POV'S LILITH.
Por la mañana unas suaves caricias en mi rostro me despertaron y al abrir los ojos mi sonrisa se hizo presente.
-Buenos días pajarito –Me saludó Regulus.
-Buenos días pollito.
-Al parecer caíste rendida.
-Sí, creo que sí.
-Tus hermanos me mandaron a despertarte, debes empacar, el tren saldrá a las 2.
-Cierto, olvide que hoy nos íbamos, ¿Qué hora es?
-Son las diez.
-¡¿LAS DIEZ?! –Me levanté rápidamente –Carajo aún tengo cosas por hacer antes de ir a casa –Avisé mientras me metía al baño.
-¿Quieres que le pida a alguien de servicio hacer tu maleta?
-Por favor.
-Bien, por cierto alguien te mandó el desayuno y te robé un poco de tocino –Dicho eso escuché cuando cerró la puerta.
Mientras me lavaba los dientes me di cuenta de que mi maquillaje había sido removido pero... no recuerdo haberlo hecho, en realidad no recuerdo ni siquiera como llegué a mi cama, mi último recuerdo es de Manolo adentrándome a la sala común.
Seguramente él me trajo.
Salí del baño y ya una chica de servicio estaba empacando mis cosas así que solo tomé una falda negra plisada, una camisa blanca y un chaleco de cuadros; me puse unas medias negras y unos zapatos negros.
Miré el desayuno y pique un poco la fruta, me tomé el jugo de naranja y le di algunas mordidas a las tostadas para luego salir de mi habitación.
Caminé hasta el lugar dónde había sido el carnaval y al entrar me di cuenta que ya estaba casi limpio.
-Buenos días chula.
-Hola Manolo.
-Parece que dormir te sentó bien, luces preciosa.
-Gracias, ¿Cómo va todo?
-Ya casi terminamos, la comida ayer ser terminó y el mobiliario ya fue llevado al salón que nos indicaste, por ahora solo falta sacar las bolsas de basura.
-Yo lo hago.
-¿Y dejar que esa falda o blusa se ensucien? Jamás, yo me encargo de eso –Decía Rocío mientras tomaba las bolsas.
El resto de la mañana me la pase de junta en junta, primero con McGongall, luego con las porristas y al final con los latinos.
-Igual, si llegan a tener alguna inconformidad háganmelo saber.
-No te preocupes, estaremos bien chula.
Los dejé y me encontré con mis hermanos en la estación.
El descanso de pascua había llegado y teníamos dos semanas "libres" y era momento de regresar a casa, en cuestión de los chicos de intercambio tenían la opción de quedarse en el castillo o ir a casa de algún familiar como era el caso de los primos Scamander.
Durante el viaje opté por dormir, en definitiva aún había mucho cansancio en mi cuerpo, los chicos en ningún momento me despertaron pero si se iban turnando para velar mí sueño.
Como ya era costumbre llegamos algo tarde a Cheshire, entramos a la casa y nos recibieron los gritos de papá.
-Esas son excusas John, un Shelby puede con esto y más –Se escuchaba desde la oficina –Tú mismo pediste estas responsabilidades así que no me vengas con debilidades a decirme que no puedes -La puerta se abrió y su semblante cambió al vernos –Llegaron.
