Narra Pablo
Los ruidos de golpes en la puerta me hicieron sobresaltar de la cama. Me fijé la hora y vi que era bastante tarde. Maldije en voz baja y me levanté a abrir la puerta.
Manuel: ¡Pablo! ¿Viste la hora?
Pablo: Ya sé, ya sé, ni me digas ni me retes.
Manuel: Vos nunca te quedás dormido, parece que ahora voy a empezar a ser yo el responsable.
Pablo: Tarado. Ayer estaba destruido, muerto en vida. Me mata viajar en avión.
Manuel: Claro, claro. Apurate en vestirte y fijate en borrar la marca de la almohada de tu cara. Te espero abajo para desayunar.
Asentí y cerré la puerta. Me cambié lo más rápido que pude con lo primero que encontré en la valija, porque ayer no la había desarmado y acomodado psicótica mente en el placard, como haría yo normalmente. No sé por qué mi "rutina" se había desarmado así. El avión siempre me deja muy cansado, supuse que era eso.
Me lavé la cara con agua helada varias veces hasta sentirme lo suficientemente despierto. Me puse perfume y, antes de salir, agarré el celular para abrir el chat con Mar y mandarle un mensaje.
"Buen día, preciosa. Disfrutá tu fin de semana en el spa con tus hermanas.
Más tarde te llamo❤️".
Seguido a eso, le contesté los 20 mensajes a mi mamá, que parecía que no se había enterado de que ya estoy bastante grande como para olvidarme de cepillarme los dientes.
Me senté en la mesa con Manu y un café negro sin azúcar, como lo toma la gente "sin alma", diría Mar.
Manuel: Bueno, por lo menos dormiste bien, ¿no?
Pablo: Sí, sí, dormí como un tronco, mal.
Manuel: Bueno, me alegro. Yo también dormí excelente, extrañando a Mia, pero bien. Descubrí que se puede dormir sin ella al lado. -Reímos-.
Pablo: Comprendo, sí. ¿Qué tenemos que hacer hoy?
Manuel: Está todo en el mail, en un rato lo revisamos. Ahora desayunemos.
Narra Marizza
Me desperté con el sonido de mi celular sonando. Abrí los ojos y estiré el brazo de mala gana para atender.
Llamada:
Marizza: ¿Hola?
Mia: Buen día, hermanita. Hoy nos vamos al spa con Luji. En una hora te paso a buscar.
Marizza: ¿Una hora? ¡Acabo de despertarme! Dame una hora y media, por lo menos.
Mia: -Bufé-. Dios, Marizza, son las 10 y seguís durmiendo.
Marizza: Es sábado, no jodas.
Mia: Te quiero lista en una hora y media porque sino...
Marizza: Sí, sí, chau.
No la dejé terminar que corté y me reí. Bostecé y me estiré en la cama. Vi que tenía un mensaje de Pablo diciéndome buenos días y sonreí. Me encantaba que, aunque estuviéramos a mil kilómetros de distancia, siguiera haciendo los mismos gestos tiernos por mensaje, mostrándose presente.
Me levanté finalmente de la cama y fui al baño para bañarme con agua muy caliente, porque hacía muchísimo frío hoy.
Me vestí lo más abrigada que pude y bajé a la cocina a prepararme el desayuno tras escuchar la alarma que había puesto Pablo en mi celular, que decía "darle de comer a Bell". Se piensa que soy tan mala madre como para olvidarme de darle comida a mi perrita.
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Solo una oportunidad más
Fanfiction2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
