Capítulo 18

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ARDAN

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ARDAN.

La chica pelinegra sentada frente a mí temblaba con insistencia mientras intentaba explicarse, las palabras se le atoraban en la garganta y cuando lograba dejarlas salir, cada frase venía acompañada de un perdón o un lo siento, intentando de todas las maneras posibles que no me molestara con ella.

Por más que intenté hacer que me escuchara, Aradia seguía repitiendo las dos mismas palabras, disculpándose por algo que para nuestras familias es una falta gravísima, una enorme deshonra, una acción que podría llevarla a perder el poder.

— Aradia, mira — sujetando sus hombros— Escúchame.

— Lo siento...

Susurró de nuevo.

— Cuéntame desde el comienzo qué pasó ¿Por qué te acompleja tanto? La primera vez debe ser algo memorable, lo hiciste porque querías ¿O no?

Cuestioné.

— Es que... — su labio tembló— Yo... le entregué mi virginidad porque dijo que se casaría conmigo, no había problema si lo hacía con él porque de todas maneras iba a ser su mujer, pensé, pero apenas consiguió lo que quería, comenzó a actuar como un idiota y... me dejó — levantando la cabeza para mirarme— Fui una tonta por confiar en él.

Estiré mi mano y sequé la lágrima que se escapó de uno de sus ojos.

— ¿Quién fue?

Pregunté.

— Fue... Rhett, mi Segundo.

Tomé una larga respiración, intentando mantener mi molestia a raya.

— Sabina siempre dijo que su hermano era un idiota, un amargado, supongo que fue diferente contigo hasta conseguir lo que quería.

Dije.

— Así fue. De niños nos llevábamos bien, cuando crecimos, su actitud dependía mucho de quién nos acompañaba, era uno cuando estábamos solos y otro completamente diferente cuando había personas alrededor, ahora me doy cuenta que sólo intentaba engañarme.

— Y ahora está intentando arruinar tu oportunidad, arriesgando tu rango en el proceso.

Otra lagrima se le escapó, sus manos sujetas a mis brazos no dejaban de temblar, estaba nerviosa, muy nerviosa.

— Sí... es que quizá se molestó conmigo porque en la mañana le dije que, si los comparaba a ti y a él, contigo todo se sentía más sincero porque no te molestaba mostrar afecto o preocupación cuando hay más personas, y tú... dijiste que me apoyarías en esto de ser Boss, Rhett me dijo que no quería nada de eso, no quiere que lo señalen, no quiere conformarse sólo conmigo, tampoco está en sus planes casarse, lo dijo expresamente, fui solo un polvo para él y... y me arruinó, lo arruinó todo.

Me levanté de la cama con más rapidez de la que tenía planeado, apretando los puños a mis costados, viendo a la pelinegra con el peor rostro que le he visto desde que nos conocimos, no me gusta verla así, ella no lo merece.

Aradia "La selección" #2 (+21)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora