Ya es de noche. Diana y Ray llegan hasta un parque. Van a una zona apartada y se sientan en la grama, debajo de un árbol. Se quedan unos minutos en silencio, observando la luna.
Ray suspira nervioso y disimuladamente saca algo de su bolsillo.
—Siempre te he visto como una luna... Con un brillo especial que la hace tan hermosa y única... Eres quien me ilumina en mis momentos oscuros, cuando me ha dado temor de morir durante un combate... No me cansaré de decirte lo mucho que te amo y de que eres la mujer más maravillosa que me ha podido regalar la vida. Siempre estaré agradecido con Dios por ponerte a mi lado... Y hoy, bajo esta bella luna, que te representa, quiero darte una promesa
Diana se sorprende al verle un anillo en su mano.
—No es para matrimonio, pero si deseo que algún día lo logremos, porque anhelo estar contigo por muchos años, hasta ser ancianos
Diana sonríe casi llorando.
—Por ahora, quiero prometerte que a pesar de la distancia que vamos a tener, te seguiré amando y te seré fiel... Quiero prometerte que siempre serás la única en mi corazón y que mi vida siempre girará alrededor de ti, porque eres mi mundo... Eres mi reina, mi luna, y mi razón de vivir... ¿Aceptas esta promesa?
Diana no se contiene más y dice que si llorando. Ray también llora y le coloca el anillo en su dedo anular izquierdo.
Ambos se abrazan fuertemente y se besan. Diana no para de llorar.
—Tú me haces tan feliz... Estoy muy segura de que quiero pasar el resto de mi vida contigo
Aprovechando la soledad y la oscuridad del parque, ambos comienzan a besarse, pero cada vez con más deseo. Ray la acuesta y la sigue besando. Diana puede escuchar como él tiene su respiración agitada mientras le va acariciando su cuerpo. Él mete su mano debajo de su traje y lo sube, le besa el cuello y con el pantalón la roza fuerte. Diana baja su mano y lo toca, Ray se excita, se aparta un poco y rápidamente se abre el pantalón, se vuelve a recostar sobre ella y la mira a los ojos.
—Mein Herz brennt für dich
—¿Que significa? —Ella pregunta—
—Mi corazón arde por ti
Diana se sorprende sonrojada y lo besa.
—No tienes idea de las ganas que te tengo ahora mismo —Él le besa el cuello mientras la sigue rozando con fuerzas—
—Y yo a ti —Ella jadea al sentir su erección y lo agarra del cabello—
Ray se sorprende al escucharla y sonríe. Cuando está por bajarse el pantaloncillo se detiene y se queda pensativo.
—Disculpa... No quiero que pienses que sólo vine para esto —Con dificultad se cierra el pantalón— Perdón, fui muy impulsivo y siento que me aproveché
—Eres mi novio, no tienes por qué sentirte mal por esto... Si es algo que deseamos los dos desde hace mucho
Ray le arregla el traje y la ayuda a sentarse.
—Yo como hombre no puedo negar que siempre te he deseado mucho, pero quiero esperar para demostrarte todo mi amor en un momento especial... No aquí, no ahora... Tú te mereces un mejor lugar, y no hacerlo en un parque a la vista de cualquiera
Diana lo abraza y se sienta entre sus piernas. Ray se recuesta del árbol y luego la besa en la mejilla.
—¿A qué hora te vas mañana? —Lo dice mientras le acaricia su cabello—
—Al mediodía
—Allí estaré para verte
Ray se alegra y la abraza.
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Warrior Love
RomantikCuatro diarios y cinco historias que se unen durante la Segunda Guerra Mundial. Diana, una enfermera; Thomas y Raynald, dos pilotos estadounidenses; Christoph y Hans, dos Oficiales alemanes de la SS; viven experiencias que cambian sus vidas y la de...
