¿Cuánto estarías dispuesto a perder para conservar la corona?
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Mi nombre es Aradia Edén Marchetti Petrova. Toda mi vida mis padres se encargaron de mantenerme con vida para este momento, llegar a ser el Boss de la asociación internacional de la ma...
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Rhett y yo estábamos intentando dormir, tuvimos un día intenso, él con todo el papeleo con las chicas, jalándosela para sacar espermatozoides de calidad, las chicas elegidas pronto tendrán buenas noticias para ellos, Rhett y Dane estaban felices de poder cumplir con su obligación de darle un círculo íntimo al próximo Boss, mi hijo o hija, lo cual es un... poco extraño porque yo tomé el poder hace poco y no pienso abandonarlo rápido, pero pasarán años antes del traspaso así que ¿Por qué preocuparse de eso ahora?
Mi día estuvo ocupado por razones totalmente diferentes, tuve que pasar por obligación todo el puto día con las mucamas para la supervisión de los cuartos, los colores, los muebles, la seguridad, porque muchos querrán matar al heredero del poder para ponerse en el trono, lastima que no podrán poner un solo pie en esta casa, vivo con dos asesinos formidables sobreprotectores hasta decir basta y un castañito obseso por mi seguridad, así que... todo bien, todo seguro.
— No puedo dormir... — admití en medio de un suspiro— Extraño a Ardan me acostumbré a dormir con ambos.
Rhett giró en la cama y me acercó a su cuerpo, frotando mi espalda.
— Debo decir que yo también lo extraño — suspiró— Me gusta Ardan, ese... maldito rubio hizo lo imposible para que... me gustara y lo consiguió, es extraño estar los dos solos ¿No crees?
— Ofendes a Boris — Carcajeé bajo, mirando sobre mi hombro al pequeño oso que duerme plácidamente— Pero sí, es extraño, me acostumbré a dormir y despertar con ustedes en la cama ¿Cuánto más tardará su viaje?
— Se fue hoy, no exageres — riendo— Pero... ya que él no está y a mí me da un poco de vergüenza hablar sobre el tema estando el rubio presente ¿Podemos... hablar? Eres en quién más confío para hablar sobre esto.
Me alejé un poco de él apoyando mi peso en el codo, recostándome de lado.
— Tienes toda mi atención, sabes que siempre puedes contar conmigo.
Adoptó mi posición y relamió sus labios, la confusión visible en su rostro.
— Bueno es que... yo quería saber cómo... te sentiste antes de tu primera vez.
Abrí mis ojos con sorpresa, esperé de todo menos eso.
— Bueno... fue difícil tomar la decisión, no porque hubieras sido tú —me apresuré en decir— Estaba asustada porque perder mi virginidad podría ser catastrófico para mí, podía perderlo todo, podían catalogarme como indigna, entonces... Estaba aterrada, además, fue doloroso, pero luego me sentí muy bien, duele sólo el comienzo porque el cuerpo, mi cuerpo, no estaba acostumbrado a ese tipo de... acciones, pero cuando comienzas... ya no puedes parar, entras en un estado de frenesí, el dolor pasa a segundo plano, te sientes tan bien, cosquillea cada rincón de tu cuerpo... quieres más y más y más de esa sensación desconocida que te hace perder la cabeza, es increíble —le sonreí— ¿Estás... pensando en hacerlo con Ardan?