Sombra.

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POV'S LILITH.

Por la mañana, Cedric me despertó con besos en la cara.

-Al parecer alguien está de buen humor –Dije con una sonrisa al despertar.

-¿Cómo no estarlo? si la chica más linda de Hogwarts amaneció a mi lado.

Me dio un beso y se metió al baño para darse una ducha.

-Ponte el uniforme de Hufflepuff para salir –Me ordeno mientras me lo pasaba.

Me puse el uniforme y a decir verdad me quedaba enorme, pasamos por la sala común y logramos salir sin que nadie nos viera.

-Bueno te dejo porque tengo que ver algunas cosas del concurso, nos vemos más tarde en la final –Dijo mientras me daba un beso.

Sus acciones me dejaron desconcertada pero decidí no darle importancia, estaba muy feliz por lo de la noche anterior.

No me di cuenta de la hora que era y tranquilamente me fui a la sala común, al llegar noté que no había nadie y subí a mi habitación para darme una ducha y cambiarme, al terminar baje sin preocupación alguna en busca de un poco de comida.

Iba por los pasillos y sentí que alguien me jaló del brazo.

-¿Dónde diablos estabas? –Preguntó Tom enojado.

-En mi cuarto –Respondí.

-Qué raro porque Meribella dijo que no llegaste a dormir –Dijo Mattheo mientras se acercaba a nosotros.

-Además ¿se puede saber porque faltaste al desayuno? –Añadió Azael.

-Miren yo no tengo que darles explicaciones de donde estoy –Contesté.

-No te pases de lista Lilith, aquí no es Mexico para que hagas tus cosas –Dijo Tom.

Tom me vio de arriba abajo y después se fue.

-¿Cuál es su maldito problema?

-Anoche se preocupó por ti, no llegaste a la sala común y nadie te había visto –Contestó Mattheo.

-¿Y? Ya no soy una niña –Respondí mientras comenzábamos a caminar.

-Lo sabemos, pero entiende que nos preocupas –Siguió Azael –Además, anoche hubo una pequeña tormenta.

Ellos se fueron y yo lo entendí todo mientras yo estaba disfrutando mi noche, él seguramente durmió con preocupación o a lo mejor ni siquiera durmió.

Me puse a buscarlo y Billy me dijo que lo había visto en la biblioteca.

-Hola –Dije mientras me sentaba al frente de él, pero solo alzo la mirada y me ignoró -¿Cuánto tiempo estarás enojado con migo?

-No creo que te importe saber eso, tú siempre haces lo que se te da la puta gana.

-¿Entonces por qué te enojas?

-Me enojo porque a pesar de que tienes responsabilidades decides ignorarlas.

-Solo fue una noche Tom, yo sé que eso no te molesta porque a Mattheo no lo regañas cuando no está ¿Me dirás la verdadera razón?

-Ayer te necesitaba –Murmuró.

-¿Qué?

-Que ayer te necesitaba –Reprochó alzando un poco la voz.

-¿Sucedió algo? –Pregunté.

-Ayer hubo una pequeña tormenta y el lago se sacudió mucho –Comenzó –Sabía que era un poco tarde y no quería despertarte, así que pensé en tomar poción de sueño sin sueños pero ya se me había terminado e iba a tardar mucho; solo me quedabas tú, pero tampoco estabas.

La quinta Shelby.  Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora