CAPÍTULO 42

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Dos meses después...

Larissa.

-Logan... Logan, tienes que comer, hermanito. Hoy es el gran día...

No escuchaba ruido alguno del otro lado. Dejé la bandeja de comida en la mesa al lado de la puerta y fui en busca de las llaves de la habitación de Logan. Cuando abrí la puerta noté lo oscura que la habitación estaba.

-¿Logan?-encendi la luz y miro a Logan acostado en la cama cubierto hasta la cabeza-. Mierda, Logan, tienes que levantarte-me acerque y lo moví-, Logan, tenemos cita con el doc...

Mis ojos se posaron en una mancha roja en las sabanas sobre Logan.

-No puede ser-me aleje apartando las cobijas del cuerpo de mi hermano, cubrí mi boca con mis manos ante tal escena. En una de sus manos hacia un cúter mientras la muñeca de la otra estaba cortada de lado a lado. ¿De dónde mierda a sacado un cúter?-. Logan... Logan...

Emitió un leve gruñido, lo que significaba que seguía vivo, tome un paño de uno de los cajones de al lado de la cama y lo amarre alrededor de su brazo, evitando que siguiera tirando más sangre. Puse mi mano derecha bajo su cabeza y la otra en sus piernas, Logan era pequeño, algo pesado, pero podía con él. Baje con cuidado las escaleras y salí fuera a parar algún auto. Por suerte, un taxi se detuvo y me ayudo a subir a Logan detrás, subí con él colocando su cabeza en mis piernas. No hizo falta decirle a donde me dirigía, era obvio.

El auto se detuvo en urgencias, el chofer cargo a Logan y corrió dentro de la sala conmigo detrás.

-¡Ayudenme, por favor!-grito con desesperación, unas enfermeras rápidamente fueron donde nosotros con una camilla para recostara a Logan ahí y verlas desaparecer por la puerta de cristal con las letras urgencias.

Saque mi celular y marque el número de Danielle.

-¿Hola?

-Danielle, soy Larissa... Escucha...

-Lari, vengo manejando, llevo a mi hermanito a la escuela.

-Lo siento, no tomara mucho... Logan se corto las venas, lo he traído al hospital.

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo está?!

-No sé... Lo acaban de llevar a revisar supongo.

-Esto es por el idiota de Canela... Vale, tranquilizate estaré ahí en un...

Un sonido ensordecedor se escucho de fondo, rechinido de un auto y el claxon de otro. Escuche como varios vidrios se rompían, varios sonidos de interferencia y luego silencio.

-Danielle... ¡Danielle! No, no, no... -me senté en el suelo jalando mi cabello con las manos, esto no puede ser.

-¡Accidente a cuatro manzanas de aquí, un automóvil y un camión involucrados, rápido!

Todo esto fue tan repentino, demasiadas cosas a la vez. No sé como reaccionar. Si Jos... Estuviera aquí no... No, en primer lugar si ni me hubiera interferido en su relación, si no hubiera estado empeñada en casarme con alguien que no amaba solo por capricho... Si no hubiera deseado la muerte de mi hermano, nada estaría pasando.

Eleve la vista y vi a un hombre con bata de doctor, dah, que mas se puede encontrar aquí. Hoy seria el trasplante. Hicieron los estudios necesarios y tal parece que su cuerpo no rechazara mis ojos, pero, ¿por qué a pesar de todo me sigo sintiendo vacía, triste, culpable? ¿Por qué?

-Buenos Días-me dijo haciéndome levantar la vista hacia él-. Usted es Larissa...

-Sí, soy yo.

Tonta Venganza Donde viven las historias. Descúbrelo ahora