Cuando Nate y Sebas llegan, él ve a todos desesperados en el balcón. Se acerca donde Hans y Greta y ve a Gretchen convulsando en el suelo y con sangre saliendo de su nariz.
—¡¿Qué le sucede?!
—Aún no lo sabemos —Greta le sigue sosteniendo la cabeza para evitar que se dé golpes—
—¡Hagan algo!
Unos minutos después llega la ambulancia. Los paramédicos le toman los signos vitales y le colocan un monitor cardíaco y oxigeno. Montan a Gretchen en la camilla y se la llevan. Greta se va con ellos, al igual Nate.
Mientras la atienden, Greta le habla al paramédico.
—Ella tiene un trasplante de cráneo porque hace casi un año recibió un fuerte golpe en la cabeza... Yo soy la cirujana que la operó
Nate también habla con la voz temblorosa.
—El doctor dijo que ella podía padecer de aneurisma cerebral y estaba tomando medicamentos para evitarlo
El paramédico le examina las pupilas, luego da un golpe en la carrocería hacia el lado del chófer.
—¡Necesito que avances!
La ambulancia acelera.
—¿Ella estará bien? —Nate mira a Greta y al paramédico—
Gretchen sigue convulsando y de momento se detiene, el monitor cardíaco comienza a alterarse hasta quedarse sin pulso. Nate ve como Gretchen mantiene su mirada en él, pero como si estuviera viendo a la nada. Él se desespera al ver a Greta subirse a la camilla y comenzar a practicar reanimación cardiopulmonar.
Nate sigue paralizado y con mucho miedo de perder a Gretchen. En ese momento recuerda algo que ella le dijo la noche donde él la comprometió.
<<Algunos dicen que luego de morir, el cerebro puede permanecer vivo, solo para recordar los mejores momentos de nuestras vidas... Ojalá el día en que me toque partir de este mundo, pueda recordar a todos a quienes amo en mi familia... Especialmente a ti y a mis hermosas hijas>>
Nate reacciona.
—No... No lo hagas, Grey... ¡No te vayas!
Él se altera mucho, el paramédico que atiendo a Gretchen trata de calmarlo.
—Sé que un momento difícil, pero necesitamos que mantengas la calma
—¡¿Cuál calma?!... ¡Si mi esposa se está muriendo!
—¡Nate! —Grita Greta para llamarle su atención—
Nate se queda callado al reaccionar y siente un poco de esperanzas al ver que el monitor cardíaco muestra un pulso leve y continuo, más allá de las compresiones que Greta está dando. El paramédico logra hacer la entubación y le sigue dando oxígeno.
Detrás de la ambulancia viene Isabella, que va conduciendo a toda prisa, mientras Ray no para de temblar por los nervios. También los acompaña Hans y Sebas que van sentados atrás.
En otro vehículo va Alice conduciendo, mientras su abuela está en el lado del pasajero, sin parar de orar, y Luna sentada atrás.
Cuando llegan al hospital bajan rápidamente a Gretchen de la ambulancia. Nate camina con ella.
—Resiste mi amor, tienes que estar bien, por favor —Lo dice con la voz entrecortada—
Mientras la llevan, no permiten a Nate pasar más allá, excepto Greta que si la dejan ir, ya que continúa dándole los primeros auxilios.
ESTÁS LEYENDO
Warrior Love
RomanceCuatro diarios y cinco historias que se unen durante la Segunda Guerra Mundial. Diana, una enfermera; Thomas y Raynald, dos pilotos estadounidenses; Christoph y Hans, dos Oficiales alemanes de la SS; viven experiencias que cambian sus vidas y la de...
