Capítulo 42

34 5 8
                                        

Principios de mayo del 1950. Diana, Thomas y Ray viajan a San Francisco para visitar la familia de ella.

Durante ese primer dia de visita, Thomas nota a Diana un poco extraña. La ve pensativa y nerviosa. Él le da su espacio, pero se mantiene pendiente de ella mientras comparte con su familia.

Al día siguiente, durante el mediodía. Thomas está junto con Ray, ya que está durmiendo la siesta. Diana entra a su habitación.

—Voy a salir

—¿A dónde vas?

—A dar una vuelta a solas

Thomas se levanta de la cama.

—¿Irte sola?... ¿No quieres que alguien te acompañe?

—No... no... Necesito este tiempo para mi

—Está bien, pero no llegues muy tarde

Diana se acerca donde Ray y le acaricia el rostro.

—Cuidalo mucho, por favor —Se aparta un poco—

—Casi se acaba de dormir —Thomas arropa a Ray— ¿Al menos puedo saber a donde vas? —Cuando se gira no ve a Diana—

Thomas sale de la habitación y cuando camina por el pasillo, solamente escucha como cierran la puerta de entrada. Él baja las escaleras y trata de alcanzarla, pero al salir la pierde de vista. Thomas se queda preocupado, pero vuelve a entrar a la casa.

Ve a sus padres y hermanas sentados en el comedor, también preocupados.

Pasan las horas, ya casi anochese. Thomas se pone ansioso y camina de un lado a otro dentro de la casa, mientras mira su reloj de mano. Ve a Andrew, Clara y a Leena muy ansiosos. Eva no deja de abrazar a Ray mientras también está ansiosa.

—Ya casi es de noche y no llega —Thomas guarda su reloj en el bolsillo del pantalón—

—No creo que ande perdida porque ella conoce muy bien estas calles —Andrew mira el reloj de pared y luego mira a Clara—

—¿Y si le pasó algo? —Ella pregunta preocupada—

—Creo que lo mejor es buscarla —Andrew se levanta y agarra su sombrero—

—Yo te acompaño... Ustedes quédense aquí por si regresa —Thomas le da un beso en la frente a Ray y se va con Andrew—

—Vamos a dividirnos, y si cae la noche vamos a la estación de la Policía

—Bien

Cada uno se va por su lado. Thomas va buscando rápidamente por las calles y no ve pistas de Diana. Él toma el tranvía y mientras va montando la sigue buscando con la mirada.

Luego decide bajar para seguir buscando a pies. En el desespero por no encontrarla comienza a sentir mucha ansiedad. Él camina cerca de un supermercado que está acabado de cerrar, ve al dueño, el señor Goldberg, entregándole dinero a un hombre que está de espaldas. Thomas no le da importancia y se recuesta de la pared de otro negocio, para tomar aire. Su cuerpo tiembla, sus manos se ponen sudorosas, se le agita el corazón y la respiración.

—Por favor Diana, aparece —Murmura con la voz entrecortada—

Él ve al dueño del supermercado subir a su casa en el segundo piso del supermercado, quedándose la calle un poco vacía.

Unos minutos después Thomas se calma y decide seguir buscando. Pasa por el frente del supermercado y en un callejón ve de espaldas al hombre que vio antes frente al supermercado, está acomodando el lugar donde duerme en el suelo. Thomas se percata que es un vagabundo. Mientras pasa mira dentro del callejón y sigue caminando.

Warrior LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora