Ballet.

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POV'S DRACO.

Cuando llegamos a la opera Lilith acaparó muchas miradas, su vestido y su presencia eran únicos en aquel lugar.

-Draco, Lilith sera avec toi dans la boîte (Draco, Lilith estará con ustedes en el palco) –Me informó mi tía Minett.

- C'est bien (Está bien) –Respondí y me acerqué a ella –Tú vendrás con nosotros.

-¿Por qué?

-Seguramente ya no hay lugar para ti en el palco de ellos.

-Está bien.

-Nos vemos al terminar la función –Se despidió su abuelo.

Le ofrecí mi brazo pero ella como lo orgullosa que es lo rechazó y comenzó a caminar sola.

-Maleducada.

-Fastidioso.

-Respondona.

-Chillón.

-¿Quieren dejar de pelear? –Nos pidió Mía cuando llegamos con ella y con Aron.

-¿Por qué Regulus no está aquí? –Preguntó Lilith cuando se sentó.

-Porque el no es descendiente de los Rosier.

-¿De qué familia es su madre?

-No lo sé.

-¿Qué no son primos?

-Sí, ¿Y qué?

-Que deberías saber quien es tu tía.

-¿Siempre eres así de preguntona?

-No, cuando duermo no hago preguntas.

-Tengo mis dudas.

-Duerme conmigo para que lo descubras.

-Ni en tus mejores sueños dormiría contigo.

-¿Por qué no venden comida?

-¿En serio tienes hambre?

-Y no te culpo –Se metió Aron –Toma –De su saco sacó una caja de macarrones.

-¿A qué hora te metiste eso? –Le pregunté.

-Después de meter esto –Me mostró una pequeña botella de vino y yo negué con la cabeza-¿Qué? Es para no dormirme.

La función no tardó en empezar y vaya que cenicienta era hermosa, hubo un momento en que el voltee a ver de reojo a Lilith y sus ojos brillaban de fascinación.

POV'S LILITH.

Sin duda alguna el ballet era una de mis danzas favoritas, la elegancia que desprendía era magnifica.

El medio tiempo pronto llegó y noté que los únicos que se levantaban y se iban eran los hombres.

-¿En serio todos se esperaron al medio tiempo para ir al baño? –Pregunté en voz alta y Mía se rio.

-No van al baño.

-¿Entonces?

-La ópera tiene un pabellón especial para los hombres.

-¿Qué hacen ahí?

-Fuman y beben un poco antes de regresar a lo que resta del espectáculo.

-Y una aquí muriendo de sed –Tome mi vestido y me levanté.

-¿Qué haces?

-Si no puedo fumar y beber al menos quiero ir al baño.

-Algo me dice que no debo confiar en ti, vamos, te acompaño.

La quinta Shelby.  Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora