Pelea tras pelea.

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POV'S LILITH.

-Por favor no más –Suplicaba con llanto en los ojos.

-¿Volverás a bailar?

-Pero es lo que más amo en el mundo.

-Entonces aún no aprendes la lección.

Me desperté muy alterada y mis manos comenzaron a temblar, corrí al baño y me eché agua fría para calmarme, paso un rato y no podía conciliar el sueño, así que decidí bajar para buscar un trago.

Baje y me dirigí al bar, tome una botella de vino, fui a la cocina y agarré una copa y me serví un poco, al subir las escaleras pude ver a alguien en la terraza así que decidí asomarme.

-Creí que no fumabas Tom –Dije captando su atención.

-¿No crees que es muy temprano para tomar?

-Yo no digo nada si tú no lo haces.

-Hecho –Dijo él y me indico que me acercará, lo hice y seguí tomando de mi copa.

-¿Por qué nunca me incluyen en sus planes? –Dijo Mattheo mientras se acercaba.

-No eres el único -¿De dónde había salido Azael?

-Dejen de quejarse y vengan a sentarte idiotas –Les dije y fueron con nosotros –Aun seguimos vistiéndonos del mismo color sin pensarlo.

Ellos se miraron y luego me miraron a mí y efectivamente los cuatro teníamos una pijama color azul y nos pusimos a reír, al poco tiempo Mattheo le pidió un poco de su cigarro a Tom.

-Me imagino que están fumando Hierba ¿Cierto?

-Estas en lo correcto Lilith –Dijo Mattheo mientras me lo pasaba.

Tomé aquel cigarrillo y le di una buena calada.

-¿Quién mierda te enseñó a fumar niña? –preguntó Tom.

-En una escuela pública en México aprendes más que matemáticas.

Lo que más me gustaba de vivir a las afueras de la ciudad era poder ver las estrellas.

-¿Y ya sabes que harás en el verano? –Preguntó Tom

-No, ¿Debería hacer algo?

-Casi siempre nos hacen ayudar en la empresa –Contesta Azael.

-Dudo que papá me deje hacer algo.

-¿Y por qué no le dices? –Dijo Mattheo.

-Porque presiento que el solo me ve como una niña mimada.

-¿Y qué no lo eres? –Dijo Tom haciendo que me indignara.

-Claro, porque tú eres el fucking hijo perfecto ¿cierto?

-Yo solo soy más realista y calculador, tú siempre te dejas guiar por sentimientos.

-¿Sabías que las mujeres somos capaces de hacer más cosas por el simple hecho de que nosotras si sabemos expresar nuestros sentimientos?

-¿Tus sentimiento a donde te han llevado?

-Vamos chicos, no peleen ahora –Pidió Azael.

-Tu cállate idiota –Dijimos Tom y yo al mismo tiempo viéndolo.

Eso hizo que comenzáramos a discutir y nos dijimos muchas cosas, cosas que seguramente las decíamos por borrachos y drogados. Al final cada quién se fue a su cuarto y yo por lo cansada me quede dormida.

Por la mañana al bajar al desayuno me percate de una cabellera rubia que en la cena no había estado.

-Permítame señorita –Una joven se acercó a mí y acomodo mi lugar.

La quinta Shelby.  Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora