Pía Melina.
Tomo una profunda bocanada de aire antes de finalmente dar el paso al interior del apartamento reconociendo las mil preguntas que tendrán mis dos compañero de piso, mezclándose el hecho de mi cansancio.
«Okay... Enfrentémonos a la realidad»
Vuelvo a aspirar más aire del necesario agarrando la fuerza para no pensar en lo que puede llegar a suceder después que pase esta puerta.
Sostengo las maletas mientras la puerta se abre dando...
—¡Bienvenida!
El estrepitoso y engorroso grito de Ethan mezclándose con la suave voz junto al confetti que estampan en mi cara es lo que me recibe nada más entrar con mis labios curvados en una media sonrisa.
—¡Joder que susto! Me cago en su madre.
Poso la mano en mi pecho pensando en todas las formas posibles en las que podría asesinar al eufórico castaño que salta y baila mientras Darla me ayuda con las maletas.
—Bienvenida de nuevo.
Los pequeños brazos de Darla me reciben con la misma euforia que la caracteriza siguiendo la ayuda de Ethan con las cuatro maletas llena de regalos que no dudé en preparar a pesar de las mil cosas que aún tengo en la cabeza.
—Ven te ayudo.
—Gracias chicos, los he extrañado muchísimo, a pesar del susto de muerte que me habéis pegado.
Ambos me sonríen ignorando por completo los ronquidos del pequeño cachorro en su caja que normalmente suele quejarse de estar encerrado, pero después de casi dos horas de vuelo continúa durmiendo como una roca.
—Estoy agotada... Lo único que deseo es darme un...
—¿Que es esto?
Me detengo a medio camino en dirección a mi habitación cuando mis ojos finalmente dan con la caja de terciopelo que me dejo el castaño después de su extraña pedida de mano que aún estoy sopesando la decisión... Al menos agradezco que me halla dado una semana de margen, además está el hecho de que la boda está ya a la vuelta de la esquina.
«Mierda... Anillo, boda, matrimonio... Creo que en cualquier momento voy a vomitar»
—Emm... Nada demasiado importante.
Le arrebato de manera disimulada la caja al castaño mostrando una media sonrisa de disculpa.
—¿Algo que nos tengas que contar que ha sucedido en ese viaje?
Sentir el agobio de esta pareja de chismosos es un dolor en el ano, seguido de saber que si les cuento todo lo que estuvo pasando en Barcelona me terminaran pidiendo hasta los detalles más cochinos y por más que mis hormonas hallan querido en varias ocasiones llegar a un muy buen extremo... El cabron de Dante se ha querido mostrar más caballeroso que nunca.
«Menudo capullo»
Vale, se que estoy siendo una guarrilla de las peores, pero es que ese tío está delicioso... Seguido de la tensión sexual que destila y de lo mucho que mi cuerpo reacciona de todas las maneras posibles cuando se trata de él... Es como si el pudiera manipularme con una muñeca de trapo, teniendo sus límites por supuesto.
—Tierra llamando a Alexandra.
Detengo mis orbes en los del castaño encontrándome con el avellana de sus ojos resaltando a la perfección la curiosidad completa de saber sobretodo lo que me está pasando de tal forma de que sus dudas sean resueltas... Aún así me contengo.
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Perfect Doom
Roman d'amourDicen que el amor puede cambiarlo todo, pero ¿qué pasa cuando ni siquiera crees en él? Dante Vivaldi no cree en promesas, y Pia no tiene tiempo para cuentos de hadas. Sin embargo, cuando sus mundos chocan, descubren que el dolor y la esperanza no s...
