Capítulo 51. Iniciando un plan peligroso.

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Narrador.

Boston, 2024, Casa del señor Smith, esa noche.

- "Seguro que tenemos que ir cariño, sabes que no me gusta tu familia, siempre me miran por encima del hombro."- dijo la amante del señor Smith.

- "Lo sé preciosa, pero sabes que eso no durará mucho, si mi plan sale bien seremos dueños de todos, y nunca más se burlaran de ti, además sabes que nos estamos solos, estará toda la familia, incluso esa estúpida estará allí, y la odian más a ti."- le dijo el señor Smith acariciándole la cara para después comenzar a desabrocharle el vestido.

- "También estará Mackenzie, ¿verdad?"- dijo con una sonrisa la amante, mientras desabrochaba la corbata al hombre que ahora la tenía desnuda sobre su regazo, sólo la cubría una tanga. Él sólo asintió estaba entretenido tocándola

- "Perfecto, estaré tan bella como siempre, volveré a dejarla en ridículo. "- dijo el amante inclinado la cabeza mientras el señor Smith la besaba el cuello, y acariciaba sus pechos.

Ella siempre había odiado a Mackenzie O 'Sullivan, y ella ni sabía quién era ella. Desde que habían estudiado juntas en la universidad, esa idiota con su cara de santurrona y machona, enamoraba a todos los hombres, mientras que ella se cuidaba, y siempre estaba sexy y deseable, pero sólo le servía para ser usaba por ellos, para divertirse.

Justo por eso la odió, cuando el señor Smith apareció en su vida, y ella supo quién era, no le importó que fuera mayor que ella, decidió que se convertiría en su amante, y luego en su esposa, para vengarse de esa idiota, fue una autentica, y grata sorpresa, saber que el señor Smith, quería arrebatarle todo a Mackenzie, y por eso decidió ayudarle, pronto le arrebataría todo, y la vería sufrir.

- "Perfecto me encanta ver como todo el mundo os compara, y ella siempre queda mal."- dijo el señor Smith sentando a su amante a horcajadas tras soltarse el pantalón y bajarse la ropa interior, para posteriormente entrar en ella, con un gruñido, mientras tiraba de su pelo hacía atrás.

Al contrario que lo que pensaba la amante, no fue ella, quien encontró al señor Smith, más bien fue al revés, ella era como todo en su vida, un elemento más en sus planes, que el utilizaría mientras pudiera, hasta ahora le estaba sirviendo, no sólo como ahora, para desahogar su deseo sexual, sino para hacer ver a Mackenzie, ante la sociedad bostoniana, como una mujer poco femenina, sin gracia y nada deseable, había gastado una pequeña fortuna en convertir en su amante en la mujer más deseable de la alta sociedad de Boston, y ni Mackenzie podía reconocer en ella a su compañera promiscua, que todos usaban.

La razón era clara, alejar a todos los posibles pretendientes millonarios que buscaran una esposa correcta, algo que, por otro lado, Sean O 'Sullivan agradecía, no le gustaba que su hija fuera usada como una forma de negocios, él quería que como en su caso, su hija se casara por amor.

Justo por eso, el señor Smith se disponía a comenzar a ejecutar su plan ese día, ya había conseguido que Carter Junior, cayera en su poder, ese gillipollas adicto, haría lo que sea porque su familia no descubriera la deuda millonaria que le había hecho a la fortuna familiar, y sólo el señor Smith podía ayudarlo, además casarse con una millonaria, le ayudara a seguir con sus vicios, no era tan mala idea, por muy poco agraciada que fuera esa idiota. La idea era provechar esa recepción para que el iniciara el enamoramiento, que la conociera y la impactara.

No tardó mucho en acabar su encuentro sexual, con su estúpida amante, y como siempre ni se preocupó si ella había disfrutado, la envió a ducharse, y a ponerse atractiva para él, para cuando él la volviera a requerir. La amante sabía que tenía que soportar todo eso, si quería convertirse en la señora Smith, su venganza contra Mackenzie, era más importante que su propia autoestima como mujer, por eso obedecía todo lo que ese cerdo le obligaba hacer, sin protestar.

El Ardiente Capricho de la CEOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora