Olivia
Toco mi pulso regulando que esté bien antes de terminar de correr en la esquina de la cuadra y trotar hasta mi casa.
Me río sin aire al ver a Drake frente a mi puerta hablando con el conejito.
— No puedes pasar dos horas sin verme ¿cierto? — el moreno se vuelve para quedarse viéndome confundido.
¿Qué?, sí hago ejercicio, es bueno para el cuerpo y con algo tengo que bajar tanto alcohol.
— ¿Sorprendido? — tensa su mandíbula y vuelve sus ojos a mi cara, porque sí, estaba viendo mis descubiertas y sensuales piernas.
Luego dicen que soy yo la pervertida.
— Estoy buscando a Wyatt — mi corazón se rompe en mil pedazos y mi ego se va al suelo.
Ok, solo lo último es cierto, amigos.
— Está en casa de alguna chica según el mensaje poco decente que me envió — dice la castaña haciendo una mueca de "eww" que me hace soltar una carcajada.
— ¿Qué necesitas? — pregunto guardando mi diversión y él aprieta sus labios.
— Un libro que no ha devuelto a la biblioteca central — me quedo ida en su cara pensando en cuando fuimos por los libros para una historia que tenía que escribir y quería que fuera realista.
Solo había un problema.
— ¿Te dijo cuándo vuelve? — Loren... sí, Loren niega con la cabeza y yo hago cara de perdida que hace que la mueca del moreno se profundice — tendrás que esperar si no quieres que nos traumemos — me encojo de hombros moviendo mi cabeza despacio practicando para dar malas noticias... ya saben, por si mato a alguien en el quirófano.
— ¿No sabes dónde lo puso?, lo necesito hoy — alzo mis manos en derrota y le ofrezco mis condolencias con la mirada.
Síp, esta será mi cara de "lo siento señora, se quedó viuda".
— Sí se dónde, pero no quiero ir a ese lugar — Drake me mira claramente cansado y la castaña se ríe sabiendo a que me refiero.
.
Me quedo de pie hombro con hombro con el moreno y la castaña.
— ¿Estás seguro?, será como entrar a Narnia, y no la de Disney, sería una escrita por los franceses para asustar a los niños de su aldea en 1600 después de Cristo — Drake rueda los ojos y asiente seguro de si mismo.
Le hago una seña a Loren y ella abre la puerta y se queda plantada frente a esta.
Doy un hondo respiro antes de cruzar el umbral.
Drake abre su boca sorprendido al ver tantísima ropa sucia y cosas tiradas por todas partes.
No hay lugares donde caminar sin pisar nada y un leve olor a colonia masculina invade el lugar.
— Este no es el cuarto donde se cambió el día de la fiesta — dice el moreno viendo con cara de enfado el lugar.
— Claro que no, ese era el cuarto donde dormiste — le respondo obvia y me concentro en buscar los libros — Dios se apiade de nuestras almas — rezo antes de zambullirme en la inmundicia de Tracy.
Duramos al menos cuarenta y cinco minutos buscando los libros y unos quince más tratando de que la suciedad no nos tragara.
Ropa, bolsitas de frituras, hojas de papel, tres condones sin usar.
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¡A la mierda las etiquetas!
RomanceOlivia Chase es una chica alocada y divertida, muy distraída en cuestiones sociales, pero una genio en la universidad. Drake Lewis es apartado, poco amigable, serio y de rasgos duros. Pero por alguna razón, cuando un profesor los une para que ella l...