POV'S LILITH.
El partido terminó y fue muy emocionante, al final Cedric logró anotar 3 goles dándole la victoria a Hufflepuff, baje de las gradas junto a mis hermanos y fui hacia donde estaba Cedric, el cual parecía estar recibiendo las felicitaciones de una Ravenclaw, cuando él notó mi presencia se alejó de ella y se acercó a mí.
-Si viniste a verme –Dijo con una sonrisa.
-Había dicho que lo haría y aquí me tienes –Respondí correspondiendo a su sonrisa.
-¿Y qué tal? –Preguntó él.
-He visto mejores –Contestó Tom.
-Slytherin es mejor –Siguió Mattheo.
-Vamos Ced, no los hostigues, si ya sabemos que ellos y su familia son personas crueles y despiadadas tú mismo lo has dicho –Se metió un chico de su casa.
-Zack este no es el momento.
-No está bien, porque es cierto, mi familia es cruel y despiadada –Dije mientras lo veía de arriba hacia abajo, me di la media vuelta y me fui.
-Suerte para la próxima –Se burló Mattheo mientras él y Tom me seguían.
Llegamos al comedor y yo apenas y cene algo, que hablaran de mi familia me molestaba mucho y por alguna razón me sentía decepcionada de Cedric.
-Lilith ¿Lista para el domingo? –Preguntó Bella.
-¿Qué hay el domingo?
-Será la fiesta de bienvenida.
-¿El "picnic/carnaval"? –Pregunté,
-Si ese, la verdad suele ser divertido.
-Habla por ti, esa cosa es de lo más aburrido y tonto –Habló Tom metiéndose a la conversación.
-Apoyo un poco a Tom pero no negare que la comida que sirven es muy buena –Comentó Azael mientras llegaba.
-¿Dónde estabas? –Lo interrogué.
-Eso no importa, ya estoy aquí.
-¿Entonces es divertida o no? –Volví al tema.
-Si eres amargada como Tom no, pero como afortunadamente no lo eres probablemente te diviertas –Respondió Mattheo ganándose una mirada fulminante de Tom.
-Entonces seguro me divertiré –Aseguré alegremente.
-Además ese día inicia la batalla de bandas, ¿Has ensayado?
-No estoy segura de que las chicas y yo hayamos hecho un gran trabajo pero algo es algo.
-Eso ya lo veremos.
La mañana del domingo llegó, no tuve muchas ganas de desayunar y opte por quedarme en mi habitación haciendo tareas, paso mucho tiempo hasta que Meribella entro un poco cabizbaja.
-¿Estás bien? –Pregun.
-Sí –Dijo con la mirada baja.
-Sé que no somos para nada unidas pero puedo reconocer cuando alguien está mal –Dije mientras me sentaba a su lado en su cama -¿Quieres contarme qué pasó?
-Es solo que, escuché a las chicas decir cosas a mis espaldas y me lastimo.
Sin duda alguna en este lugar se apuñalaban por la espalda muy seguido.
-¿Qué no son tus "amigas"?
-Yo también creía eso pero al parecer siempre me han usado para saber lo que hacen los demás –Confesó.
