Narra Marizza
Acomodamos bien las cosas. Bueno, nosotras; los chicos estaban demasiado borrachos, jodiendo entre ellos, tirados en el sillón. Yo, a pesar de tener un par de traguitos de más encima, estaba bien dentro de todo.
Estaba acomodando los vasos en la cocina y sentí que alguien me tocaba el hombro.
Luján: ¿Todo bien?
Marizza: Sí, supongo que sí. Tampoco quiero ser de cristal y dejar que todo me afecte —dije intentando sonar graciosa—.
Luján: No es así, Mar. Descansá ahora, mañana será otro día y capaz puedas hablar con ella mañana.
Marizza: Está bien.
Me lavé las manos y salí de la cocina. Me despedí de todos... bueno, de casi todos, con un "buenas noches" y agarré a Pablo de la mano, guiándolo a la habitación. Entramos y se tiró en la cama. Yo fui al baño y empecé a sacarme el maquillaje y los accesorios que tenía, mientras seguía pensando en cómo Mía me había "defendido" con un tema tan sensible para mí como ese. Volví a la habitación y me saqué la ropa mientras buscaba el pijama en mi valija.
Pablo: Por Dios, Mar...
Marizza: ¡Ay, amor! Pensé que ya estabas dormido.
Pablo: Suerte que no, me mataba si me perdía de ese espectáculo.
Marizza: —me reí— Tarado —dije terminando de ponerme mi musculosa—. ¿No estás ebrio?
Pablo: Nah, solo divertido.
Marizza: —reí y me acosté— Okey.
Pablo: ¿Seguís mal por lo de Mía?
Marizza: Un poco, creo. ¿Viste cómo me defendió cuando salió ese reto?
Pablo: Sí, lo vi, y confirmé que tienen que hablar las cosas, mi amor.
Marizza: —suspiré y asentí— Lo sé, mañana voy a hablar con ella.
Pablo: —sonreí— Me alegra mucho que hayas cambiado de decisión.
Marizza: —rodé los ojos— Ya, callate.
Me acosté, apagué la luz del velador y lo abracé.
Pablo: ¿Estás bien conmigo ahora? —dije acomodándole un mechón rebelde detrás de su oreja—.
Marizza: —asentí— Ujum, siempre me das la paz que necesito.
Le dije, levantando un poco la cabeza. Se me quedó mirando y me besó, un beso lento, lleno de emociones, que me decía "acá estoy".
Pablo: ¿Segura que querés dormir? Porque yo no.
Marizza: —solté una carcajada y negué con la cabeza— Sos terrible, Pablo.
Pablo: Bueno, sí.
Marizza: —me reí, mordiéndome el labio— Lo peor es que te amo aunque seas un insoportable que solo piensa en sexo.
Pablo: Insoportable no, el resto sí.
Marizza: Insoportable sí —lo besé—.
Tome su cara y lo bese intensamente esta vez, me levanté un poco poniendome a horcajadas sobre el y nos sonreímos. Bajo sus manos hasta el borde de mi musculosa y me la saco tirandola lejos, lo bese y pase mi mano por su abdomen, marcado y tibio, sintiendo como se tensaba ante mi toque. Sus besos descendieron hasta mis pechos, que atrapo con su boca antes de que me diera cuenta, suspire y lo tome de la cabeza sin dejar que se separe de mi, aunque no tenia intenciones de hacerlo. Devoraba cada uno de mis pechos con devoción, tomándose su tiempo con cada uno de ellos.
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Solo una oportunidad más
Fanfiction2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
