Capítulo 55

31 5 0
                                        

Ray y sus compañeros siguen sirviendo en la ciudad soviética como pilotos.

Diciembre 2. Durante el día ha hecho bastante frío. Ray está con Gustav, Jeff y Horace llevando unas cajas con municiones a un pequeño almacén. Roy se les acerca y ellos se sorprenden al verlo sin bastón.

—Al fin puedo caminar sin ayuda

Todos se emocionan y lo abrazan.

—El médico dijo que posiblemente tuve una pequeña fractura y por eso me tardé tanto en mejorar

—Al fin vas a poder pilotear

—Si, eso es lo que me alegra... Ya extraño volar

Continúa trabajando, pero Horace se toma un descanso y se pone a leer un libro.

—¿De dónde sacaste eso? —Ray le pregunta—

—De una biblioteca en la ciudad

Ray se lo quita y mira la portada.Mientras tanto Jeff carga varias cajas. Gustav y Roy le silban al percatarse que tres chicas lo están mirando. Ray y Horace se percatan de lo que pasa.

—Hey Jeff, estás conquistando soviéticas —Horace le guiña—

Él ríe nervioso.

—No seas tonto

—A muchas mujeres le gustan los hombres físicamente fuertes, así como yo —Gustav se quita la camisa—

Todos ponen cara de asco al verle los vellos.

—Que asco, póntela de nuevo —Jeff le tira la camisa a la cara— Las mujeres no van a querer a uno que parece un oso a punto de hibernar

Todos ríen.

—No seas envidioso... Estos vellos me protegen del frío como el que hace ahora... Además, no hay vello que se resista a una buena navaja... Así que es mera estética, lo que importa es estos músculos que tengo —Flexiona los brazos— Mira está fuerza

—La fuerza no se puede mirar, sino medir —Horace lo dice de manera intelectual—

—¿De qué músculos hablas? —Pregunta Roy—

—Yo solo veo dos palillos hinchados —Jeff los toca—

Todos se vuelven a reír. Ray sonríe al ver sus amigos tan alegres.

En la noche van a una cantina en la ciudad la cual van soldados y civiles. Están sentado en la mesa cuando se percatan de las mismas tres chicas que habían visto durante el día.

—Hey cupido, definitivamente dejaste flechada a alguien... Deberías acercarte y usar tus encantos escoceses

—No es para tanto

—Si no vas tú, lo haré yo... Usaré mi encanto heredado de mi padre —Gustav les sonríe a ellas y les guiña—

Las ven reírse y hablar entre sí.

Mientras Jeff y Gustav conversan decidiéndose que hacer, ven a Horace distraído leyendo un libro.

—¿No vas a aprovechar para conocer alguna chica?

Warrior LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora