POV'S AZAEL.
Estaba por amanecer cuando por fin llegué a la dirección que mi padre me había indicado, bajé de mi auto y toqué la puerta.
-¿Sí? –Me abrió un hombre alto de cabello rizado.
-Vengo de parte de Thomas Shelby –Dije mientras le entregaba la carta.
La tomó y se hizo a un lado para que yo pudiera entrar, luego me condujo hasta la sala y me pidió que tomara asiento.
Él se sentó frente a mí y comenzó a leer la carta, minutos después se levantó, caminó hasta la licorera y me ofreció un trago el cuál acepté.
-Así que vienes a ayudarme –Comentó mientras le daba un trago a su vaso.
-Sí.
-Bien, te pondré al día con lo que haremos.
Sacó algunos planos y me explicó que se trataban del ministerio inglés, al parecer robaríamos algunos documentos.
Por la tardé Arno también llegó y fumamos un poco antes de estudiar los planos juntos.
-Así que la rubia era tu distracción –Soltó de repente.
-No quiero hablar de ella –Mascullé.
-Como quieras.
Durante una semana y media mi mente solo se preocupó por memorizar todas las salidas posibles del ministerio y aprender los horarios de los guardias.
El señor Scamander me explicó que mi padre había dado la orden de que yo no podía leer los documentos que robaríamos y a regañadientes acepté.
La noche del robo llegó y los que entraríamos seríamos Arno y yo.
-Tienen 80 minutos exactos –Nos repetía Theseus –Los estaremos esperando a dos cuadras por la izquierda y dos por la derecha.
Bajamos del auto y nos pusimos los pasamontañas, luego subimos por las escaleras de emergencia y mientras esperábamos la señal, Arno sacó dos maletines y comenzamos a armar las armas que usaríamos.
-Eres bueno –Comentó Arno.
-De mis hermanos yo fui el primero en tomar un arma –Confesé.
-¿Por?
-Papá la había dejado en la mesa del comedor, tenía 8 años y mis problemas de ira habían comenzado, para mí siempre había sido normal ver que tanto mi padre como mis tíos solían descargar su estrés mientras disparaban así que se me hizo fácil dispararle al ventanal.
-Estás demente –Soltó una pequeña risa.
-Los hombres de papá no tardaron en rodearme y mamá May corrió asustada hacia mí cuando vio que me estaban apuntando.
-¿Mamá May?
-Era la madre de Lilith.
-Ya veo, ¿Qué pasó después?
-Luego de una buena regañada, papá aceptó enseñarme a cazar, fue por eso que en mi cumpleaños número diez recibí mi primera escopeta, ¿Qué hay de ti?
-La primera vez que tomé un arma tenía 10, a diferencia de ti, mi padre se puso histérico, creo que por eso se divorció de mi madre.
-¿A tu padre no le gustan las armas?
-Es panadero –Mencionó con gracia –A él no le gustaba que entrenara en la alianza.
-¿Qué es eso?
-El imperio que un día tu hermana manejara.
-¿Y te enseñan a...?
-Te entrenan para ser un criminal de primera, entré casi tres años después que Antonio y Antonia.
