POV'S LILITH.
El tiempo pasó y mi cumpleaños número diecisiete había llegado y papá había decidido organizarme una cena privada en el Garrison, quería aprovechar que era fin de semana y que me tocaba regresar a casa.
Esa mañana tuve la mejor sorpresa de todas, al despertar los chicos me habían llevado el desayuno a la cama y para mi sorpresa Regulus también había venido.
-Me alegra mucho que estés aquí.
-No me perdería tu cumpleaños, además se nota que tu padre tirará la casa por la ventana, desde que llegue he visto a todos apurados en el Garrison.
-¿Qué esperabas? Todos los eventos importantes se celebran en el cumpleaños de la princesa –Dijo Tom.
-¿Y tendrá temática?
-Más que temática es estrenar el nuevo casino del Garrison –Comentó Mattheo.
-Obviamente ¿Qué esperaban? –Dije con una sonrisa de orgullo.
-Por lo visto ya estás despierta –Dijo mi padre recargado en el marco de la puerta –Feliz cumpleaños mi niña –Se acercó y me abrazó –Tu regalo está en tu armario, ábrelo cuando ya te vayas a vestir ¿Entendido?
-Si papá.
-Perfecto, ahora los dejo para que disfrutes tu día, yo tengo trabajo que hacer pero me desocuparé a tiempo, lo prometo –Rompió el abrazo, me besó la frente y volvió a salir.
-Señorita le ha llegado esto –Anunció Larissa mientras entraba con un ramo de rosas con chocolates.
-Gracias Larissa, déjalo en la mesa.
-Por supuesto –Acató la orden y cuando salió miré la tarjeta.
Feliz cumpleaños cariño, espero lo disfrutes.
-¿De quién es? –Preguntó Azael.
-Es de Cedric –Respondí con una sonrisa.
-¿Me das un chocolate? –Pidió Mattheo.
-Toma los que quieras –Contesté entre risas.
Esa tarde la pasé con los chicos y como era mi cumpleaños ellos no podían negarse a hacer lo que yo quisiera.
-No me pondré eso –Renegaba Tom.
-Me tienes que consentir ¿Lo olvidas?
-Pero yo no quiero usar eso.
-Ay ya deja de quejarte, Regulus, Azael y Mattheo ya se dejaron ponérselo.
Tom miro a los chicos y ellos ya tenían bandas de cabello para ponerse mascarillas
-¿Por qué carajos dejaron que se las pusiera?
-Porque es su cumpleaños –Contestó Regulus.
-Además dijo que nos dejará la piel bonita –Siguió Mattheo.
-Agh bien –Tom se dio por vencido y dejó que le pusiera la banda.
-Ahora viene lo divertido –Dije mientras me acercaba a un cajón y sacaba varias mascarillas –Cada quién escoja una –Las pasé entre ellos y cada uno agarró una –Perfecto ahora si comencemos.
-¿Puedo poner música? –Preguntó Mattheo.
-Claro de hecho no sé porque no lo han hecho.
-¿La que yo quiera?
-Si –Contesté entre risas.
-Genial –Se paró y se acercó al toca discos –Noté que compraste nuevos discos, quiero escuchar nueva música.
