Diana y Arla trabajan en el pequeño dispensario médico que sirve a los soldados de la Real Fuerza Aérea y para civiles.
Ya ha pasado un mes desde que Diana se casó con Ray. Durante ese tiempo han estado viéndose a escondidas.
Un día, Diana y Arla están yendo a cada lugar de la base para asegurarse que los kits de primeros auxilios estén en su lugar y que tengan materiales.
Ya cuando han acabado y van de regreso al dispensario médico, Diana se cruza con Ray. Este viene acompañado de un Oficial que le está dando unas indicaciones. Ella se le queda mirando con tanto anhelo, que le cuesta disimular, hasta que ambos cruzan miradas y sonríen, pero cada uno sigue caminando por su lado.
Arla se le queda viendo a Diana.
—Miraste a tu hombre como si él fuera tu próxima cena
—¿Y quien dice lo contrario?
Ambas ríen y siguen caminando.
Llegan al dispensario, y van directo al almacén para guardar los materiales que sobraron y acomodar lo demás.
Diana no deja de sonreír al pensar en Ray.
—Durante este tiempo te noto tan diferente
—No es para menos... Solo llevo un mes de casada y me siento más feliz de cuando estuve en Hawaii con... —Suspira un tanto molesta y triste— ...ya sabes quien
—El tiempo con una persona no siempre determina la felicidad... Puedes pasar años con alguien que siempre te hace infeliz o solo estar unas semanas conviviendo con alguien que realmente te haga sentir viva... Lo que importa es esa conexión mutua... El amor, el respeto y la comunicación son una base importante para una relación... Cuando conoci a Roy, ambos conectamos casi de inmediato, y supe que era el hombre indicado, el que tanto necesitaba... Ahora que estamos casados he confirmado que nuestros sentimientos si son verdaderos, y anhelo tanto tener toda una vida a su lado, con sus altos y bajos, pero que nunca dejemos de amarnos
Diana sonríe.
Al casi acabar de terminar de guardar unas cosas, Diana va sola a colocar una caja en el anaquel, y al voltearse se asusta al tener a Ray a sus espaldas. Él la agarra de la cadera y la besa.
—¿Cómo entraste?
—Dejaron la puerta abierta, y tuve que aprovechar —La sigue besando—
—Te van a ver aquí
—¿Y que importa?... Solo estoy como mi amada esposa
Ella ríe y él la besa nuevamente.
—¿Crees que no me di cuenta en como me miraste hace un rato? —Lo dice mientras la mira a los ojos y alza una ceja—
Diana nota como Ray la mira con deseos, de esa misma manera cuando tienen relaciones. Ella se sonroja y siente su corazón acelerarse.
Ray vuelve a besarla, pero esta vez lo hace apasionadamente mientras se acerca a ella y la roza con su cuerpo. Como ese día Diana ha llevado ropa casual, no su uniforme habitual, él le abre los botones de la camisa, pero por un momento ella recuerda quien está allí y se avergüenza.
—Ray, cariño, no estamos solos
Él se detiene y mira para el lado, ve a Arla detrás de un anaquel.
—Ustedes continúen, no he visto nada —Mueve una caja para bloquear totalmente la vista, pero luego la mueve un poco para el lado para solo ver un poco—
Diana y Ray ríen avergonzados, y él la lleva a otra parte del almacén, donde si nadie los ve.
Ambos siguen besándose con deseos. Ray le besa su cuello hasta los senos, aprovechando que su camisa está abierta. Luego sigue bajando hasta llegar a la falda, besando sobre su ropa para luego acariciarle las piernas. Diana se siente muy excitada, con su corazón acelerado y su respiración agitada, jadeando levemente.
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Warrior Love
RomantizmCuatro diarios y cinco historias que se unen durante la Segunda Guerra Mundial. Diana, una enfermera; Thomas y Raynald, dos pilotos estadounidenses; Christoph y Hans, dos Oficiales alemanes de la SS; viven experiencias que cambian sus vidas y la de...
