El Partido & El Broche.

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POV'S LILITH.

Luego de los sucedido con Umbridge sabía que ella estaría más al pendiente de mi pero no quise darle mucha importancia, en cuanto a Draco había dejado de ser insistente con lo de las pastillas pero aún seguía al pendiente de mí.

Una tarde estaba preparándome para un partido contra Gryffindor, mis hermanos jugarían y Tom estaría en las gradas apoyándonos.

-¿Ya estás lista? –Me preguntaba Mattheo.

-No, no encuentro mi broche morado –Respondí nerviosa.

-Ya aparecerá –Contesta.

Aprieto los labios y asiento levemente, tomó mis cosas y salgo con ellos.

Quizá para ellos era solo un broche insignificante, pero mi broche de mariposa había sido uno de los últimos regalos que mamá me había dado, era el que más usaba y el haberlo perdido me entristecía.

Llegamos al campo y Tom se fue a las gradas, mientras que Azael y Mattheo se fueron a la cancha a calentar y yo me fui a los vestidores de porristas, luego de un rato salimos a calentar y estaba tan distraída que me estaba equivocando mucho en las rutinas.

-Shelby, si no te concentras no sales en este partido –Me amenazó Parkinson –Tómense 10.

Fui por un poco de agua y sacudía mi cabeza para tratar de concentrarme.

-Veo que cierto duende olvidó sus coreografías.

-Vete a molestar a alguien más Malfoy.

-Arruinarás todo por estar desconcentrada, te recuerdo que estás representando a toda una casa, no nos hagas quedar mal.

-¿Por qué mejor no te doy la falda y los pompones para que bailes tú?

-¿Qué te tiene así?

-Nada que te importe.

-Bien, quise ayudar, pero de una vez te aviso que cuando hagas el ridículo seré el primero en reír.

-Eres insoportable.

-Y tu una necia, ya dime ¿Qué tienes?

-Perdí un broche –Confesé.

-¿Es en serio? –Bufó y rodo los ojos -¿Tanto drama por un broche?

-Es especial, me lo regalo mi madre.

-¿Cómo es?

-Es una mariposa.

Él se dio la media vuelta y se fue, menudo idiota, ¿Entonces para que me pregunta?, volví a regresar a la fila y comencé a estirar.

Cierto rubio se acercó por detrás y me mostró mi broche, traté de tomarlo pero lo alejó.

-Entonces no me equivoque, si es este –Sonrió arrogante

Me levanté y me di la vuelta para verlo mejor.

-Dámelo.

-No lo sé, es muy lindo.

Una vez más intenté quitárselo pero lo alzó, se aprovechaba de que soy pequeña.

-Malfoy.

-Hagamos una apuesta.

-Ni lo sueñes.

-Entonces me lo quedaré.

-¿Cuál es la apuesta?

-Si gana Slytherin te lo daré, si gana Gryffindor me lo quedaré –Lo miré con el ceño fruncido –Tómalo como una motivación, de ese modo me echaras más porras -Que astuto -¿Qué dices? ¿Trato? –Me extiende la mano y de mala gana se la extiendo –Ah se me olvidaba algo, el gol ganador debe ser mío, de lo contrario no hay trato.

La quinta Shelby.  Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora