Sagrados 28

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POV'S LILITH.

-¿Dónde estabas Azael? –Le pregunté mientras le quitaba la ropa mojada y lo secaba.

-Tratando de olvidarla.

-¿Con alcohol?

-Ella era mi todo Lilith, siempre estuvo para mí.

-Azael lo siento mucho.

-¿Qué?

-Si yo no hubiera insistido en ir de compras quizá ahora estarías con ella.

-Créeme que yo hubiera soportado su infidelidad, pero jamás que te insultara, tú no tienes la culpa de nada hermanita.

-¿Me lo juras?

-Te lo juro, ¿Puedo pedirte un favor?

-¿Qué sucede?

-¿Me acompañas a un lugar?

-Claro.

Él se levantó y con movimientos torpes se puso un pijama.

POV'S AZAEL.

Salimos de mi habitación y caminamos por uno de los pasillos del segundo piso que nos llevó a una habitación que extrañaba mucho, encendí la luz y note cómo los ojos de Lilith se maravillaron.

-¿Recuerdas cuando tu mamá nos hizo el cuarto de música?

-No, creo que eso ya lo había olvidado.

-Sabes, yo también extraño mucho a May –Le confesé mientras un recuerdo venía a mi mente.

FLASHBACK.

-¿Qué haces aquí Azael? ¿Por qué no vas con tus hermanos?

-Es que ellos no quieren jugar conmigo, nadie me quiere.

-No digas eso.

-Es la verdad, a Tom le hacen caso por ser el mayor y a Mattheo por ser el menor, pero ¿Qué hay de mí?

-Lilith y yo te hacemos caso a ti.

-¿Tú me ves? Porque a veces siento que soy invisible.

-Claro que te veo, siempre lo haré.

FIN DEL FLASHBACK.

-May fue una de las mejores personas que tuve en mi vida. Solo ella me veía, luego de su muerte y tu partida yo volví a ser invisible, pero cuando conocí a Melanie creí que ella también me veía pero creo que desaparecí hace tres meses.

-Azael ella no vale la pena.

-Sabes suelo venir aquí seguido, yo jamás tocó nada ya que Grace siempre está, pero aun así estar aquí me transmite mucha paz.

La tomé de la mano y salimos juntos de aquel salón.

POV'S MATTHEO.

Eran las 3 de la mañana y no podía dormir, afuera había una tormenta y a mí me aterraban, no aguante más y salí de mi cuarto, al hacerlo noté que Tom hizo lo mismo.

-¿Tampoco puedes dormir? –Pregunté.

-Solo iba por un vaso de agua –Respondió tratando de hacerse el fuerte.

Entonces sonó un trueno y el relámpago ilumino casi todo el pasillo, Tom y yo nos vimos el uno al otro y los dos estábamos totalmente asustados.

Vimos que Lilith y Azael venían de otro pasillo y los cuatro nos encontramos.

-¿Qué les pasa? –Dijo Lilith cuando nos vio.

-Hay tormenta –Respondí.

-¿Y?

La quinta Shelby.  Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora