Capítulo 36.  Una solución creativa e indeseada 2. 

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Mackenzie. 

Boston, 2024, Jamaica Plain, Casa de la familia Hernández.    

Tras un suspiro mi padre miró a mi madre, a la mujer que amaba con locura, y supe que iba a ceder, pero no esperé que lo que dijera, por un segundo, dejo a todos callados, incluido al Vader, que me miró con tensión y algo de sorpresa. 

- "La policía ha descubierto un compló para deshacerse de nuestra hija, sospechan que el móvil es eliminarla para poder quedarse con la empresa."- miré a mi madre preocupada por su reacción, y no se me pasó desapercibido todas las emociones que atravesó su cara, que iban desde la incredulidad más absoluta, atravesando por el miedo, para finalmente encender algo furia, entremezclado con el miedo y la preocupación. 

Justo en ese momento el señor Hernández miró a su mujer y su hijo, y les hizo una señal como, para avisarles que esto no iba con ellos, que esto era muy privado y que debían abandonar el despacho para dejaran solos y que habla ramos tranquilos, vi como el Vader iba hacer caso a su padre, pero su madre se puso delante de él, y mirando  a su marido, negó con la cabeza, por lo visto la señora Hernández, necesitaba enterarse de todo, y tampoco iba a dejar que su marido y su hijo la dejaran allí sola. 

Tenían que haber salido en ese momento, por lo menos el Vader, porque las siguientes dos preguntas de mi madre, mientras trataba de controlar sus emociones, fue lo que precipitó el desastre en la que se convertiría su vida, durante un tiempo, a partir de ahora. 

- "¿Desde cuándo lo saben?"- preguntó mi madre directamente mirándome, que, inconscientemente, se había acercado a mí, y ahora la tenía a mi lado, agarrándome de la mano, como si necesitara tenerme cerca, como si tuviera tanto temor de que, si me soltaba, algo malo me pasaría.  

- "Desde que se investigó el incendio, y descubrimos que había sido provocado."- dije yo esta vez, mirando a mi madre a los ojos, y preocupándome cuando vi en ellos, que su miedo se intensificaba, nunca la había visto así antes. 

Mi madre es el ser más fuerte que conozco, siempre se enfrenta a todo, si retroceder, pero por primera vez la sentí temblar, mientras me apretaba fuertemente las manos, y me preocupé de verdad. 

- "¿Es por eso por lo que Mackenzie ha vuelto a vivir en casa?"- preguntó de nuevo mi madre, mirando esta vez a mi padre para que le respondiera.  

- "Sí, la obligué a volver a casa bajo amenaza de contártelo todo, sólo le di dos opciones, o vivía con alguien que la protegería, un experto en seguridad, o volvía a casa bajo nuestro cuidado, también amplié los escoltas que la protegen, y cambie mi testamento, si nuestra hija muere de muerte violenta, la empresa se fraccionaría en pedazos, y se entregará a los empleados.  

- "¡y aun así están atacando a nuestra hija, Sean! Es nuestra hija, ¿no lo entiendes? Además, esta niña, contigo, de una u otra manera siempre se sale con la suya ¿Crees que permanecerá en casa siempre? ¡Por Dios! si es tan cabezota como tú." - dijo mi madre, demostrando que me realidad era la que más me conocía, mientras me abrazaba, cuando vi que por sus mejillas rodaban lágrimas, un acto tan poco habitual en mi madre, me paralicé, y mi padre agacho la cabeza mientras respiraba fuertemente, siempre habia odiado ver llorar a las mujeres de su vida, lo descolocaba totalmente, nunca sabía qué hacer. 

-"El problema señor O 'Sullivan es que el culpable, o los culpables, intentan que el posible "accidente" que tenga su hija, parezca que se produjo de forma eventual, incluso creo, por mi experiencia, que la primera vez, con el incendio, no quisieron asesinar a su hija, más bien  pretendía que la reunión se rompiera, ya que si hubiera querido que su hija, y los otros que estaban en la reunión perecieran allí, no les hubiera dado la opción de huir por una de las dos escaleras de incendio, con encerrarles en un fuego cruzado tenían. Pero en el segundo "accidente", si fue con esa intención, cuando investigamos el mal funcionamiento de los ascensores, descubrimos que había sido hackeado su sistema electrónico, estropeando incluso los frenos del ascensor número dos. Si quiere señores O 'Sullivan, mi equipo y yo, podríamos aconsejar a sus empresas, de cómo tomar medidas de protección para que estos extraños accidentes se reduzcan, o por lo menos que no le sean tan fáciles de hacer. Incluso si quiere, señora O 'Sullivan, puedo pedir a algunos amigos que son detectives de la CIA que investiguen a los posibles culpables."- dijo Brandon serio, y con seguridad, intentado calmar a mi madre, cosa que en ese momento agradecí, Vader había metido la pata, pero al calmar a mi madre, y darle más seguridad, había ganado puntos. 

El Ardiente Capricho de la CEOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora