POV'S LILITH.
Al día siguiente levanté a todas muy temprano, sabía que seguramente estarían cansadas por el día anterior y por eso había reservado medio día en el spa para todas.
Nos dieron un masaje, tomamos un poco de hidroterapia y luego de estar en el sauna ya nos encontrábamos maquillándonos y preparándonos para la siguiente competencia.
-Lilith tenemos un problema –Me informó una Ravenclaw.
-¿Qué pasa?
-Un par de pompones se han roto.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Diferencias –Se limitó a decir.
O sea que había habido una pelea, rodé los ojos y le pedí que me llevara para tratar de arreglarlos.
-Es la primera y última vez que esto pasa –Les decía a las dos Gryffindor que tenían la cabeza agachada –Me importa una mierda porque pelearon pero si vuelve a ocurrir ambas están fuera del equipo ¿Entendido?
-Sí capitana –Respondieron las dos.
-Aquí están, logré coserlos –Nos informó Lavender cuando se los entregó.
-Pude haberlo hecho yo –Comentó Daphne.
-¿Y por qué no lo hiciste? –Pregunté.
-No me lo pediste.
-Tampoco se lo pedí a Lavender, aquí cuenta la iniciativa, no las intenciones.
Todas terminaron de arreglarse y nuevamente nos dirigimos al auditorio, tal como la competencia pasada logramos quedar en primer lugar.
Al día siguiente estábamos más cansadas y no alcanzamos el primer lugar pero al menos sacamos el tercero.
Papá se acercó a mí y me consoló diciendo que solo sería cuestión de tener una mejor estrategia.
-Ya verás que la próxima tendrán mejor suerte –Me abrazó y me dio un beso en la frente –Nos vemos pronto hija, te llamaré.
-Adiós y gracias por venir –Le agradecí aún sin soltarlo.
Él rompió el abrazo y subí el autobús, nuevamente decidí dormir en el transcurso, luego de estas competencias iba a necesitar dormir al menos una semana entera.
Desgraciadamente las porristas solo teníamos una semana de descanso entre competencias, lo malo es que no aplicaba para mí ya que apenas llegué a la escuela los latinos me bombardearon de dudas.
-Manolo, explícame –Le pedí mientras llegaba a una parte de uno de los jardines para una pequeña junta.
-Ayer nos dijeron el orden de los días y vaya que tenemos trabajo.
-Dime el orden por favor.
-Claro –Se aclaró garganta y comenzó:
1. Rusia.
2. Cuba.
3. El salvador.
4. Chile.
5. Ecuador.
6. España.
7. Francia.
8. Estados Unidos.
9. Argentina.
10. Polonia.
11. Perú.
12. Portugal.
13. Bulgaria.
14. Alemania.
15. Colombia.
16. Austria.
17. México.
-¿Nos tocó el último?
-Los números fueron sorteados.
-Ya veo, bien la cosa estará así –Me levanté –Cuba y El salvador deberán presentarme sus ideas los más pronto posible, y los demás quiero que vayan planeando sus días de una vez para no dejar las cosas para último minuto; de una vez les avisó que aquí nos vamos a apoyar entre todos, quizá somos muchos países pero contándome a mi apenas y somos 37 latinos cuando ellos nos duplican en número por país así que la solidaridad debe hacerse presente; por último no escatimen en gastos, sé que tenemos un fondo pequeño pero de ser necesario yo pagaré lo necesario para que dejen su huella en Hogwarts.
Ellos estaban muy animados e inmediatamente comenzaron a contarme sus ideas.
Luego de eso tuve que ponerme al corriente con mis tareas y adelantar mis proyectos, no pude dormir y hasta había olvidado comer pero no podía desperdiciar el tiempo.
Durante esa semana mis días estaban divididos entre la escuela, crear estrategias para las porristas y ayudar a mis compañeros latinos con los preparativos de sus días.
Una tarde mientras Moony y yo estábamos en la biblioteca estudiando, Rocío se me acercó.
-Buenas, buenas.
-Hola chío, ¿En qué puedo ayudarte?
-¿Puedo preguntar algo?
-Dime.
-¿Tu hermano Azael sale con alguien?
En ese momento Luna levantó su mirada al escuchar el nombre de mi hermano.
-No, está soltero ¿Te interesa? –Pregunté mientras le sonreía pícara.
-No te lo voy a negar, sí, es muy lindo y no sabes cómo moriría por tener una polera o un buzo con su aroma.
-Inténtalo, pero creo que por ahora no quiere nada serio.
-Entiendo, en fin, me alegra saber que tengo camino libre.
Se despidió y se fue.
-¿Qué te preguntó? –Me interrogó Luna.
-Nada.
-¿Nada? Escuché que mencionó a Azael,
-Ah sí, se lo quiere chapar.
-¿Cómo?
-Quiere sexo con él y ¿Por qué no? También ser mi cuñada –Respondí con cierta malicia solo para ver su reacción.
-Ya veo –Respondió seria y yo tuve que reprimir mi risa por sus celos.
