Mackenzie.
Pero el motivo de mi necesidad de golpear el saco en este momento tenía más que ver con evitar que yo estallara de furia, y me presentara de nuevo en un parque de bomberos, para terminar, usando a un maldito atractivo bombero de sustituto de mi saco de boxeo que, de mi necesidad de ponerme en forma, como hacía cada mañana antes de ir a la oficina.
Mis primeros golpes no fueron satisfactorios, ni a la combinación de giro a puñetazos y patadas, ni la fuerza, nada me ayudaba a disminuir mi ira, hasta que mi mente comenzó a confeccionar una pequeña venganza que, si no podría compensar un poco lo que me había hecho el maldito Vader bombero, si podía dejarle claro que iba a por él, que nuestra guerra sólo había comenzado.
Puse a funcionar la cámara que siempre tenía en el gimnasio para revisar después mis movimientos y perfeccionarlos. Como decía mi padre, "si se empiezas algo, siempre, pero siempre, hay que terminarlo, e intentar ser el mejor, y si uno no lo consigues, al menos nunca te lamentaras por no haberlo dado todo de ti".
Me giré a la cámara, y con una sonrisa, dije:
- "Dejo constancia de esta grabación Vader Bombero, para que te quede claro que desde hoy día doce de mayo de dos mil veinticuatro a las seis y veinte de la tarde, yo Mackenzie O 'Sullivan, a ti, Brandon Miguel Hernández, o, mejor dicho, Miguel Hernández, que sé que te encanta tu segundo nombre, te declaro la guerra, espero que te quede claro lo que has provocado, porque nunca hago prisioneros."-
Tras esto visualicé en el centro del saco la cara sonriente y descarada del Vader mientras me este rociaba de agua con la maguera, y comencé a golpearlo con combinaciones perfectas entre patadas, puñetazos, codazos, ayudado por giros de caderas que aumentaban mi fuerza al golpear, y saltos increíbles, hasta que me no dolió el cuerpo de golpear el saco, no me detuve.
Con la última patada lateral, me giré hacia el pequeño mostrador que tenía en un lado de donde estaba el saco, para coger la botella de agua y la toalla, secándome con ella el sudor que corría por mi cara, entre mis pechos, mi cuello, mi abdomen y mis hombros, luego con una sonrisa, volví a mirar a la cámara.
- "Esto sólo es calentamiento, no me gusta ir por la espalda siempre voy de frente, espero que seas así también, y que no me decepciones, Miguel Hernández."- tras decir esto, corte la grabación, y cogí el móvil.
- "Carlos, dame el número del Vader bombero."- le dije desde que él descolgó el teléfono, mi asistente suspiro al otro lado del teléfono, eso me aviso de que él no estaba muy de acuerdo con esa idea.
- "¿Con quién estás hablando, Charly?"- la voz de Marisa a lo lejos me dejo claro que mi asistente ya estaba en su casa, junto a su familia.
- "¿Con quién crees? La única persona que no respeta mis horas libres."- dijo Carlos acusándome con la única persona que yo considero mi amiga.
- "No hay incentivos este año..."-le dije antes que la voz de Marisa me interrumpiera, y Carlos gimiera como afectado por mis palabras.
- "Genial, pásamela tengo que invitarla a cenar el fin de semana."- dijo Marisa demostrando que cuando se trataba de mí, ella pensaba que su esposo se quejaba sin razón.
- "Hola guapísima, ya me conto Charly que alguien os bañó a los dos."- oí la voz de Carlos detrás.
- "Eso no es así, la bañaron a ella, yo sólo hacía mi trabaj..."- como siempre Marisa ignoró a su marido, y siguió hablando conmigo.
- "Aunque si él te baño, es el bombero a quien mandaste a investigar a Carlos, desde ya te puedo asegurar que lo conozco, recuerda que soy periodista, hice un reportaje de estaciones de bomberos, y fui atendida por su compañero, y por él, ya que son los dos jefes de equipo, del parque de bomberos del distrito doce, y niña déjame decirte que lo sabes elegir, si no fuera porque estoy felizmente casada, a mí no me hubiera importado que ese dios de fuego me mojara cuand..."- la voz de Marisa se cortó.
- "Jefa. Le envió el número ahora mismo, y por hoy no tendré el móvil disponible, tengo algunos fuegos que apagarle a la reportera García, cuando los niños se duerman."- me dijo Carlos cortando el teléfono.
No pude evitar soltar una carcajada, enseguida me llegaron dos mensajes, uno era de Carlos y el otro de Marisa. El de Carlos era el número de teléfono del maldito Vader Bombero, el de mi amiga casi me hace ahogarme de risa.
- "¡Siempre funciona!, gracias por darme una noche estupenda, desde que nació Sara, escasean, lamentablemente, por cierto, mi marido ira algo cansado mañana al trabajo, no seas muy dura con él, ya lo seré yo por ti."- decía en el mensaje la descarada puertorriqueña, casi me hace reventar de risa.
- "Que lo disfrutes Mary, y gracias por la intervención, y mañana tiene el día libre."- le puse.
Después sólo tuve que guardarme el número, que denominé como "mi enemigo el Vader bombero", y le envié la grabación. Tras esto, me dirigí a mi piscina infinita, y tras desnudarme completamente, me arrojé al agua para nadar varios largos, y flotar relajadamente sobre el agua.
Salí tras casi media hora dentro del agua, cogí de uno de los estantes de mueble de mimbre que tengo en la terraza para las tollas, una de ella, mientras me secaba cogí el móvil, y con sorpresa vi que mi enemigo me había respondido, me senté en una de las hamacas para no tardar en abrirlo con una sonrisa traviesa en la boca, para segundos después, estallar de furia de nuevo.
- "Veras psicópata CEO, la verdad me interesa más bien poco que golpees a un saco o a un hombre, aunque tengo que decir que tienes un culo y unas tetas geniales, de resto, interés cero, y hasta eso de lo que estas tan muy bien dotada, y que tan bien sabes mover, deja de tener interés, si tengo en cuenta el problema mental que parece ser tu característica dominante. Ni con un palo me a cercaría a ti. Te aconsejo que pidas cita para que te revisen un profesional, seguro que con esfuerzo, y mucho dinero, encuentras la cura para lo que tienes, por cierto, tras este mensaje te voy a bloquear, estoy trabajando, algunos lo hacemos, hasta siempre lunática pelirroja."- le dije.
Como decirlo sin que se confirme que de verdad me hace falta un psiquiatra, creo que la mejor manera es decir que no hacía falta que el gilipollas del Vader Bombero me bloqueara, ya que el mi móvil tampoco pudo durar mucho activo.
Tras leer el mensaje, en un ataque de furia, "Made in Céline O'Sullivan." mi iPhone quince Pro voló de mis manos, con cierta fuerza, eso sí, hasta el fondo de mi piscina, infinita para, muy probablemente, morir ahogado, igual que yo que como yo en ese momento me ahogaba en mi bilis de la ira incontrolable.
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El Ardiente Capricho de la CEO
RomansMackenzie O 'Sullivan es la heredera de Holding O 'Sullivan Park, ha tenido que luchar mucho para convertirse en el CEO. Ya que su tío, Rónan O 'Sullivan, siempre había creído que sus dos hijos, Shane y Murphy, serían los verdaderos herederos de su...
