POV'S LILITH.
-Alguien está enojada –La voz de Regulus se instaló en el compartimento -¿Qué te sucede pajarito?
-¿A qué edad tus abuelos comenzaron a involucrarte en los asuntos de Black Industry?
-Creo que desde los 16, ¿Por qué?
-Por nada.
-¿Ya quieres entrar a Shelby Company?
-Algo así.
-¿Por qué no aprovechas?
-¿Aprovechar qué?
-Lilith, eres la menor y la única hija en tu familia, en tus hombros no hay responsabilidades.
-Claro, entonces solo debo preocuparme por verme bonita en las galas.
-No me refería a eso, solo disfruta un poco más la vida, ya habrá tiempo para que te encierres en una oficina, por ahora aprovecha tu juventud y la libertad que tienes pajarito, en este momento de tu vida tienes todo el derecho de ser una niña caprichosa, eres rica y linda, has lo que te dé la gana.
-Está bien, trataré de ser una heredera.
-Ven aquí pequeña malcriada –Me abrazó y comenzó a hacerme cosquillas.
Al llegar a Hogwarts me entristeció un poco que la nieve había desaparecido, tomé mi equipaje de mano y junto a mis hermanos caminé hasta nuestra sala común.
Con mis hermanos había hablado un poco, pero aún estaba enojada con ellos debido a que me ocultaron las cosas.
Llegó la hora de la cena y apenas vi esas cabelleras que tanto extrañé corrí a abrazarlas.
Emily, Lavender y Luna me regresaron el abrazo y vaya que las cuatro estábamos felices de volver a estar juntas.
-Emily –Una voz particularmente conocida nos arruinó el momento.
-¿Qué quieres Cedric? –Le respondió la castaña.
-Sabes que no puedes acercarte a esa.
-Esa tiene nombre, y no hace mucho le decías "Cariño" –Me burlé y las chicas rieron conmigo.
-Vamos Emily –Cedric la tomó del brazo y se la llevó.
-Nos vemos mañana en clase –Dijo Emily mientras era arrastrada.
Al día siguiente me puse al corriente con las chicas, Luna nos platicó de su viaje a Irlanda y por lo que notamos se hizo un tanto cercana a Rolf, Lavender se la pasó de compras en Londres y Emily se la pasó castigada, apenas y la dejaban salir a comprar pan.
-Por cierto, les traje algunos regalos –Comenté y se los entregué.
-Ay por Dios, estos zapatos y este bolso debieron costarte una fortuna –Dijo Emily mientras veía su regalo.
-Tranquila, no lo pagué yo, lo pago mi abuelo –Respondí con simplicidad y todas reímos.
Honestamente no sabía que esperar de este semestre, solo esperaba poder disfrutar con las chicas dejando las preocupaciones de lado.
Quizá después de todo era tan malo que mi padre aún no me tomara en cuenta.
Al día siguiente iba llegando del brazo de Luna a nuestra primera clase y me sorprendió que todos me vieran de manera expectante.
-Saben hay muchas leyendas sobre el bosque prohibido –Comenzó Ginny –Algunos dicen que han visto unicornios en él, lo que no saben es que lo unicornios están en el salón de clases –Se levantó de su asiento y caminó hacia mí –Un ejemplo de ellos es Lilith, una unicornio por el cuerno que le pusieron.
