Era de madrugada cuando llegamos a King Cross, los que iban para Hogwarts subieron al expreso y los demás entregamos nuestros permisos de salida.
Nosotras compramos con nuestro poco dinero nuestros boletos de ida y venida.
Tuvimos que esperar una hora en la estación y cuando por fin subimos al tren dormimos durante todo el viaje.
-¿Qué tan lejos queda tu casa de la estación? –Preguntó Lavender.
-Mi casa está a 45 minutos caminando pero podemos tomar el autobús y llegaremos en 20 minutos, ¿Aún traen dinero para un pasaje?
-Ya no traigo –Respondió Lavender.
-Ni yo –Siguió Luna.
-Yo tampoco –Fue entonces cuando me di cuenta que el dinero me lo había dado Tom, así como también noté que yo no tenía una chequera o dinero propio como ellos, ya hablaría con papá.
-Ni modo señoritas tocó caminar.
Tomamos nuestras maletas y seguimos a Emily, la verdad caminar entre esas calles fue muy lindo, a diferencia de Birmingham, Ashburto no era zona industrial y era más tranquilo.
-Les presento mi humilde hogar –Anunció Emily cuando nos detuvimos en una librería/cafetería. Era muy hermosa, un poco pequeña pero hermosa. Entramos y Beatriz estaba en el mostrador –Mamá.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Emy, pequeña –Salió a recibir a su hija y al poco tiempo me reconoció –Lilith bienvenida.
-Muchas gracias señora Diggory.
-Mamá, te presento a mis otras amigas, Luna Lovegood y Lavender Brown.
-Un gusto chicas.
-Igualmente señora.
-Siéntense, les prepararé algo para que desayunen, seguro vienen hambrientas –Nos preparó una mesa y al poco tiempo nos llevó unos bizcochos y chocolate –Emily me comentó que pasarán el fin de semana aquí, la verdad nuestra casa está arriba de la cafetería, no tenemos muchas habitaciones así que espero no les incomode dormir en el piso, les daré algunas colchas y almohadas.