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Harry había pasado una clase de pociones horrible gracias a Malfoy, que los convirtió en sus sirvientes junto con Ron por su brazo herido, aunque fue culpa de él por ser bocazas y querer meterse con un hipogrifo durante la clase de cuidado de criaturas mágicas...
Eso sí, no puede sacar de su mente ese comentario suyo cuando supieron de que Peter Pettigrew estaba cerca de Hogsmeade. Malfoy sabía algo, sino ¿Porqué le insistiría en que busque a los dementores o que deba cazarlo para matarlo?

—¿Por qué aceptó? — Le pregunta Harry. Se encontró con Remus nada más al entrar a su sala, ya que tendría su primera clase de Defensa de las artes oscuras con el padre de sus primos.

— Sissi me lo pidió. Dijo que no se fía del ministerio. Así que... Aquí estoy.

Su resignada voz hace pensar que no quería estar rodeado de niños con las hormonas alborotadas, pero Harry nota ese entusiasmo en sus ojos cuando enseña a los niños de padres mestizos o totalmente muggles.

Remus Lupin tiene madera de profesor.

Es de aquellos que, independiente de si el alumno es un desastre o no, siempre encontraría una manera de ayudar.

— Sabe que ese puesto esta maldito...

— No lo está... Sissi lo dice. — Harry cree que Remus le tiene una confianza muy ciega a su esposa. Si Isabel le dijera que ella no asesinó aún teniendo el arma en la mano y el cadáver a su lado, le creería. — Pero parece que eso no es lo que me quieres preguntar.

— El puesto de profesor...

— ¿Porqué no lo revelamos? Era una sorpresa, para ti y Allegra... Aunque la sorpresa me lo llevé yo al ver un dementor en el tren. ¿Entramos?

Mientras todos entran, Lupin les llama la atención del fondo de la clase, donde no había más que un viejo armario en el que los profesores guardan las togas y túnicas de repuesto. Cuando el profesor Lupin se acerca, el armario tiembla de repente, golpeando la pared.

— No hay por qué preocuparse — dice con tranquilidad el profesor Lupin cuando algunos de los alumnos se echan hacia atrás, alarmados—. Hay un boggart ahí dentro. — Casi todos piensan que un boggart es algo preocupante. Neville dirige al profesor Lupin una mirada de terror y Seamus Finnigan ve con aprensión al moverse el pomo de la puerta. —A los boggarts les gustan los lugares oscuros y cerrados —prosigue el profesor Lupin—: los roperos, los huecos debajo de las camas, el armario de debajo del fregadero... En una ocasión vi a uno que se había metido en un reloj de pared. Se refugió aquí ayer por la tarde, y le pregunté al director si se le podía dejar donde estaba, para utilizarlo hoy en una clase de prácticas. La primera pregunta que debemos contestar es: ¿qué es un boggart?

Hermione levanta la mano.

—Es un ser que cambia de forma —dice—. Puede tomar la forma de aquello que más miedo nos da.

—Yo no lo podría haber explicado mejor —admite el profesor Lupin, y Hermione se torna radiante de felicidad—. El boggart que está ahí dentro, sumido en la oscuridad, aún no ha adoptado una forma. Todavía no sabe qué es lo que más miedo le da a la persona del otro lado. Nadie sabe qué forma tiene un boggart cuando está solo, pero cuando lo dejemos salir; se convertirá de inmediato en lo que más temamos. Esto significa —prosigue el profesor Lupin, optando por no hacer caso de los balbuceos de terror de Neville— que ya antes de empezar tenemos una enorme ventaja sobre el boggart. ¿Sabes por qué, Harry?

Es difícil responder a una pregunta con Hermione al lado, que no deja de ponerse de puntillas, con la mano levantada. Pero Harry hace un intento:

—¿Porque somos muchos y no sabe por qué forma decidirse?

QUANTUM SALTUS: HOGWARTS [1976 - presente] (aka "Latinas en Hogwarts")Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora