Al día siguiente, en la noche, Christoph es activado a una misión y tiene que ir en avión hasta un lugar en especifico y luego continuar en tren hasta el Frente Oriental en Polonia, para llevar soldados, municiones, armas, vehículos y tanques, a una ciudad.
Dos días después, van de camino en el tren.
Es temprano en la mañana, Christoph y Diana está en el camarote del tren teniendo relaciones. Él la tiene recostada de frente al cristal de la ventana haciéndole sexo anal mientras van pasando por distintos lugares residenciales. Ella no para de gemir y mirar el exterior, él también está gimiendo y la sostiene de la cadera mientras la embiste lento y duro.
Diana ríe nerviosa al percatarse de algo.
—Creo que nos han visto unas cuantas personas
—Que miren, eso me calienta más —Le da una nalgada—
Luego Christoph la voltea, le alza una pierna y la vuelve a penetrar. Ambos se besan mientras él la embiste duro.
Después él se pone de rodillas y aun con la pierna alzada le hace sexo oral. Diana gime y lo agarra del cabello.
De momento sienten que el tren frena lentamente, ella se sostiene del marco de la ventana y él se aguanta de una pequeña mesa donde ella está recostada.
—Llegamos
—No pares —Diana lo dice gimiendo—
Christoph se levanta, se acuesta a medias en el sillón del camarote, recostándose del tren. Ella se sienta sobre sus piernas y le da varios sentones. Christoph se excita mucho al verle sus senos brincar. Él gime, la agarra de la cadera y entre los movimientos de ella, también la embiste. Diana siente mucho placer, gime y se sostiene poniendo su mano en el cristal de la ventana, manchándolo con su calor, ya que afuera hace frío.
En el exterior ella ve a soldados ya saliendo del tren y de momento tocan a la puerta del camarote varias veces.
—¡Estoy ocupado!
Los dos siguen teniendo sexo y no paran de gritar y gemir. Ella contrae su cuerpo y él termina adentro.
Ambos se miran y ríen al verse despeinados y sudados. Luego se besan y Diana se queda recostada sobre Christoph mientras él se quita el preservativo y lo arroja a un lado. Luego le acaricia al espalda.
—Tengo unas tremendas ganas de terminar dentro de ti, sin protección
Diana ríe, lo mira a los ojos y lo besa.
Como es una parada corta, Christoph se viste rápidamente para recoger algunas cosas y que más soldados suban al tren.
Al acabar, él se regresa al camarote con Diana, y el tren continúa su trayecto.
Ya en la tarde, luego de Christoph y Diana tomar una siesta juntos, él despierta al escuchar que está lloviendo fuertemente. Él se levanta y ve a Diana dormida. Levanta la sábana y sonríe al verla desnuda, y le acaricia el cuerpo, desde los glúteos hasta la espalda. Le da un beso cerca de la nuca y la vuelve a arropar. Luego se levanta y se coloca el pantaloncillo y busca su uniforme.
Christoph está bajo un fuerte aguacero inspeccionando, junto con varios soldados, que los tanques y vehículos estén bien amarrados y cubiertos.
Es tan fuerte el viento que le tira hacia atrás la capucha de la capa, y la lluvia es tan intensa que ha traspasado la capa y su ropa se ha mojado. Al terminar se regresa al vagón, mientras camina por el pasillo, sacudiéndose el cabello mojado, ve un grupo de soldados reunidos y escucha a Diana hablando.
ESTÁS LEYENDO
Warrior Love
Roman d'amourCuatro diarios y cinco historias que se unen durante la Segunda Guerra Mundial. Diana, una enfermera; Thomas y Raynald, dos pilotos estadounidenses; Christoph y Hans, dos Oficiales alemanes de la SS; viven experiencias que cambian sus vidas y la de...
