ocultar su gran sonrisa aprehensiva.

Es tan terca y graciosa y tan él.

[...]

Harry esta terminando de ducharse cuando el timbre suena frenéticamente.
De verdad, sus amigos y familia tenían el mejor tiempo del mundo.

"¡Grace, pregunta quien es antes de abrir!" grita, entrando rápidamente a su habitación con el cabello goteando todavía.

Escucha a Grace hablar con alguien por el interfono y pronto esta ese sonido punzante que avisa que se ha permitido pasar a alguien al edificio.
Harry se apresura a cambiarse y secarse el cabello, no estando a gusto con la idea de dejar que Grace abra la puerta. Podría ser cualquiera; ya ha habido paparazzis tratando de acosar a sus hijos.

Pero pronto se escucha la puerta abriéndose y las voces de Liam y Zayn se mezclan con la de Grace

Para esto, Harry ya se ha cambiado, por lo que cuando baja, puede escuchar toda la conversación. Los tres están fuera de la casa, en el pasillo.

"¡Zayn, Liam!" exclama Grace, señalando sus manos entrelazadas.

Zayn se pone rosa mientras Liam sonríe con complicidad a la niña.
"Por fin dejaron de ser un par de gallinas"'se burló ella, abrazándolos.

"Este par de ex-gallinas te han traído los mejores regalos del día así que mas te vale ser amable" ordena Liam, dandole una mirada firme.

Los ojos de Grace brillan con interés y hace gestos con las manos para que los dos chicos le entreguen las dos cajas grandes que inútilmente esconden tras ellos.

Ambos lo hacen y Harry ríe ante la escena antes de adentrarse en la cocina para cerciorarse de que la comida siga cocinándose.

Escucha las risas de Grace, que entra con Liam y Zayn detrás de ella.
La menor hace intento de cerrar la puerta pero ambos chicos la detienen.
"No venimos solos, cariño" habla Zayn, lanzando una mirada a las escaleras fuera del lugar. "Es solo que el invitado sorpresa se ha rezagado."

Harry para oreja ante eso. ¿Invitado sorpresa?
Un pequeño sentimiento de esperanza le golpea.

"¿Invitado sorpresa? ¿Quién es?" habla Grace, ladeando la cabeza.

"No sería una sorpresa si te lo dijeran, ¿verdad?" habló una voz dolorosamente familiar para Harry.
Grace dejó salir el grito de alegría que Harry no se podía permitir.

"¿¡Louis?!" chilló contenta, corriendo a abrazarlo.
El ojiazul le abrazó con ganas. "Hola Grace, tanto tiempo sin verte, ya eres toda una adolescente."

Grace murmuró algo y pronto los cuatro entraron a la vivienda.
Lucas surgió de la nada con el cabello despeinado y sus puños de Hulk sobre las manos.

"¿Por qué gritas Grace? Esta dormido" se queja, pero pronto se le ilumina al rostro al reconocer a todos.

"Zayn, Liam, ¡Louis!" exclama el niño, corriendo a abrazarlos.

Y no es como que Harry se este escondiendo en la cocina.
Es solo que parte de la comida esta lista y tiene que sacarla de la estufa/horno y ponerla en las bandejas decorativas.

Y se hubiera quedado allí, de no ser por Grace que le pide ayuda para guardar los regalos.

Harry no tiene tiempo de decir ni hacer nada, y sale hasta la sala con el cabello en un moño mas arreglado que hace unas horas y con una camisa rosa de puntos blancos.

Louis lo esta viendo mucho antes de que termine de llegar.

"¿Qué pequeño es el mundo, no?" se regodea Louis.

Harry quiere gritar.
Se ve perfecto.

Es decir, a Harry le había parecido perfecto aún con la piel oscura de sol y la cara con tierra y sus bermudas de colores.

Pero ahora Louis se ve aseado, sin rastros de vivir fuera. Tiene el cabello peinado, la piel brillante y no tiene nada de barba.

Es más perfecto.

Harry piensa todo eso en un segundo, antes de sonreír tímidamente hacía el ojiazul.

"Muy pequeño, la verdad."

Ambos sonríen, mientras Liam y Zayn chocan puños discretamente al fondo.

"¿Se conocen?" exhala Grace, y Lucas ahoga un grito en sorpresa.

the soles of our shoes are all worn out  || l.sDonde viven las historias. Descúbrelo ahora