Mackenzie.
Boston, 2024, central de Millennium Pharmaceuticals, Inc, en ese momento.
- "Tienes dos opciones, o me ayudas a comunicarme con él, o hago que me detengan intentando entrar en ese maldito edifico, tengo que hablar con él ahora, ya, ni un segundo más, si piensas que no soy capaz, es que no me conoces."- le dije a Daniela cuando le pedí que me dijera con quien podía hablar, para que me comunicaran con el Vader, un ser con pocos segundos de vida, cuando lo pillara, ella se negó.
El maldito Brandon Hernández, era el ser al que increíblemente, e incompresiblemente, para mí mente de CEO, mi corazón había decidido que era el único hombre que amaba, y amaría, en términos económicos, y por cosas como esta, es normal que tenga razón cuando digo que definitivamente, la mente es mejor que el corazón, y más cuando, al menos el mío, mi corazón, tiene un problema de lógica grave, y hace muy malos negocios.
Si no, ¿Me podéis explicar que hago yo por fuera de un edificio en llamas, amenazando a una representante de la seguridad del estado, con montarla, sólo porque mi instinto enloquecido me dice que mi hombre no pude estar ahí dentro, y menos cuando estoy a punto de morir de la ansiedad y del miedo, al no saber cómo está? Sé que estoy cruzando todos los limites lógicos, pero para eso pídanle explicaciones a esté estúpido que tengo en mi pecho, que me ha vuelto más Lunática, que nunca.
- "Déjame ver qué puedo hacer, pero ni se te ocurra pasar esa barrera de seguridad, o te prometo que le indico a la policía que te espose, y te lleve al calabozo, por poner en riesgo tu seguridad, y la de los bomberos, además no quiero morir a manos del jefe B.M. por poner en peligro a su novia."- me dijo Daniele.
Yo sólo asentí, aun me sonaba raro que se me asociara como la novia de ese ser que me enloquecía, pero era lo que habíamos hecho para que todos creyeran, en especial nuestros padres, que había algo entre nosotros, no estaba segura, si era algo que Brandon sentía.
Había muchas posibilidades que el Vader no sintiera nada por mí, pero eso no era razones para mí, yo no podía superar lo que sabía que, si sentía por él, y si él no sentía lo mismo, tendría que vivir con ello, y supéralo, no soy la primera mujer rechazada por el hombre que amaba, hay muchas por el mundo, y a lo largo de la historia. Siempre seguían adelante con sus vidas, ¿o no?, eso ya lo pensaría después, por ahora sólo tenía que saber cómo se encontraba, verlo, o me volvería loca, más de lo que, evidentemente, ya estaba.
Mientras mi mente pensaba esto, miraba como la bombera se adelantaba para ponerse un casco, y un uniforma de seguridad amarillo, que usan los bomberos, estaban en el interior de uno de los furgones de asistencia que usaban los bomberos. Si ese uniforma no podía entrar dentro del perímetro que se había acordonado, de seguridad.
Nada más traspasarlo, justo en ese momento un bombero, que se encontraba saliendo en ese momento de ese edificio con su equipo, con aspecto cansado mientras sus compañeros le echaban agua por encima, tras quitarse su casco, para refrescarle, a él, y a su uniforme, miró a la bombera, con cara de impacto, e incredulidad, como si no creyera que ella estaba allí.
Reconocí al bombero nada más mirarlo, a pesar de que su cara estaba mojada, y llena de hollín, ese era Louis Turner, el mejor amigo de Vader, y el interés romántico de la intrépida bombera.
De pronto, la expresión de Turner cambió, de sorpresa paso a una de enfado, mientras seguía mirando a la bombera que ahora hablaba con un bombero algo mayor, que negaba en todo momento lo que esta le pedía, el bombero tenía desplegado unos papeles sobre el capó de uno de los coches, y llevaba en la mano como una especia de radio, mientras su uniforme era igual al del resto de sus compañeros, se diferenciaba era en el color de un casco, que era de color rojo, en vez de dorado, y con una insignia en el la parte delantera.
Justo en ese momento lo supe, el Vader no sería el único que tendría problemas esa noche, Daniela tendría uno muy grande, que ahora, se acercaba a ella a gran velocidad, con cara de pocos amigos. Cuando llegó hasta ella, aunque no pude oir lo que le decía, si observé como, cogiéndola del brazo, la alejó de ese bombero, y con un gesto en la cabeza hacia él, como si disculpándose por la interrupción.
El bombero del casco rojo ni los miró, siguió con su trabajo, mientras el amigo de Vader se la llevaba a un lado, no había que ser una experta en lenguaje no verbal, o saber leer los labios, para ver que claramente, Daniele, no estaba especialmente contenta, más bien estaba furiosa, porque Turner la hubiera interrumpido.
Los vi discutir, hasta que ella me señaló, haciendo que él me mirara, y yo en respuesta le mandé una sonrisa sarcástica, y un saludo con la mano, desde luego en esta pelea estaba totalmente a favor de la bombera.
Observé como, Turner al mírame, desde la distancia, su cara pasaba por miles de emociones, desde la incredulidad total, al hastió, para luego regresar su mirada a la bombera con un claro gesto de furia nada contenida, mientras me señalaba.
Comencé a impacientarme, mientras esos dos discutían, no se me estaba dando soluciones a mi petición, y yo no estoy acostumbrada a que se me desobedezca, menos cuando estoy tan decidida con algo. Así que, con impaciencia, intenté levantar la cinta de restricción que la policía había puesto para delimitar, con intención muy clara de traspasarla, mientras dos policías se me acercaban para evitar que me saliera con la mía.
- "Tranquilos agentes, yo me encargo."- dijo de pronto Turner, que agarrándome del brazo me llevó a un lado cerca de la camioneta donde Daniele había cogido el uniforme. - "¿Se puede saber qué hace aquí, señorita O 'Sullivan? ¿Sabe lo que nos puede pasar a todos, en especial a mi mu... digo a Daniele, si a usted le pasa algo?"- dijo un desesperado Turner mientras miraba al mismo tiempo a su adorada bombera que desde lejos, lo miraba con enfado.
- "Que se preocupe tu jefe de lo que le va a pasar cuando yo lo tenga delante, ¿A que inconsciente se le ocurre volver al fuego después de casi perder la vida? Y ustedes ¿se consideran sus amigos? ¿por qué demonios no se lo impidieron? por lo menos que lo revisara un médico primero, digo yo. ¿Qué clase de bomberos sois? ¡Joder!."- sabía que estaba siendo injusta, desatando mi ira contra uno de los muchos que yo consideraba responsables, pero era parte de la ansiedad que sentía, hasta que no hablara con ese maldito estúpido Vader, y que él me asegurara que estaba bien, no estaría tranquila.
El bombero me miró en silencio, y tras meditarlo un rato, hizo algo no esperado por mí, me colocó su casco, y en su uniforme manipuló como una especie de dispositivo, luego me lo entregó, era una especie de radio de onda corta, o al menos eso me parecía.
- "Esta es la frecuencia privada de nuestro parque, es la única solución que tienes, para hablar con él, pero te lo advierto, lo estarán oyendo más de veinte bomberos, toda la unida del distrito doce, así que ya estas avisada. Recuerda que no podemos desconcentrarnos, nuestra vida, y la de nuestros compañeros depende de ello, así que se corta."- me dijo mirándome serio, y yo asentí.
- "Y tú ve allí, y besa a esa maldita bombera, para decirle que la amas, de una vez, ahora está enfada, y es más fácil sorprenderla con la guardia baja, seguro que no te dice no a nada."- pese a las manchas de hollín de su cara, vi como el bombero se ruborizaba, y con algo de nerviosismo me miró, pero yo le devolví la mirada asintiendo para darle ánimos, con una sonrisa, él me la devolvió, y asistió.
Fue así como vi que un bombero decido se acercaba a Daniele, que lo miro con furia al verlo acercarse, pero lo que ella no esperaba fue que, de un movimiento el bombero le quitó el casco y atrayéndola hacía él, la besó con pación, delante de todo el cuerpo de bomberos que estaba allí reunido, y en medio de un incendio. No puede evitar sonreír por ellos.
- "Bien CEO, al lio, hora de dejar claro ciertas normas que debe tener en cuenta ese estúpido Vader, si quiere seguir viviendo."- dije en alto dejando de mirar como la pareja, al fin, expresaba entre ellos, y al mundo, que sentían algo el uno por el otro.
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El Ardiente Capricho de la CEO
RomanceMackenzie O 'Sullivan es la heredera de Holding O 'Sullivan Park, ha tenido que luchar mucho para convertirse en el CEO. Ya que su tío, Rónan O 'Sullivan, siempre había creído que sus dos hijos, Shane y Murphy, serían los verdaderos herederos de su...
