Mackenzie.
Boston, 2024, Torre O 'Sullivan.
Mientras esperaba la llegada de mi indeseado rescatista, me dio tiempo para sopesar cómo me había librado de lo que probablemente era una muerte segura. Dejé que mi mente regresar al momento en que me encontraba en el interior de esa cabina, relatando paso a paso en mi cabeza, las acciones que me llevaban a estar, en este momento, colgando a varios metros sobre el suelo de una cuerda, que, si no me fallaba la memoria, desde que se había implementado, era la primera vez que se usaba.
Pronto en mi recuerdo, me encontré minutos antes que el desastre se produjera. Me vi a mí misma dentro de la cabina, y mi memoria hizo el resto.
En ese momento, las sacudidas eran constantes, y extrañas, en un principio me agarré a la sujeta mano que había en la parte de atrás de la cabina, para no caer al suelo, pero, de repente dejó de sacudirse, mientras oía el chirriar de los frenos del ascensor evitando que este se moviera.
Fue en ese momento cuando decidí enterarme de la situación, no me gustaba permanecer allí sin hacer nada, esperando algo que ni sabia como iba a acabar. Como he dicho en varias ocasiones nunca agradeceré tanto el haber insistido en trabajar durante dos años en diferentes puestos dentro de la organización de las empresas de mi padre, fueron dos de los puestos que cubrí en ese tiempo el que me dio de la idea de que podía hacer algo para intentar sobrevivir, hasta que me rescataran.
El primero fue cuando trabajé de ayudante del coordinador entre los profesionales, que los clientes de los bungalows contrataban, para practicar los deportes de riesgo que nosotros ofrecíamos, durante ese tiempo practiqué diversos deportes de riesgo, a espaldas de mis padres claro, entre ellos la escalada, no era una experta, pero me servía para saber hacerme una especie de arnés con cuerda alrededor de mis caderas, y mis piernas.
Gracias a este puesto de trabajo, que desarrollé durante tres meses, fue donde me surgió la idea de implementar, cuando me hice CEO, un grupo de monitores especializados en diferentes tipos de deportes de riesgo, para ofrecer un servicio más completo y seguro, a nuestros clientes.
El segundo puesto que me ayudó a superar esta emergencia, fue cuando trabajé para el grupo de planificación de los diferentes inmuebles que había a nombre de la compañía, tuve que ayudar a cambiar mucho de nuestros protocolos en los inmuebles, debido a diferentes cambios en la normativa urbanística de las diferentes ciudades en las que se encontraban estas propiedades, tanto fueran de carácter comercial, como nuestros bungalows.
Esto me hizo acordarme que una de las normativas que tuve que implementar, junto al abogado del sector de planificación urbana e inmobiliaria del grupo, en los inmuebles que teníamos en Boston, fue la de incorporación de unas cuerdas de seguridad en los huecos de los ascensores de nuestros edificios, para evitar así accidenté con el personal de mantenimiento, así como a la hora de producirse rescates por parte de otros entes públicos.
Eso fue lo que me animó, no sin grandes dificultades, para subirme usando los reposa manos, y descansa, ya que con zapatos de tacón era difícil, hasta la trampilla que había en el techo, para acceder al exterior del habitáculo, una vez fuera miré alrededor sopesando la situación, mientras con precaución, para no caerme, liberaba de uno de los laterales del hueco, la cuerda de seguridad que se había colgado previamente, hace años, independiente del mecanismo de poleas y cuerdas que usaba el ascensor.
En realidad, no pensé que tuviera que usarlo, pero siempre era bueno asegurarme en caso de que, por lo que sea, se descolgará la cabina, y cayera al fondo. Tal como había practicado en mis escaladas, con la cuerda, formé una especie de arnés que sujeté a mis caderas y entre mis piernas dejando una parte que colgara por si tenía que descender o ascender hacia algún piso.
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El Ardiente Capricho de la CEO
RomansaMackenzie O 'Sullivan es la heredera de Holding O 'Sullivan Park, ha tenido que luchar mucho para convertirse en el CEO. Ya que su tío, Rónan O 'Sullivan, siempre había creído que sus dos hijos, Shane y Murphy, serían los verdaderos herederos de su...
